5 junio, 2017. Por

Hirian

La culpa fue de la ciudad (y del Bilbao BBK Live)
Hirian

En euskera, “hirian” significa “ciudad”. Tiene sentido: y es que si bien el Bilbao BBK Live está especialmente entrenado en trepar la montaña del Recinto Kobetamendi (deporte que practicará un mes después para subirse a ver a Depeche Mode, The Killers, Phoenix, The 1975, Justice o Fleet Foxes, entre otros), es un acto de justicia poética que busque un brazo armado, un tubérculo para poder aprovechar uno de los entornos urbanos más bonitos de todo el país: la zona vieja de la provincia de Bilbao.

Eso es lo que sucederá el próximo sábado 10 de junio en la provincia vasca: rendir culto a la ciudad sin olvidarse del perfil programador de uno de los mejores festivales del país por medio de una programación de doce horas de conciertos gratuitos y al aire libre que ocupará con cinco escenarios (y un rastrillo comercial con la música como temática) y veinticinco artistas las inmediaciones de Bilbao.

hiriCon una programación poblada por artistas estatales, apenas nombres como el de Omar Souleyman (esa suerte de disco-árabe de vanguardia) se sale de un cartel gobernado por algunos de los grupos más solicitados del circuito festivalero: desde el garage negroide de Novedades Carminha al rock alternativo de Triángulo de Amor Bizarro, el reggae-dub de vocación pop de Iseo & Dodosound, los ritmos urbanos millennials y contemporáneos de BEJO y Kaixo, la rave flamenca de Le Parody, el tropi-pop de Papaya o Perlita, el folk-pop raro de autor de Bigott o Fee Reega o la bilis rockera de Perro, Crudo Pimento, Chiquita y Chatarra o Niña Coyote eta Chico Tornado, entre muchos otros.

La culpa fue de la ciudad, pero también del BBK.

Hirian