22 octubre, 2018. Por

Humberto Rivas

El fotógrafo argentino que cambió para siempre el reconocimiento de la fotografía en España
Humberto Rivas

Nació en Buenos Aires, pero desde la década de los setenta hasta su muerte vivió y trabajó como fotógrafo y profesor en Barcelona. Tras un viaje por Europa y con el establecimiento de la dictadura militar en Argentina se exilió en la ciudad condal donde montó un estudio de fotografía publicitaria. Allí se encuentra con el ambiente de a transición y los movimientos fotográficos experimentales. Hablamos de Humberto Rivas, el gran creador de una nueva forma de documentar, cuyas imágenes pretenden evocar las huellas que deja el tiempo en la memoria mediante un sencillo diálogo con el espectador. Ahora, la Fundación Mapfre presenta hasta el próximo 5 de enero la mayor retrospectiva de su obra hasta el momento.

La exposición pretende reivindicar su trabajo y subrayar la importante renovación del lenguaje fotográfico que su trabajo impulsó. Y es que con Rivas se redescubre una nueva forma de documentar, de buscar la impronta del tiempo, de la cultura y de la memoria. Sus planteamientos fotográficos se sitúan más próximos a la objetividad, teniendo como referentes a Richard AvedonAlfred StieglitzAugust Sander o a Cartier-Bresson. Sin embargo, en Barcelona la calidad de los retratos objetivistas de Rivas es muy valorada por fotógrafos con otras líneas de trabajo como Joan Fontcuberta.

«El impacto que causó su obra en Barcelona supuso un importante impulso para el reconocimiento de la fotografía como soporte de creación artística en nuestro país»

El impacto que causó su obra en Barcelona supuso un importante impulso para el reconocimiento de la fotografía como soporte de creación artística en nuestro país. Hay que tener en cuenta que la fotografía española estaba, en aquellos momentos, en una situación de marginalidad con respecto a otras disciplinas artísticas. Pese a la existencia de importantes revistas centradas en esta visión de la fotografía, como AFAL Nueva Lente, no podía hablarse de fotografía creativa española (como tampoco existía un mercado de la fotografía), lo que obligaba a la referencia constante a fotógrafos norteamericanos y europeos.

Rivas formó así parte del Grupo Forum desde donde, partiendo de la aplicación de las ideas del fotógrafo alemán Otto Steinert y sus ideas sobre la fotografía subjetiva, se insistió en la importancia de la fotografía como medio de expresión, más allá de lo documental. Los miembros del grupo reivindicaron la condición de arte para la fotografía y la de artista para los fotógrafos.

El propio fotógrafo definía la fotografía de retrato como una especie de dialéctica o combate entre el fotógrafo y el modelo. Y efectivamente, eran auténticas batallas con los sujetos fotografíados hasta mostrar su lado más escondido, desde el respeto y sin ninguna fotogenia, como señala Pep Benlloh, comisario de la muestra. Rivas no necesitaba otra cosa para su trabajo que darse una vuelta por la calle, porque cualquier pared desconchada, un rostro anónimo, el sentimiento trágico de la vida que encontraba en las barriadas arrabaleras.

«El propio fotógrafo definía la fotografía de retrato como una especie de dialéctica o combate entre el fotógrafo y el modelo»

Pero no solo de retratos vive esta exposición: la muestra se organiza en cuatro bloques. El primero, Norte refiere a Argentina, le siguen Barcelona, Inicio del Color y Proyecto de Vidal. Un total de 180 imágenes, que recorren de manera cronológica la obra de este fotógrafo desde las tempranas obras emprendidas desde los sesenta hasta 2005. Una obra personal y subjetiva formada por pequeños trozos ya agrietados de memoria.

Humberto Rivas