Hemos tenido que esperar más de una década para tener en nuestras manos la traducción de Rotten: No Irish, no blacks, no dogs, la autobiografía autorizada de John Lydon convertido en Johnny Rotten (podrido) como cantante de los Sex Pistols. Pero ese tiempo de espera ha sido inversamente proporcional a la voracidad y fascinación con la que lo hemos atacado. Porque en este libro se dan muchas explicaciones sobre cómo era la música tal y como la habíamos conocido hasta ahora, antes de que Internet convulsionara sus cimientos y, precisamente, porque los Sex Pistols fueron el primer cartucho que intentó la transformación de ese negocio. Lo que se cuenta en estas páginas es una historia conocida: un grupo de rock y sus excesos, que tiene éxito y muere precisamente por él (Lydon quería una infraestructura, un grupo, y el resto el dinero y los focos). Pero las condiciones sociales y la atmósfera en las que se produjeron todas estas batallas con cerveza, andrajos, salivazos, y especialmente la irreverencia de sus protagonistas (afrentas a la corona británica incluidas), la sobredimensionaron hasta convertirla en un mito: ¡El nacimiento del PUNK!
Esta autobiografía está escupida de un modo muy cinematográfico, los capítulos están subdividos en escenas y con un reparto de lujo. Aparte del propio John Lydon, que describe toda su vida desde su infancia en los suburbios londinenses como escoria emigrante irlandesa, también aportan sus opiniones los otros miembros de la banda: Paul Cook, Steve Jones y el mártir de esta historia, Sid Vicious. También está el villano de la misma, el manager Malcom McLaren y una gran lista de secundarios de lujo entre los que asoman Chrissie Hynde, Billy Idol, Don Letts y Julian Temple, quien dirigiera dos películas, totalmente opuestas, sobre la historia: The great rock and roll swindle (1978) y The filth and the fury (2000), en la que Lydon, como en este libro, es el merecido epicentro de toda la eclosión punk. Desde el prólogo, escrito por el crítico musical César Estabiel, ya se avisa de que lo que se va a leer es la historia de lo que pudo ser y no fue: qué fue el punk, por qué surgió y cómo mutó. De que todo eso fue muy inconsciente y loco, alejado de ideologías y filosofías situacionistas. La envenenada trama de este libro es la historia de un estallido que estuvo a punto de cambiar el orden establecido, del háztelo tú mismo y de una generación que vomitó que tal y como iban las cosas no había futuro. Que el futuro de los jóvenes británicos de finales de los setenta debía ser modificado por ellos mismos. Ellos, como John Lydon, que muestra una mente mucho más brillante que la idea de mamarracho que nos han querido vender, debían salirse del guión para el que les estaban preparando. Pero el enemigo era mucho más poderoso, tanto como para que el final sea la famosa pregunta con la que acabó el último concierto de los Sex Pistols: ¿alguna vez os habéis sentido estafados?
