Morrison / Pekar

El asco / The Beats

Fueron los hijos de la generación perdida de Hemingway o Scott Fitzgerald y los padres secretos de los hippies. Los primeros en rebelarse contra el adocenado American way of life de los años 50, los Estados Unidos sonrientes e hipócrita de Truman y Eisenhower, y quienes acuñaron el término contracultura. Escribieron En el camino, La máquina blanda, Aullido y otros muchos libros que se convirtieron en clásicos. Sus novelas y poemas mostraban abiertamente sus experiencias acerca del sexo sin compromisos y los estados alterados de conciencia producto de sus experiencias con las drogas. Ejercieron una enorme influencia en los movimientos por la liberación de las mujeres, los afroamericanos y los homosexuales que estallaron en la década siguiente.. Eran los Beats, la generación “molida”. Gracias a esta novela gráfica, obra de Harvey Pekar, el autor de American Splendor, y Ed Piskor, junto a otros guionistas y dibujantes, tenemos, en las librerías, una excelente oportunidad para recordarlos.

Estructurada como una serie de biografías paralelas, se centra en los tres grandes chamanes del movimiento Beat: Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William S. Burroughs. El primero, un antiguo jugador de fútbol de la Universidad de Columbia, que tras abandonar sus estudios fue, sucesivamente, dependiente de una gasolinera, albañil, marinero y, por último, un novelista revolucionario que llevó el espíritu de la epopeya a las carreteras norteamericanas antes de morir alcoholizado; el segundo, budista, místico, homosexual y tal vez con vocación de santo, escribió algunos de los poemas más intensos, angustiosos, leídos e imitados del siglo XX, como Aullido o Kaddish; el tercero, el más culto, longevo y, sin duda, tenebroso de este célebre trío de inconformistas, descubrió que el lenguaje era un virus extraterrestre que había colonizado nuestras mentes y condicionaba la forma en la que vemos la realidad y, a lo largo de una larga vida dedicada a la delincuencia, las drogas, la autodegradación y la literatura, se dedicó a denunciarlo. Por supuesto, Pekar y compañía no olvidan a otros grandes artistas, como Robert Duncan, Diane di Prima o Charles Olson y a sus no menos novelescas existencias. The Beats hubiera podido ser un ejemplar testimonio gráfico y literario de un pequeño grupo de hombres y mujeres que cambiaron nuestra manera de pensar, de vivir, de soñar. Sin embargo está lastrada, y la responsabilidad corresponde sobre todo a Pekar, el principal guionista, por lo muy convencional y lineal de su estilo, que se repite biografía a biografía. Hubiera sido necesario que, además de una serie de datos, ser reflejara el anhelo –tan norteamericano- de los grandes horizontes y la libertad individual por encima de todo de Kerouac o en la de Borroughs su atormentada concepción del mundo como un inmenso campo concentración mental, y no es así. The Beats no es, en definitiva, la gran obra sobre esa mágica generación de artistas, pero si es un excelente libro de divulgación.

Precisamente el atrevimiento que echamos en falta en Pekar y compañía lo tienen de sobra los autores de El asco (The Filth), el guionista escocés Grant Morrison, famoso precisamente por su tendencia a la narrativa no lineal, la hipertextualidad compulsiva, la metaficción y su interés por temas que no suelen aparecer en cómic corrientes, como son las drogas –absolutamente todas las drogas-, la reencarnación , las diversas teorías de la conspiración, las formas no convencionales de religiosidad, etc, etc, y su equipo de dibujantes, encabezado por un genial y desatado Chris Weston. Una de las mayores influencias de Morrison es, sin duda, Burroughs (además de Thomas Pynchon, Philip K. Dick, Cronemberg o Alan Moore), que se habría sentido encantado con esta obra, que tanto debe a su novela Nova Express.

Su bizarrísima trama nos presenta a un pobre desgraciado, adicto a la pornografía, pero fiel amante de los gatos, Greg Feely, quien descubre –tras una intensa sesión de sexo- que todo lo que sabe de sí mismo no es más que una parapersonalidad, un conjunto de datos falsos, y que en realidad pertenece a una organización policiaca interdimensional denominada La Mano ("Que tiene jurisdicción sobre todas las agencias terrenales. La Mano da y quita. La Mano golpea. La Mano emite. La Mano acaricia. La Mano invoca. Protegemos Status Q"), encargada de eliminar todas las amenazas que ponen en peligro la realidad. O como dice uno de los personajes: “nuestro trabajo es limpiar el culo del mundo”. Entre los miembros de su sumamente desquiciado equipo destaca con luz propia Dimitri, el Camarada 9, un chimpancé comunista, empedernido fumador de marihuana y mejor asesino del mundo ("Soy el chimpancé que mató al primate alfa Kennedy"), y tendrán que enfrentarse a diversas amenazas que incluyen un revolucionario que secuestra al presidente de Estados Unidos y le implanta pechos de silicona o un magnate del porno decidido a fecundar a todas las mujeres del planeta.

La cita está en la librería. Podemos elegir. La biografía de los Beats por Pekar o la imaginación desenfrenada de Morrison y su policía surrealista. En todo caso, la elección es nuestra: “Vamos, toma partido. Tú escoges. ¿En qué mundo quieres vivir? Pero recuerda… La Mano jamás olvida, La Mano jamás te suelta”.

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Autor: Grant Morrison / Harvey Pekar

Título: El asco / The Beats

Género: Cómic transgresor / Cómic biográfico

Editorial: Planeta de Agostini cómic / 451 editores

Año: 2011

Páginas: 320 / 200

Precio: 28,5 € / 19.50 €