Óscar Calavia

Las botellas del señor Klein

A esto se le llama empezar fuerte: Óscar Calavia pone el pabellón altísimo confeccionando una opera prima compuesta de retales, piezas de rompecabezas (él compara el libro con un cubo de Rubik, que tampoco está mal) con vida propia y que pueden leerse en su mayoría por separado, como si no formaran parte de un corpus más extenso llamado novela y fueran simples historias, hiladas por la mera coincidencia. Estas piezas, llamadas tal vez relatos, o ensayos, o pensamientos, versan sobre los más variados aspectos de las relaciones humanas: el amor y el matrimonio, los celos, la posesión y el abandono, el deseo ardiente y el miedo a satisfacerlo. Por sus páginas desfilan personajes imposibles que están al servicio de estas disertaciones: mujeres de tamaño ínfimo, amantes que viven su romance dentro de una botella, la piel blanca e impecable de una mujer delicadísima cubierta sin dejar resquicio por la tinta de un tatuador, como metáfora de la burla definitiva, del contrasentido absoluto. Pivotando todo este enigma, la presencia etérea, imaginaria, cuestionable, del señor Klein, especie de burla –o guiño– del autor hacia el lector, la presencia de un escurridizo todopoderoso que parece estar detrás de todo lo que pasa. 

Al narrar Calavia asume el papel de filósofo, ensayista, y experto en mil temas que pone al servicio de lo que quiere contar, dejando al lector con la incertidumbre de si lo que cuenta será cierto y tendrá base científica o es una pura ficción destinada sólo a entretener o su finalidad es puramente estética. Cada una de estas pequeñas piezas redondas y perfectas tiene su propio título, para que quede clara su existencia, dentro y fuera del todo al que pertenece. Además de todo esto, Calavia inserta un epílogo que nos recuerda a la estructura de la rayuela que Cortázar aplicó a su novela: una guía para leer el libro de un tirón, siguiendo un orden, o sin seguirlo en absoluto, pero sabiendo a qué nos atenemos como lectores. La única diferencia, vista su utilidad común, es que si Cortázar nos enseñó a leer con los pasos de la rayuela, Calavia lo hace con las posturas imposibles del Twister. Absolutamente recomendable sobre todo para quienes aún buscan una novela que sorprenda, original y distinta.

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Autor: Óscar Calavia

Título: Las botellas del señor Klein

Género: Novela

Editorial: Lengua de Trapo

Año: 2008

Páginas: 185

Precio: 18,20 €

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