25 septiembre, 2018. Por

Javier Álvarez vs. Alborotador Gomasio

El icónico cantautor y una de las promesas del underground estatal charlan antes de tocar juntos en la sala El Sol
Javier Álvarez vs. Alborotador Gomasio

Los caminos de la “canción” son inescrutables. Tanto, que incluso aunque a veces se intenten buscar las diferencias, acaban primando más las cercanías entre caracteres aparentemente opuestos.

Ese puede ser el caso de Javier Álvarez, uno de los cancionistas más importantes, impredecibles e influyentes de los surgidos en los años ’90 (en una generación compartida con otros nombres como los de Pedro Guerra, Ismael Serrano o Tontxu, entre otros); y la última ola de rock underground madrileño, con proyectos como Alborotador Gomasio, El Buen Hijo y Confeti de Odio.

Precisamente ese póker de ases es el que pretende ganar la partida el próximo jueves 27 de septiembre en la Sala El Sol, cuando Javier Álvarez, Alborotador Gomasio, El Buen Hijo y Confeti de Odio se alíen en un concierto en el que los proyectos más jóvenes reivindicarán la figura del icónico artista, que vuelve a estar de actualidad discográfica en unos días: cuando el 10 del 10 publique 10, un álbum producido por The New Raemon.

Antes de subirse juntos al escenario, Marco de Alborotador Gomasio ha tenido una charla con Javier Álvarez en la que han hablado de canciones, etiquetas, escenas y futuro, que publicamos en Notodo para entender que, en materia musical, vale más lo que nos une (las canciones) que lo que nos separa.

“Cuando en 1995 me preguntaban si me consideraba cantautor, mi respuesta favorita era: ‘Sí, como Michael Jackson'”

Creo que la figura de Javier Álvarez tiene dos momentos muy definidos a lo largo de sus carrera, un primer momento en que fuiste conocido a nivel masivo, dentro de la etiqueta “cantautor” y un segundo momento, mas underground, mas iconoclasta, casi de culto, en el que empezaste a transitar por mundos musicales muy diferentes y que tal vez te ha acercado a la escena del pop independiente tipo The New Raemon y a tocar con grupos mas desconocidos como nosotros, Confeti de Odio o El Buen Hijo. Pero, antes de este acercamiento, ¿tuviste en los ’90 alguna relación con la escena de pop independiente que se empezaba a fraguar? ¿Veías un rechazo o incomprensión muy grande entre la música que hacías al principio y el mundo del pop independiente?

La verdad es que no tengo yo tan claro eso de los dos momentos que aquí se plantean. Más bien me inclino a defender mi idea de que la vida es un recorrido y lo suyo es una evolución hacia adelante en la que particularmente he tenido claro desde siempre que, por un lado, las etiquetas, como el abecedario, son necesarias para poder comunicarnos, pero que es muy recomendable no quedarse en ellas y entender que sólo han de ser referenciales, y así lo manifestaba ya en mis primeras entrevistas; y, por otro, que si algo me da pereza es la rutina o abandonar el espíritu de la aventura.

Por lo cual, espero que quede claro desde dos (1996) que nunca quise repetirme musicalmente sin por supuesto renunciar nunca a mi voz, que es la mía. Es decir, creo que cada uno de mis discos es tan comercial o experimental exactamente como el anterior, porque mi espíritu siempre ha sido básicamente el mismo.

Y no sé muy bien qué es “pop independiente” o “no independiente”, ni sinceramente me interesa demasiado. A mí lo que me gusta es la música sin etiquetas. Espero que la mía pueda englobarse ahí.

Cartel del concierto de este jueves en Madrid

Alborotador Gomasio pensamos básicamente lo mismo respecto a lo absurdo de las etiquetas, pero creemos que sí que hay un trasfondo o una tradición a la que rendimos culto mas allá del género, y ese es el vínculo que nos pone en común a pasar de las etiquetas que nos pongan, y que puede hacer entender a mucha gente (que sólo se mueve por etiquetas) lo que nos une. Creo que ese vínculo común es la idea de “canción.” ¿Qué es para Javier Álvarez una canción independientemente del género desde el que se realiza?

Para mí una canción es el mayor logro compositivo musical hecho realidad. Concretamente la canción cantada, ya que mi instrumento favorito es la voz, lo cual me hace sentirme muy afortunado, ya que es el mío principal. Y particularmente, la “canción pop”, que creo es la más perfecta de todas ellas, ya que resume para mí todas las categorías en una pieza muy corta y ejemplifica estupendamente la gran máxima de menos es más.

Como dejo bien claro en cada uno de mis conciertos, todos los caminos conducen a ABBA.

“Si algo me da pereza es la rutina o abandonar el espíritu de la aventura”

Pasando a otro tema, creo que hay una faceta de tu música que tiene un componente de crítica social. Hoy en día hemos visto cómo se censuran ciertas letras. ¿Alguna vez has tenido problemas al respecto?

Últimamente insisto a menudo en que lo importante es “sentir”, no tanto “entender”. Y aunque los tres grandes pilares para mí fundamentales de la cultura sean Música, Cine y Literatura, cuando hablamos de una canción, nos referimos a música. Y por mucho que tenga letra, siempre, para mí, el peso fundamental recae en la música. Con lo cual, la letra es secundaria o hay que entenderla siempre desde un plano musical, porque cuando no es así, a mí deja de interesarme como canción.

En ese aspecto, siempre he manifestado que, aunque me curro indeciblemente todo en mi obra, sin pasar por alto un detalle, y las letras son muy importantes, jamás he sentido que tenga necesidad de decantarme por un tipo de temática. Y también por esto, cuando en 1995 me preguntaban si me consideraba cantautor, mi respuesta favorita era: “Sí, como Michael Jackson”. Por fortuna, dos décadas después, los chavales de ahora empiezan a tener un concepto de cantautor mucho más abierto y ecléctico que entonces.

No, específicamente por una letra, jamás me he sentido censurado, la verdad.

Me siento muy identificado con la manera que tienes de entender las canciones y el pop, pero también de tu manera de interpreter las canciones, combinando intimismo y espectáculo, un espíritu lírico con un espíritu lúdico. Tu música transita muy naturalmente entre de lo introspectivo y lo festivo, creando un contrapunto muy interesante. ¿Hacia dónde van tus nuevas composiciones?

Espero que hacia el horizonte, como siempre. Una de las razones que me hacen sentirme más afortunado es que mi ilusión está intacta. Por lo cual, confío en que los diez temas que conforman 10 sugieran cuantas más y más inesperadas sensaciones a quienes las escuchen. Y por supuesto, como autor uno no para de intentar ser capaz de dar con la fórmula perfecta para componer una joyita pop. En ello estamos.

“Las etiquetas, como el abecedario, son necesarias para poder comunicarnos, pero que es muy recomendable no quedarse en ellas y entender que sólo han de ser referenciales”

¿Nos podrías decir algunos de tus compositores españoles preferidos o que más te han influenciado?

Espero que se me pegue de toda fuente que escucho, y aunque mis influencias han sido globales y sobre todo sajonas -de hecho, para mí es fundamental cantar en inglés además de en español-, cómo no citar la inspiración de las voces de Mercedes Ferrer, Esclarecidos, Mecano, Radio Futura, Mocedades, Parchís, Cecilia, Enrique y Ana, Lole y Manuel, Vainica Doble, Camarón, Pablo Guerrero, Ana D, Miguel Bosé, Carlos Berlanga, Aute o Javier Corcobado, por decir unos pocos…

Gracias por todo Javier, tu calidad como compositor y cantante no tiene nada que envidiar a la de tu persona.  

Eso se lo dirás a todas.

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