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Gracias a los estudios de antropólogos como Propp y Todorov acerca de los relatos tradicionales, sabemos cómo sus esquemas han terminado por condicionar nuestra manera de contar una historia hasta el punto de ocultarse incluso en las obras más sofisticadas de la literatura y el cine. Fiel al presupuesto postmoderno de dar la vuelta a la narración para mostrar sus engranajes y mecanismos internos, Javier Calvo (Barcelona, 1973) nos cuenta en Mundo maravilloso una historia que la contraportada define como de “acción” y “aventuras” con no poca ironía, pero cuya esencia es –abierta y desvergonzadamente- la de una de esas fábulas de princesas, caballeros, dragones y villanos que han llegado a nosotros transmitidas de generación en generación.
Un hipertrofiado, a ratos magníficos y a veces algo exasperante cuento de hadas, cuyos héroes (encantadores, frágiles, aparentemente indefensos) constituyen en sí mismos una apología del freak, el incomprendido y el antisocial, tan entusiasta que -como cualquier otro cuento de hadas- puede resultar algo inverosímil y excesiva en nuestra descreída época: una actriz de películas porno de televisión por cable y su novio, un modelo politoxicómano, una niña increíblemente inteligente y perturbada y sobre todo, Lucas Giraut, un Hamlet que viste siempre trajes de Lino Rossi y se mueve en una Barcelona pop como su ancestro espiritual en el sombrío Elsinore, recibiendo los mensajes de su padre asesinado en sueños y en los discos de Pink Floyd. Sus antagonistas son, como corresponde, un elenco de genuinos malvados, presididos por una terrorífica madre de escasa movilidad facial y un falso tío aficionado a los abrigos femeninos. Como en todo buen cuento de hadas, a la realidad la acompaña un plano simbólico, legendario: en este caso, una obra imaginaria que da título a la novela, escrita, nada más y nada menos, que por Stephen King. Si bien, no llega al nivel de lo magistral (algunas de las subtramas no son demasiado operativas y la particular prosodia de Calvo se puede hacer, tras cuatrocientas páginas, un tanto irritante), nos encontramos con una obra a varios años luz de la inmensa mayoría de las novelas españolas que se publican actualmente. Javier Calvo, reputado traductor, ya sorprendió con El dios reflectante. Con este Mundo maravilloso bello e imperfecto confirma los pronósticos más favorables.

Autor: Javier Calvo
Título: Mundo Maravilloso
Género: Novela
Editorial: Mondadori
Páginas: 546


