Cuando un autor alcanza el reconocimiento y la popularidad de Philip Roth y cuando cuenta habitualmente anécdotas o hechos reales, de su historia personal o de su entorno, su obra se convierte en un arma de dos filos: muchos lectores se sentirán identificados y se harán incondicionales suyos y otros, más críticos, le acusarán de dedicarse al género autobiográfico. Pero si algo le sobra a Roth es talento: talento como escritor y talento como seductor.
En su enorme lista de obras publicadas, ha tratado una y otra vez temas universales por los que siente predilección: la comunidad judía, la fe, la familia, el matrimonio y el sempiterno sexo. Para abordarlos desde una perspectiva nueva, Roth creó el personaje de David Kepesh, que también protagoniza la descabellada El pecho, y que repite haciendo aquí el papel de “profesor del deseo”. Kepesh nos arrastra con él a un recorrido por su vida, de su niñez a su madurez, y nos convierte en testigo de su evolución: el muchacho malcriado, el joven aventurero y descarado, el marido infeliz, o el hombre, ya maduro, que consigue a pesar de sus reticencias encontrar el amor verdadero; el hombre que, como el Roth-personaje de Patrimonio, analiza y cuenta sus relaciones familiares, especialmente la relación, más estrecha, con su padre. Esta evolución vital se entrelaza en el relato con la faceta profesional de Kepesh, su trabajo como profesor y su situación como eterno doctorando, que son al tiempo un reflejo de su vida personal, una especie de eterna búsqueda en la que parece no realizar avance alguno. El autor se las apaña también, haciendo gala de ese humor tan suyo, para colar alguna anécdota surrealista que nos hará sonreír, como la de la anciana que conoció –en sentido bíblico– a Kafka, que sirve de contrapunto a su sorprendente análisis del placer y del deber. Sus lectores habituales encontrarán los episodios autobiográficos que están presentes en toda su obra, además de un claro paralelismo con Patrimonio (en el personaje del padre y en la forma en que depende afectivamente de su esposa, la madre del protagonista) o la figura de la mujer redentora después de un fracaso matrimonial, de nombre Claire (y ¿de apellido? ¿Bloom, tal vez?). Podemos decir que es una novela paradigmática de Roth, llena de su peculiar humor e ironía, con una traducción cuidada y correctísima que es un plus para que la disfruten los que no lo hayan hecho ya en su idioma original.
Autor: Philip Roth
Título: El profesor del deseo
Género: Novela
Editorial: Mondadori
Año: 2007
Páginas: 256
Precio: 18,90€
Traducción: Ramón Buenaventura
