11 octubre, 2017. Por

La Bien Querida

Entrevistamos a la neotonadillera indie por antonomasia
La Bien Querida

La Bien Querida ha encendido su Fuego este pasado viernes. Con este ya puede contar sus discos con todos los dedos de una mano, como se puede hacer con los amigos de verdad (quien puede). Desde que hace ya diez años presentara su maqueta -y fuera elegida como la mejor del 2007 por MondoSonoroAna Fernández-Villaverde no ha cesado en buscar nuevos sonidos de la mano de su compañero de viaje, David Rodríguez.

Hablamos con ella de este nuevo disco y del lado bueno de las cosas, que parece más presente que nunca en su proyecto. También de amigos, de atreverse, de los miedos y las esperanzas, de pop.

“En los carteles de festivales casi no hay tías, y si las hay nunca las ponen arriba: supongo que al promotor, al programador le gusta el macho, su olor”

Tus letras siempre han hablado de amor, desde el inicio, pero tengo la sensación de que en este disco hay más reconciliación en la mayoría de temas. Aunque en 7 días juntos haya conflicto…

Sí, pero bueno, 7 días juntos es una historia que está contada desde la distancia y desde un punto de vista optimista, con gracia, no con tristeza. He querido ver el vaso lleno, aunque siempre hay cierta melancolía en mis canciones, he querido reflejar un punto de vista más optimista… Ver las cosas desde otro punto, desde el lado bueno.

Hasta el punto de tener una canción con ese título.

Sí, ha sido el momento de sacar el lado bueno de las cosas que nos pasan.

En cuanto a las letras y a esa positividad, en Dinamita dices: “Siento como si toda mi vida me hubiera estado conduciendo a este preciso momento”. ¿Hay algo de literal en esa frase? ¿Sientes que desde 2007, año en el que lanzas tu maqueta, hasta hoy mismo había algo que te conducía a este preciso momento?

No, no va por ahí. Esta canción habla de que muchas veces, en el trabajo, la familia, los amigos, todos esperan algo de ti y parece que tienes que hacer eso: lo que ellos quieren que hagas, y tú quieres hacer lo que te da la gana. Es un poco “voy a hacer lo que me dé la gana y este es el momento”.

“Para el primer disco tenía un dueto para hacer con Jota, pero no quería que lo hiciera al principio de mi proyecto, me parecía lo fácil en plan ‘esta se aprovecha de la amistad de Jota’”

 

Es algo que podría aplicarse cualquiera.

Las canciones, en cualquier caso, tienen un montón de rincones. Una misma canción, que además es siempre la misma en el tiempo, para mí significa una cosa y para ti otra y eso es lo guay de las canciones, lo bonito.

Hay algo que siempre pasa cuando presentas disco y es ese “La Bien Querida vuelve a sorprendernos con otro estilo, con otro género”. ¿Qué piensas de posicionarse en un género musical?

Yo hago canciones pop, canción popular de toda la vida y luego David, que es el productor, se encarga de vestirlas de diferentes formas porque tanto a él como a mí nos gusta sorprender e intentar hacer cosas diferentes, gustarnos otra vez, volver a sentir que estás en algo interesante, no haciendo todo el rato lo mismo… pero la base es la canción pop de toda la vida.

Has anunciado que en el directo de Fuego estarán Manuel Cabezalí de Havalina y Nieves de Lázaro, ¿cómo surge esta unión?

A Manuel ya le habíamos echado el ojo; necesitábamos gente versátil porque hoy en día no puedes llevarte 6 o 7 personas y Manuel toca varios instrumentos. Y Nieves es la pareja de Manuel, así que nos pareció perfecto. Así, además, entraba una chica en el grupo, que es verdad que es algo que me apetecía mucho.

“Prefiero ser cabeza de ratón que cola de león: fichar por un sello grande siempre me ha dado algo de miedo”

 

Chicas en la música… Está de moda, pero creo que es importante: ¿Has vivido en algún momento el machismo del sector?

Personalmente no, pero lo que sí está claro, es obvio y evidente es que en los carteles de festivales casi no hay tías y si las hay nunca las ponen arriba. Y sí, da un poco de rabia; pero bueno, es así, supongo que al promotor, al programador le gusta el macho, su olor… no lo sé, imagino. Pero quizá la culpa no está en la industria, quizá es que es lo que le gusta a la gente, también. Entonces esto realmente tendría que empezar desde abajo: es una cadena, no es que esté en la música, es que el machismo está en todas partes.

Volviendo al universo La Bien Querida, desde el inicio cuidas mucho la parte visual y creativa que acompaña a tu proyecto. Para la portada de Fuego la dirección de arte y las fotos corren a cargo de Pepe Leal y Pablo Zamora, respectivamente, ¿cada vez le das más importancia a eso o siempre ha estado ahí?

Siempre se lo he dado, lo que ocurre es que vas aprendiendo y al final afinas todo más, pero siempre me ha parecido importante. Se me ocurrió basar la portada en el movimiento Things Neatly Organized. A Pablo ya le conocía porque me hizo las fotos de Fiesta y Pepe, que es amigo de hace muchos años, me ha ayudado a organizar las cosas en el espacio y así surge la dirección artística.

Los detalles los cuido siempre, a veces con más acierto que otras. Al final las cosas entran por los ojos, y es obvio que el contenido es lo importante, pero en la sociedad en la que vivimos no pensar en ello sería un error.

“Yo hago canciones pop, canción popular de toda la vida”

 

Ocurre también con los videoclips con Juanma Carrillo, desde el primero se nota un hilo conductor estilístico. ¿Qué papel juegas en el proceso creativo de los videoclips? ¿Te dejas hacer o aportas?

Con Juanma la verdad es que me fío, le dejo que haga lo que quiera. En 7 días juntos dijo “estaría bien hacer una coreografía” y le dije que me parecía estupendo. Añadí “Oye, que yo tampoco soy Beyoncé” (ríe); y les propuse hacer algo del estilo de un vídeo de Solange, Losing you, en el que ella se mueve, pero de otra forma y sí era un rollo en el que me veía. Por eso, sí doy mis opiniones, pero del proceso se encarga él y yo me fío.

Siempre cuentas que la persona que te animó a empezar fue Jota de Los Planetas. ¿Cómo ha sido ese reencuentro con Recompensarte?

Es que Jota es amigo mío de toda la vida y nunca hemos dejado el contacto. Yo sí había colaborado en sus discos, pero él en los míos no había colaborado nunca. Y mira, para el primer disco sí tenía un dueto, pero no quería que lo hiciera al principio de mi proyecto, me parecía lo fácil en plan “esta se aprovecha de la amistad de Jota”… y la verdad es que no quería que eso pasase. Ahora creo que sí era el momento, ya tengo un nombre y me parecía que no pasaba nada, que estaba guay.

Además, esta canción la hice con vocación de ser dueto, la hice inspirándome en la canción Sometimes always de The Jesus & Mary Chain y resulta que Jota en No sé cómo te atreves también se inspiró en esta misma canción. Y en el caso de Recompensarte, David le hizo los arreglos para que quedara lo que es: una rumba alegre, le da un poco de frescor a la letra.

“Tanto a David como a mí nos gusta sorprender e intentar hacer cosas diferentes, gustarnos otra vez, volver a sentir que estás en algo interesante”

 

Hablando de inicios, hoy en día a menudo se mide el éxito de cada canción por las escuchas que tiene en Spotify. Tu canción más escuchada sigue siendo De momento abril.

Sí, es un poco el efecto ‘petarlo con el primer disco’, quien tiene la suerte. Luego lo difícil es mantenerse. A mí me pasó un poco con Romancero y ya se quedó con De momento abril como si fuera mi mejor canción, que está bien, pero creo que hay otras que son más interesantes.

Bueno, si hay algo de lo que no se te puede tachar es de estar anclada en tu primer disco. Cada vez suenas más electrónica, ¿tiene que ver eso con que Vitalic quisiera colaborar contigo?

Bueno, él tampoco me contactó a mí porque yo hiciera música electrónica, sino porque le gustó mi voz. Él trabajaba con un productor catalán, buscaban una voz femenina para su tema El viaje y se fijaron en mí. Yo la verdad es que no le conocía mucho y todo el mundo diciéndome “¡pero si es famosísimo!” (ríe). La verdad es que salió muy bien, la hicimos desde la distancia, le iba mandando cosas y todo le iba pareciendo bien. Hasta el final como que no me lo creía.

Y para compañeros de viaje, Elefant Records. Cinco discos y los cinco con la misma discográfica.

La verdad es que prefiero ser cabeza de ratón que cola de león, fichar por una grande siempre me ha dado algo de miedo. En Elefant me cuidan y personalmente nunca he visto el momento de dar el paso a otro lugar.

Y cuéntame, ¿qué ocurre en tu cocina amarilla, que es ya casi famosa? ¿es el lugar donde compones?

Sí, en esta casa compongo. En esta cocina es donde tengo mi espacio, es bastante grande. Y las fotos me las hago yo, en autofoto, poniendo la cámara en una escalera. También me sirve de telón. Por cierto, ha salido este mes en un reportaje de la revista AD.

“’De momento abril’ está bien, pero creo que hay otras canciones que son más interesantes”

 

Quizá es solo una sensación mía, ¿está siendo 2017 un gran año para tu proyecto?

La verdad es que sí, estoy contenta.  He conseguido mantenerme, que es tan difícil… Me podría haber ido mejor, pero también me podría haber ido mucho peor. Hay que ser optimista y es lo que intento cada día, sobre todo en estos momentos tan convulsos. También estoy expectante, a ver si gusta el disco o no. Ahí ando.

Con lo que has presentado hasta ahora hay buen ‘feeling’…

Sí, pero al final es como la frase de la canción El lado bueno: “preparada para lo peor, esperando siempre lo mejor”.

La Bien Querida