Douglas Coupland

El ladrón de chicles

Douglas Coupland se hizo inmensamente famoso con su primera novela: Generación X (1991), que luego se utilizaría para crucificar a todo la generación MTV, pre y post grunge. Unos cuantos años después, bien entrados en el siglo XXI, aquellos jóvenes ya no lo son tanto y los que ahora lo son, tampoco son tan diferentes a los de entonces. El aislamiento, la falta de comunicación y el sufrimiento existencial, que preconizara el mesías Cobain, están en muchos de ellos. Los avances tecnológicos e Internet que a la par que nos hacen la vida más cómoda, nos hacen también más infelices. ¿Qué nos pasa? ¿Cuál es el efecto verdadero de todo esto? 

El ladrón de chicles es un repaso a esos problemas de nuestra sociedad utilizando algunos de los clichés de la cultura norteamericana e incidiendo en esos perdedores o fracasados que siempre abundan en las anteriores novelas y obras teatrales de Coupland. En esta enigmática historia, Roger es un cuarentón, divorciado y medio alcohólico que comparte trabajo en un almacén de material de oficina con Brittany, una joven gótica con terribles complejos. Entre ellos se forja una profunda relación a base de notas y emails, pese a que sólo les separen un par de pasillos de bolígrafos, papel y material informático apenas cruzan palabras. Pero de todo este poso amargo surgen cantidad de situaciones cómicas y muy ácidas. También, otros satélites en la vida de ambos que se suman a la correspondencia y a esa trama fragmentada. La estructura del libro es así, contándose intimidades que no se dirían al cruzarse, escribiéndose secretos inconfesables, pasándose los bocetos de una esperpéntica novela que Roger escribe como reenganche a su vida (fantástica parodia que titula Glove Pond) y que a veces confunde con su propio día a día. Toda esa estructura narrativa de cartas, fragmentos literarios contribuyen a esa atmósfera de irrealidad que engancha y divierte, ¡queremos saber más de ellos!. Pero las vidas de Roger y Brittany avanzan a trompicones (lo que tienen los carteros y otros mecanismos asíncronos de correo), con el mundo normal de compañeros de trabajo, ex-mujeres, como meros espectadores, pero que tampoco demuestran ser mucho más felices que ellos, aunque bueno, al fin y al cabo, quizás ninguno seamos lo que parecemos y mucho menos los personajes de una ficción.

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Autor: Douglas Coupland

Título: El ladrón de chicles

Género: Novela

Editorial: El Aleph

Año: 2008

Páginas: 288

Precio: 18 €