La poesía es, en la sociedad actual, una actividad inmensamente minoritaria. Según una reciente encuesta, apenas un 1,3 por ciento del público lector, lo cual en sí mismo ya es un dato significativo: si no fuera por la protección “oficial” de las diversas instituciones culturales y la abnegada labor de unas pocas editoriales, se convertiría en una actividad subterránea, invisible. Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1946), uno de nuestros más destacados poetas vivos y también de los más importantes y reconocidos del continente europeo, al ser preguntado sobre esta situación en una reciente entrevista, contestó: la poesía es sinónimo de humanismo. Cuando el ser humano se ve desprovisto de su humanismo, es otra cosa que hombre. La poesía es consustancial a la vida… Siempre se vuelve al mismo tema de que la poesía es minoritaria, que la poesía vende poco, que la poesía se dirige a pocas personas, y esto es así porque el mensaje de la poesía no suele ser el mensaje de la mayoría, es un mensaje a contracorriente….
Este es el mensaje audaz (para considerar su audacia, sólo hace falta echar un vistazo a un periódico) e idealista de El sentido primero de la palabra poética: la concepción poesía como la de una disciplina que, desde tiempos inmemoriales, ha intentado ofrecer una visión global de la existencia humana, del poeta como el aventurero del yo, como alguien que busca en las grietas de la razón o la locura la armonía del individuo con la naturaleza y, por último, del paisaje mediterráneo como símbolo y origen de la cultura latina. A través de ejemplos de clásicos como el del melancólico Leopardi, el torturado Rimbaud, el múltiple Pessoa, el loco y genial Pound, todo ellos influencias primordiales para su propia obra, nos ofrece el testimonio de una vida dedicada a armonizar en la poesía “arte, ciencia, religión y filosofía”. Una vida en la que ha primado el compromiso del escritor con su soledad, pues es le es necesaria para escucharse. Ahora corresponde a los lectores considerar si estas viejas aspiraciones continúan teniendo valor en nuestra sociedad o si somos otra cosas que hombres.
Autor: Antonio Colinas
Título: El sentido primero de la palabra poética
Género: Ensayo
Editorial: Siruela
Año: 2008
Páginas: 368
