17 noviembre, 2017. Por

La línea de sombra

El retrato más íntimo de aquel que tantos rostros retrató con su cámara
La línea de sombra

Una película íntima y privilegiada, un testimonio que sólo podría ser contado desde los ojos de un amigo cercano. Esa es la posición única en la que se encuentra Nicolás Combarro, comisario de exposiciones y amigo de Alberto García-Alix, a quien ha querido y podido retratar en su estudio, prescindiendo de artificios y dotando a la película de una complicidad que también se establece con el espectador.

Y es que, a pesar de ver y oír a un hombre que ya se ha expuesto enormemente a sí mismo a lo largo de su carrera fotográfica, con numerosos retratos de su círculo más cercano, y con otros tantísimos autorretratos, en La línea de sombra nos encontramos ante un hombre contenido, lejos de la desmesura que siempre le ha acompañado. Así, mediante el mismo blanco y negro que identifica la obra del fotógrafo, y conducidos únicamente por la voz rota que el cáncer de garganta le propinó, asistimos a sus lúcidas reflexiones y a sus anécdotas como si lo hiciéramos por primera vez.

“El diálogo entre lo visual y el testimonio transita entre el pasado y el presente para narrar los recuerdos y los anhelos de un hombre que parece haberlo vivido todo, y que tampoco parece enorgullecerse de ello”

 

El documental ha supuesto un trabajo de tres años que, sumados a la estrecha relación establecida entre el fotógrafo y el cineasta, han permitido asomarse de una manera privilegiada a una manera de entender el arte desde las entrañas. Porque así es la fotografía de Alix, y ya no podríamos imaginarla de otra forma. La muerte de su hermano, los procesos de desintoxicación, su primera noche en Barcelona con dos travestis, Una breve historia de amor

Lo que resulta revelador para el espectador es la confesión del porqué apretar el disparador en un momento concreto, el cómo se concibe un retrato ausente –aquella imagen maravillosa de la camisa arrugada de su hermano Willy, tiempo después de haber fallecido-. Porque solo así se concibe y se comprende su arte: desde las entrañas.

Nicolás Combarro opta por una imagen en 4k rodada con sumo cariño, con la misma sensibilidad que si rodara García-Alix, o al menos eso es lo que parece intentar. El diálogo entre lo visual y el testimonio transita entre el pasado y el presente para narrar los recuerdos y los anhelos de un hombre que parece haberlo vivido todo, y que tampoco parece enorgullecerse de ello. Y este pasado y presente se completan con las imágenes, igual de íntimas, de García-Alix trabajando hoy en día, y abriendo su corazón es sus propias películas, como la pieza fundamental, De donde no se vuelve. Y damos gracias por poseer un testimonio de él así, tan lúcido, tan cuidado, a corazón abierto, en esta película.

PROYECCIONES CONFIRMADAS

Palacio de la Prensa (Plaza de Callao, 4. Madrid):
Lunes 20 de noviembre a las 26.15h.

Artistic Metropol (Cigarreras, 6. Madrid):
Viernes 17 de noviembre a las 22h.
Jueves 23 de noviembre a las 20h.
Viernes 24 de noviembre a las 20h.

Círculo de Bellas Artes (Alcalá, 42. Madrid):
Viernes 17 de noviembre a las 17h.
Sábado 18 de noviembre a las 19h.
Miércoles 22 de noviembre a las 18h.
Jueves 23 de noviembre a las 17h.
Viernes 24 de noviembre a las 22h.
Sábado 25 de noviembre a las 17h.
Miércoles 29 de noviembre a las 18h. y 20h.

La línea de sombra