17 enero, 2018. Por

Javi Ferrara

(Más de) 10 preguntas a Javi Ferrara por los 10 años de las Ferrara Fest
Javi Ferrara

No tenía ninguna intención, ni había ningún plan organizado ni premeditado de entrevistar a Javi Ferrara: ya le había enviado un cuestionario hace casi un año, cuando las Ferrara Fest cumplían nueve ediciones y el concierto necesitaba un empujón promocional; y ya se me había colado en la entrevista que mantuve con Toundra, a modo de promotor y amigo en común, hace tan solo unos meses. Pero a Javier Domínguez (así se llama el mejor vendimiador de la promoción de conciertos) le pierde la boca y las ganas de decir lo que piensa del circuito; casi tanto como las ganas de arriesgar cual kamikaze a la hora de programar conciertos sin tapujos ni prejuicios. ¿Cómo no encender la grabadora?

Habíamos quedado en el Selva (un céntrico antro-bar en los aledaños de la madrileña Plaza de los Mostenses) para hablar de una serie de acciones que pondremos en común entre Notodo y Sound Isidro, que mañana jueves 18 de enero confirma los primeros nombres del cartel de la nueva edición. Yo llevaba la grabadora encima porque acababa de entrevistar a Blas Cantó en la Gran Vía; y Ferrara llevaba ganas de hablar.

¿La excusa? “Diez preguntas sin pelos en la lengua por los diez años de las Ferrara Fest”, con motivo del décimo (y redondo) aniversario de las Ferrara Fest, que se celebrará este sábado 20 de enero en la sala El Sol, con Betunizer, Persons y Gamónides [puedes comprar las entradas aquí]. Al final se nos fue un poco de las manos: a mí, en la cantidad de preguntas; a él, en su honestidad brutal al hablar sin tapujos. ¿Cómo no ir este sábado a la décima (¿y última?) Ferrara Fest? ¿Cómo no SER FAN?

“La intención de la gente que programa conciertos suele ser ‘molar’. Lo mío es más el ‘oportunismo’”

 

Echando la vista atrás pero también viendo el punto en el que estás ahora, ¿por qué ha merecido la pena que existiesen las Ferrara Fest?

Sobre todo, porque a lo largo de todos estos años he conseguido tener una profesión. No es que viva de puta madre, malvivo más bien, pero se puede decir que hago lo que me gusta, que es organizar conciertos.

¿Qué ha sido lo peor con lo que te has topado a lo largo de estos diez años?

Lo peor ha sido la relación con otros promotores. Muchas veces, al menos en este negocio, vas aprendiendo a base de hostias. Supongo que en otras profesiones también funciona así. Pero tanto la relación con otros promotores como el hecho de perder dinero y algún amigo en el camino da mucha pena.

Cartel de la décima edición de las Ferrara Fest

Puntualizas mucho en lo de “la relación con promotores”. ¿Te animas a decirme cuál es el que más daño (profesional o personal) te ha hecho?

Máximo Lario, de Intromúsica. No tengo ni la más mínima duda. Es una persona con la que no empatizo para nada, y a lo largo de los años me ha demostrado que lo que pensaba años atrás era cierto. Yo antes trabajaba en televisión, y dejé de hacerlo en 2011. Al principio me costó un poco encontrar curro; y, por entonces, David García de Intromúsica me ayudó a trabajar allí y me consiguió hacer algunas producciones… pero claro, Máximo Lario no me las pagaba. Y daba igual que le insistiese.

Me metieron a currar en lo que entonces era la sala Charada y eso era un cúmulo de despropósitos, hasta que dejaron de entenderse los dos socios principales de Charada, que eran por un lado José García de La Pasión, y por otro Máximo Lario. Yo tuve que elegir, y tanto por cercanía, afinidad como por profesionalidad elegí a José García, sobre todo porque me podía fiar. Desde entonces yo hice más cosas y desde Intromúsica han estado muchas veces intentando boicotear conciertos míos. Probablemente el que más recuerde fue cuando me contraprogramaron organizando un concierto de Los Planetas en la Sala BUT el mismo día de Sound Isidro; me han acusado que Sound Isidro era una idea de ellos; me han llamado traidor muchísimas veces… Es una persona que no me la creo, no me gusta su forma de actuar ni de ser y es, sin dudas, la peor persona que me encontré en este mundo.

“Máximo Lario de Intromúsica es la peor persona que conocí en el circuito: nunca programaría a ningún grupo de los que lleva él”

 

¿Hay alguna promotora o promotor con nombre propio que creas que sea competencia directa del tipo de conciertos que sueles organizar?

Yo hago muchas cosas en Joy Eslava, y también en el Teatro Barceló; y por cuestión de competencia con una sala de un aforo similar diría que el Ochoymedio. Pero, la verdad, es que no intento ni competir con ellos: pagan unos cachés y una barbaridad de pasta que yo no me puedo permitir y se han convertido en los reyes del indie en Madrid. Yo los respeto y de hecho asumo que ellos van muy por delante de mí, en ese sentido.

Si tuviera que buscar un “competidor” de Sound Isidro me cuesta más, porque no es un festival de un fin de semana ni al uso, es un concepto distinto, pero quizá, y por fechas y algunas cosas compartidas en la política de artistas que llevamos, quizá sea el Tomavistas el competidor más cercano. Ha habido algún roce en algún momento, pero, a día de hoy creo que ya no.

¿Dirías que las Ferrara Fest han servido como modelo a algún promotor o fiesta o festival que ha venido después?

Creo que no han servido de modelo para nadie, la verdad. Hay gente que está haciendo cosas con las que me puedo sentir identificado, y que han empezado después de las Ferrara: me viene a la cabeza el Madridpopfest, o las chicas de Madrid Radical… hay gente joven que está empezando a hacer cosas, pero no creo que las Ferrara Fest sean referencia para ellos. Creo que, por lo general, la gente que empieza a programar cosas, su intención es “molar”. Y a mí siempre me ha faltado ese punto. Creo que ha “molado” mucho más Giradiscos que Ferrara, en ese sentido.

“Ochoymedio pagan unos cachés que yo no me puedo permitir: se han convertido en los reyes del indie en Madrid, no puedo competir con ellos”

 

Ya que no es “molar”, ¿cuál dirías que es el calificativo que te defina como promotor; o a las Ferrara Fest o Sound Isidro como plataformas?

Oportunista. De repente, cuando vi que no había un ciclo de conciertos me inventé un ciclo: hacía los mismos grupos que tocaban todo el rato, pero les puse un nombre. Con las Ferrara Fest me aproveché de que había una escena muy rica en Madrid, también.

Haces una cosa al año con las Ferrara Fest. ¿Por qué se ha convertido en algo tan residual y marginal?

Porque estoy con Sound Isidro, con los conciertos que organizo en Joy Eslava y con La Estanquera que me dan no sólo mucho más curro sino también más beneficios; porque es probable que replique el modelo de la Joy en el Teatro Barceló y empezar a organizar conciertos con una marca… No me da la vida. Pero sigue habiendo cariño con las Ferrara Fest, es como empezó todo y una manera de volver a las bases y recordar por qué me metí en lo que estoy; y además Marcela [San Martín, programadora de la sala El Sol] siempre me escribe una vez al año, coincidiendo con los aniversarios de la sala, para organizar un bolo, y siempre suele coincidir en fechas con el primero que organicé, que fue un 16 de enero de 2008, hace justo diez años, con Hyperpotamus, The Joe K-Plan y Mopane en La Boite.

“El concierto de los que he programado que más he sufrido ha sido el de Lonely Joe, el proyecto que tenía Joe Pérez-Orive, el ahora jurado de Operación Triunfo”

 

¿Cuál es el grupo que más disfrutaste y cuál más sufriste en una de las Ferrara Fest?

Es difícil elegir uno solo de los grupos que he programado en las Ferrara Fest… Lüger lo disfruté mucho; Elastic Band me gustaron mogollón; Hyperpotamus, sobre todo al principio, me encantaba verlo en directo; Rosvita, Ginferno… Hay muchos.

En el que más he sufrido, sin lugar a dudas, es el de Lonely Joe [el proyecto que lideraba Joe Pérez-Orive, uno de los jurados de la actual edición de Operación Triunfo]. Un concierto que dio con Marcos Fernández y creo que Fajardo. Por entonces, la fórmula que yo tenía de programar grupos era a través de MySpace: rastreaba, me molaban y les escribía para hacer algo. Conocí por ahí a Lonely Joe y me moló mogollón. Mi idea era que tocase él con Ainara LeGardon: se lo propuse a Ainara y me dijo que ni de coña. Edu Giradiscos, que había trabajado con él, me decía todo el rato: “¿pero tú has visto a este tío alguna vez?”. Todos mis amigos se partían el culo de que a mí me molase y le fuese a programar un concierto.

La gente me decía que él era un genio, porque había creado los conciertos de doble público: cuando tocaba él se iba todo el público del artista anterior y entraba el suyo. Y el pavo es un soberbio de la virgen, un divo, la lió en el escenario, se puso a tocar una versión lamentable de Medina Azahara… y luego habló mal de mí en MondoSonoro, quejándose de que no le pagué. Y es cierto, pero no como lo dijo él: yo me había comprometido a pagarle 200 pavos, pero no a que él en una sala de 230 personas y en un bolo con otros dos artistas ponga en lista a casi 60 personas. Eso no se hace, así que lo comido por lo servido. Así que, que te jodan, Lonely Joe. Ojalá no apadrinase a Amaia ahora, porque le va a traer mala suerte.

¿Qué medio ha tratado mejor no sólo a las Ferrara Fest, sino en general tu labor como promotor; y cuál te ha ninguneado siempre y has dado por perdido?

La revista que me trató mejor al principio era ARTO! de Madriz, que apareció justo en el bullir de todo aquello, y tanto Astur como Jorge nos dieron mogollón de cobertura. Yo, que por entonces tenía 24 años, leía que me llamaban “gurú del underground madrileño” y me hacía unas pajas que no veas. Se portaron súper guay conmigo. Y luego, creo que en Notodo es donde más bola me habéis dado siempre, antes incluso de que nos conociéramos o nos cruzásemos en algún concierto.

Hay muchos medios que no me han dado bola. Nunca me he dedicado demasiado a la comunicación, todo sea dicho. Pero, por ejemplo, Rockdelux nunca me han dado bola de ningún tipo. Hay mogollón de medios que no.

¿Qué grupo (siendo realista) te queda por programar en una de las Ferrara Fest?

Yo llevo muchos años, desde el principio, intentando que Pony Bravo estén en una de las Ferrara. Nunca lo pude hacer, y es una espina clavada. Ahora hay una nueva ola de grupos muy guays que creo que tienen el espíritu que había en 2008: Medalla, Carolina Durante, FAVX, Terry vs. Tori, Los Estanques, Bifannah… creo que todos esos y más dan para que haya una nueva ola de las Ferrara Fest. Pero a mí ya no me toca hacerlo a mí, no son de mi generación, por eso animo a gente como Fanny Gornés a que organice las Fanny Fest: este año lo va a hacer con Futuro Terror, Diola y Terrier en el Sound Isidro. Ojalá no se quede sólo en esa edición y le dé continuidad. A mí ella me ayuda mucho porque me pone en pista de muchos grupos.

En cuanto a lo musical, ¿dirías que hay un sonido que represente el perfil de programación de las Ferrara Fest?

Un sonido no… pero igual sí esa idea de “grupos raros”.

Cuantas menos entradas vendan, más cerca estarán de tocar en las Ferrara Fest.

(Risas) Exactamente, ese es el espíritu. Recuerdo que, en aquel momento, cuando aún no era famosa, Anni B. Sweet quería tocar en las Ferrara Fest. Alguna vez me he cruzado con ella y me lo recuerda, aún. Pero no daba el perfil para lo que hacía en aquel momento: yo programaba a Havalina, Nudozurdo, Toundra… ella se quedaba fuera de todo eso.

¿Hay algún grupo al que le tuvieses por entonces (o ahora) vetada la entrada, que nunca programarías aún pudiendo hacerlo?

Veto como tal… pues a ninguno que lleven desde Intromúsica (ríe).

¿Nunca programarías a Dorian, por ejemplo?

Nunca, jamás. De hecho, me duele especialmente que Tulsa se hayan ido con ellos ahora, porque me mola mucho lo que hace. O Alberto Montero ahora, que me flipa y ahora va a sacar un EP con Tórtel en Intromúsica.

“Hay una serie de grupos jóvenes que conectan con el espíritu de las Ferrara Fest de hace casi diez años, pero no me corresponde a mí programarlos: no es mi generación”

 

¿Hay algún grupo (quitando lo de Lonely Joe) que te arrepientas de haber programado?

Me arrepiento mogollón de haber programado a mogollón de grupos. A mí lo que me pasa es que, hay conciertos que organizo en los que no busco que me guste a mí: busco la rentabilidad económica. Y hay mogollón de grupos que programo ahí que yo no iría a ver nunca, pero eso es otra cosa.

¿Hay muchos de los que has programado que no has tenido intención alguna en ver en directo?

Muchos. Hay diferentes maneras de programar: desde la pasión de enseñar o programar algo que te encanta; o desde el punto de vista económico, donde tu mayor preocupación, más allá de que te guste o no, es la de sacar la rentabilidad económica. Los genios son los que consiguen ambas.

¿Con qué sello o agencia has trabajado mejor y con quién peor?

Con quien siempre he trabajado muy bien y el primero que me viene a la cabeza casi por asociación instantánea es con Edu Giradiscos: hemos tenido nuestras diferencias, pero somos colegas y tenemos una manera de programar bastante cercana. Pero también con Marcos Ayuken, que lo adoro; con Luis del sello Sonido Muchacho; con Miguel de Charco; con Agustín, que antes estaba también en Charco y ahora es el representante de Industria Works en España; con Marcela de la Sala El Sol; mis chiquis y socias Mar y María; con Ángel del sello Miel de Moscas, que además bookea a otros artistas y sellos; con Berta y Tule… lo cierto es que, a pesar de lo que pueda parecer por algunas cosas que digo, he hecho muchísimos más amigos que enemigos en estos diez años.

Y con los que siempre me ha costado más es con las grandes: Last Tour siempre me han puesto muchísimas trabas para todo; Live Nation es un gigante de la música y también son muy difíciles de tratar… Pero claro, yo los entiendo: ¿qué cojones van a hacer Live Nation conmigo? Hice alguna cosa suelta, como L.A., que lo programé hace unas semanas en el Teatro Barceló, pero poco más.

“El Tomavistas es un festival fantástico… pero para divorciados”

¿Te hubiera gustado convertir el Ferrara Fest en algún momento en un festival más “al uso”, con dos o tres días en un sitio cerrado o al aire libre, como el Tomavistas, por ponerte un ejemplo?

Ojalá en la puta vida nadie jamás compare ni el Ferrara Fest con el Tomavistas. El Tomavistas es un festival fantástico, en realidad… pero para divorciados y padres con niños. Todos tenemos que tener un target, un nicho (ríe). No, pero fuera de coña, a mí los que organizan el Tomavistas me parecen buena gente y es un festival que, a pesar de las diferencias que pueda tener, hace las cosas a su manera y lo sacan adelante.

¿Darías por muerto antes Sound Isidro que el Ferrara Fest?

Creo que no. Tienen orígenes diferentes: Sound Isidro lo hago a medias con otra persona; y las Ferrara Fest tienen más que ver conmigo e incluso con mi círculo de amigos, tiene algo casi de extensión personal. Las Ferrara Fest están muertas de por sí, sólo organizo cosas en los aniversarios…

Y si están muertas, ¿para qué sigues organizando fiestas una vez al año?

Pues porque sigue siendo bonito hacerlo: los grupos que tocan molan que te cagas, es un día al año que sirve para recordar de dónde vengo y para que quienes iban a los conciertos que montaba diez años atrás recuerden todo aquello.

¿Pero huele a final? ¿Puede ser esta la última Ferrara Fest?

Puede que lo sea…

Javi Ferrara