7 abril, 2017. Por

I Am Not Your Negro

Cómo luchar por tus derechos civiles cuando te prefieren muerto
I Am Not Your Negro

En un momento en el que el racismo anuncia la vuelta de sus días más ajetreados (tristemente nunca ha dejado de estar de jarana), son constantes los estrenos de películas de negros y sobre negros. Y no voy a suavizar el término, que a muchos todavía sigue chocando, con otras definiciones como “de color” (¿cuál de todos los que existen?). Lo que no usaré será “nigga” o negrata, una palabra que cambió sus tornas cuando los propios negros, los únicos hoy con derecho a usarla correctamente, se apropiaron de la forma en la que se les insultaba.

Volviendo al tema de la visibilidad que están teniendo hoy en día películas que se centran en un pasado muy negro, desde el más reciente en Moonlight, hasta el de hace algunos años más como Figuras ocultas y Fences. Todas ellas con una gran presencia en la última edición de los Óscars, incluso llegando a la deseada (y en este caso polémica) estatuilla por parte de Barry Jenkins y su drama vital. Sin embargo, no hay que olvidar que este panorama se encuentra a tan sólo un año de diferencia de otra edición marcada por el destape a la blancura de Hollywood. Algo que con las mujeres todavía no ha llegado. Y algo que en el fondo sigue sin cambiar, pues no olvidemos quiénes controlan el mundo desde la oscuridad.

I Am Not Your Negro se centra en cuatro figuras primordiales en la lucha negra: Malcolm X, Martin Luther King, Medgar Evers y James Baldwin, desde el punto de vista de éste último. Ya que la película es un ensayo sobre el movimiento afroamericano en Estados Unidos, pasado y repercusiones actuales, en palabras de Baldwin y su inacabado libro Remember this house. El director y guionista, Raoul Peck, se sirve así de la novela y el pensamiento de Baldwin para analizar esa época en la que los negros se tenían que sentar en la parte de atrás del autobús y si protestaban mucho terminaban asesinados.

El documental, con la voz de Samuel L. Jackson como hilo conductor, presenta a los tres activistas desde la subjetividad y cercanía de Baldwin. Es interesante el camino recorrido en cada uno de ellos, sin llegar a entrar en demasiados detalles, ni informaciones redundantes. Pero lo más interesante es cómo a medida que avanza el film, al que realmente conocemos es a Baldwin, a través de sus propios pensamientos.

La estructura es dinámica y todo encaja a la perfección, salvo quizás la saturación de información. Es difícil conectar rápidamente con un tema y unos personajes que han pasado de forma superflua por nuestra educación. Al final consigue su objetivo: hacer pensar sobre el sistema en el que vivimos y de dónde vienen algunos de los problemas que hoy siguen aflorando.

I Am Not Your Negro