19 octubre, 2017. Por

Trump & Grunge

Ivanka Trump se hace un lío entre el punk y el grunge recordando su pasado rockero
Trump & Grunge

La hija de Donald Trump fue grunge. O al menos eso recoge Raising Trump, la biografía de Ivana, primera esposa del actual presidente electo de los Estados Unidos y madre de Ivanka Trump, diseñadora de moda, empresaria y mano derecha de su papaíto en el gobierno de la potencia más grande del mundo.

No sabemos qué hacía su padre cuando escuchaba tras la puerta del cuarto de su hija a Kurt Cobain desgañitarse en melancolía y depresión entre acordes de guitarra afiladísimos, pero sí sabemos que Ivanka lloró, y mucho, cuando el líder de Nirvana se suicidó: 24 horas, de hecho. Así lo recoge, incluso diciendo que vivió una etapa punk a pesar de que sui grupo favorito era grunge:

“Durante mi etapa punk en los años noventa, estaba muy obsesionada con Nirvana. Mi armario consistía en pantalones de pana desgarrados y camisas de flanela. Un día después del colegio, me tinté el pelo de azul. Mi madre no fue muy fan de la decisión. Me miró una sola vez e inmediatamente fue a la droguería más cercana para comprar una caja de 10 dólares de Nice’n Easy [una famosa marca de tintes para el cabello]. Esa noche, me obligó a tintarme el pelo de vuelta al rubio. El color que eligió era de hecho tres tonos más claro que mi color natural… ¡Y desde entonces no lo he cambiado!”

 

Para completar este memorial inesperado en el que la sangre de Trump se mezcla con la de Cobain, Ivanka completa su recuerdo “punk”, o lo que sea que fuese en ese momento:

“No fue mucho después que Kurt Cobain, el cantante, compositor y guitarrista de Nirvana, se suicidó. Fue un shock que me dejó consternada. Mi madre no tenía ni idea de quién era Kurt Cobain, así que simpatizó lo justo. Después de 24 horas de llorar desconsoladamente sola -vaya melodrama- en mi habitación, mi madre tuvo que arrastrarme fuera de allí para bajar a cenar”

 

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