Jeff Smith

RASL

Cuando un autor crea una obra que acaba siendo un éxito rotundo, tanto de crítica como de público, se plantea varias opciones: dejarlo en lo más alto, aprovechar el tirón para sacar otra obra igual o dar un giro de 180 grados y cambiar radicalmente de público y de género, para intentar volver a petarlo. El estadounidense Jeff Smith, mundialmente conocido por su obra magna Bone, decidió dar la espalda a su anterior trabajo y dirigirse por otros derroteros. Aquí es donde nos encontramos ahora. Jeff Smith, tú, yo y RASL, su última incursión en el mundo del cómic.

En esta ocasión dejamos de lado las cómico-aventuras de aire clásico que insuflaban vida a Bone, para adentrarnos en un lugar más oscuro: una serie de género negro mezclado con toques de ciencia ficción –¿o era al revés?– protagonizada por un ladrón de arte que viaje a través de las distintas dimensiones paralelas que coexisten en nuestro universo. Aunque parezca que los viajes dimensionales podrían acabar cobrando el protagonismo del relato, RASL nos ofrece una historia que ni las mejores películas noir. Juego a dos bandas, femme fatales, lenguaje duro y un lobo solitario que tiene un débil por mujeres guapas como protagonista. Jeff Smith utiliza todo esto y un escenario tan real como el desierto de Arizona para darle más veracidad a la historia que acabas creyéndotela completamente, saltos dimensionales incluidos.

Al igual que en Bone, aquí Smith recurre a las técnicas narrativas que tan buenos resultados le dieron. Línea clara y blanco y negro a su servicio nos presenta un imaginario del que es imposible no enamorarse. Sobretodo teniendo en cuenta que este hombre es un maestro y se notan los casi veinte años de experiencia que tiene lápiz en mano. Una auténtica gozada que se hace aún más placentera sin la presencia de los habitantes de Boneville a los que, personalmente, les tengo una tirria especial.

Como en las dimensiones que Rob, nuestro protagonista, va visitando, son los pequeños detalles los que hacen única a esta obra. Uno de ellos podría ser el cuadro que el mismo protagonista roba una y otra vez, de dimensión en dimensión, El guitarrista ciego de Picasso. Para los que no conocen este cuadro, vemos a un pobre viejo ciego tocando la guitarra, todo envuelto en un azul monocromático que representa el sentimiento de soledad y melancolía. El guitarrista pintado en un plano de dos dimensiones parece desasociado del tiempo y del espacio, al igual que nuestro protagonista. Seguro que el ilustrador no ha elegido este cuadro al azar y que esta elección tiene mil significados ocultos más, pero afrontémoslo, aunque me guste creerlo no soy ningún erudito. Aún así insisto, son los pequeños detalles que hacen grande a esta historia.

Elementos de ciencia ficción mezclados con la realidad, la figura de Nikola Tesla, una historia que mantiene el nivel de tensión por las nubes hasta el final, amor, intriga, saltos dimensionales, Jeff Smith y por último los chicos de Astiberri de por medio. Este cómic lo tiene todo, es un valor asegurado. Así que hazme caso y déjate el dinero en esto, ¡aunque tengas que comer fideos chinos durante un tiempo!

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Autor: Jeff Smith

Título: RASL

Género: Cómic

Editorial: Astiberri