Dice la autora de Saña, Margo Glantz (Ciudad de México, 1930), que el tema de este libro lo podemos encontrar en el mismo título. Nosotros no diríamos eso, pues encontramos mucho más. Porque si bien el sentimiento de la saña –caracterizado por estar más allá del rencor, del odio y de la inquina- preside muchos de los textos que componen el volumen, también es cierto que un libro como el que comentamos –fragmentario, diacrónico, ejemplar- posee la gran virtud de ofrecer las líneas maestras de una comedia humana donde lo sucio y lo limpio, lo sagrado y lo impuro se perfilan sutilmente para que el lector pueda interpretar unos textos que –ah, sorpresa- resulta que ya estaban sabia y veladamente interpretados. Y así la saña, por ejemplo, se puede transformar por la palabra en asombro, título este de uno de los breves y luminosos fragmentos del libro. Dice así: Me pregunto, dijo alguna vez el gran pintor británico Stanley Spencer, ¿qué acontecimiento en la vida de Dios propició la creación de los Alpes?
En Saña la autora dispone a manera de finos hilos o pequeñas piedras las historias de Rimbaud, Scarlatti, Bacon o el propio Spencer, las cuales se entrecruzan y alternan con numerosas notas de viajes, lecturas y curiosidades. Pero es en los textos relativos al exterminio por parte de los nazis en los campos de concentración donde la autora penetra el sentimiento de la saña, salpicándonos con sutiles pedazos de la gran vergüenza del siglo XX. Libro carnal donde los haya, su anhelo de totalidad lo dota de un sentido que sólo hay que buscar entre sus excelentes doscientas cincuenta páginas
Autor: Margo Glantz
Título: Saña
Género: Novela
Editorial: Pre-Textos
Año: 2007
Páginas: 250
