Dicen que el cómic-periodismo está de moda, pero Joe Sacco (1960), su máximo exponente, lleva veinte años practicando este género. Notas a pie de Gaza (Mondadori) no es más que el regreso a su punto de partida dos décadas después. Este maltés (como el aventurero más famoso del noveno arte), con nacionalidad estadounidense, vuelve a Palestina para intentar aclarar los hechos acaecidos en 1956 en Khan Younis y Rafah, donde los soldados israelíes llevaron a cabo una matanza que terminó con la vida de cientos de palestinos. Sacco quiso profundizar en lo que era poco más que una nota al pie de página en un informe de la ONU y entrevistó durante meses a algunos testigos de aquellos sangrientos acontecimientos. Luego los puso en imágenes con una tremenda fuerza expresiva en un estilo que debe mucho a su admirado Robert Crumb.
Pero esta magnífica novela gráfica no es únicamente el resultado de su investigación, un mero relato histórico, si no que sirve para conocer, al mismo tiempo, el día a día de los habitantes de Gaza, un territorio superpoblado, de apenas 40 kilómetros de longitud y 12 de ancho, en el que la violencia, la muerte y la destrucción están a la orden del día. Una franja en la que el rostro de sus habitantes refleja el cansancio de una lucha interminable, que resurge constantemente de sus escombros, y por donde parece que el tiempo no pasa. Los hechos, los sentimientos y las palabras de 1956 siguen igual de vigentes más de medio siglo después. La fuerza del reportaje de Sacco se debe a su cuidada recreación de los escenarios y lo documentado de los acontecimientos. El periodista y dibujante no es objetivo, toma partido claramente para dar voz a los débiles en este enfrentamiento eterno y desigual, y él lo sabe. Pero no por ello es menos riguroso ni elude las críticas a los palestinos. Una obra que recuerda a los lectores las muchas posibilidades de la historieta.
