7 marzo, 2018. Por

Greg Fox

El hombre que creó un universo con sus baquetas
Greg Fox

“Hay mucha gente a la que admiro que hace solos increíbles, pero yo siempre he estado receloso de copiarles. Tampoco he querido nunca tocar como respaldo de un tema o donde no pudiera encontrar flexibilidad. Sensory Percussion fue la respuesta. Estaba ahí”.

Más alto sí, más claro, imposible. Eso es lo que impulsa a Greg Fox a jugar con un software y con un MIDI para procesar el sonido de su batería y construir un universo de sonidos completo, con sonido propio que suena a madera, y a agua, y a industria y a magia. Más luminoso que lo que solemos escuchar de él, más de la naturaleza –puede que a alguno le distancie-; igual de consistente.

Greg Fox no sabe leer música y esto le pesa como un monolito de hormigón en el pecho, pero lo ha tocado todo. Bebe del universo sensorial de aquellos con los que ha tocado, como Ben Frost, Liturgy, Guardian Alien o Ex Eye –junto al saxofonista Colin Stetson. Con todos los músicos que conforman estos distintos proyectos, algunas bandas de las que Frost es miembro permanente, ha ido desarrollando un control absoluto de su instrumento, a pesar de que cada uno tiene un sonido propio. Desde el black metal de Liturgy hasta el ‘post-everything’ (post-todo), de Ex Eye, como ellos mismos se definen. Lo que todos comparten, eso sí, es una presencia innegable, impecable e imperecedera de su batería.

El disco con el que ha iniciado una gira intensa este mismo mes de marzo, The Gradual Progression, es paradójicamente el fin de un principio. Porque con él concluyen 10 años de su carrera profesional como baterista. Los primeros 10 años de una carrera de caerse de culo, podemos estar seguros.

Se considera un bicho raro que ama los gadgets, la tecnología y los ordenadores, al que le fascina el poder de internet –aunque odia contestar 150 correos electrónicos al día-, y al que le pierde la curiosidad por toquetear cualquier pedal que se le pase por delante. De Guy Licata, baterista también de Brooklyn, aprendió el jungle y el drum and bass.

“Puedes utilizar tu batería para controlar cualquier cosa que en MIDI sea controlable. (…) La forma en que puedes manipular los sonidos es como estar en una habitación sin paredes. Mi disco The Gradual Progression es el primer lugar al que he aterrizado donde he sentido que este nuevo camino estaba listo para ser compartido”

Podremos ver todo lo que quiere compartir por tres ciudades de España en los próximos días. Seis piezas de paisajes ambientales, jazz cósmico y funk insecticida.

Gira
09.03: Murcia. MUSIK
10.03: Madrid. El Perro de la parte de atrás del Coche
12.03: Sevilla. Sala X

Greg Fox