8 mayo, 2018. Por

God Is An Astronaut

“‘Epitaph’ es, de lejos, el disco más oscuro y personal que hemos compuesto”
God Is An Astronaut

Formados en 2002 por los hermanos Torsten y Niels Kinsella y Lloyd Hanney en Wicklow (Irlanda), God Is An Astronaut es uno de los hombres más relevantes que el post-rock ha dado en lo que llevamos de siglo. Con nueve LPs a sus espaldas parecen no cansarse nunca de explorar los límites de su propio sonido, reinventándolo y revisándolo casi con cada nuevo trabajo discográfico. Es el caso de Epitaph, el álbum que han publicado hace un par de semanas y que sintetiza en 45 minutos todo el dolor y la melancolía que causa la pérdida de un ser querido. Un disco oscuro y contenido, muy diferente a toda su discografía anterior y chocante de cara al enérgico directo que caracteriza a God Is An Astronaut.

Hemos tenido la oportunidad de hablar sobre tan personal trabajo con Torsten Kinsella, encargado de las voces, guitarra y teclados de God Is An Astronaut. Sus palabras parecen imprescindibles a la hora de acercarse al nuevo trabajo del grupo, ya que es posible confundir Epitaph como un mero disco melancólico si no se tienen en cuenta las circunstancias en las que ha sido compuesto.

“‘Epitaph’ es, de lejos, el disco más oscuro y personal que hemos compuesto”

Siempre describís vuestros discos como viajes sonoros. Si hay algo que está claro es que el viaje de Epitaph es uno triste. Aunque aún en este estado de ánimo, se cuelan algunos momentos luminosos y optimistas, como en el tema que lo abre o, incluso, Komorebi. Esta melancolía ¿es producto de vuestro propio viaje o es solamente un lugar al que habéis llegado mientras componíais?

Este álbum fue escrito en memoria de nuestro primo de siete años que perdió la vida trágicamente. El disco está dedicado a él y es nuestra forma de decir adiós y de hacer las paces con esta trágica e incomprensible pérdida. Epitaph fue escrito, principalmente, en los momentos inmediatamente posteriores [a su muerte]. Todas las canciones tratan sobre diferentes aspectos de la tragedia. Éste es, de lejos, el disco más oscuro y personal que hemos compuesto. La música te lleva a algunos de los momentos más traumáticos y sombríos que hemos vivido, pero también era importante capturar algunos de los instantes algo más felices.

Torsten Kinsella durante un concierto de God Is An Astronaut en el festival ArcTanGent 2014

Oisín fue escrita el día que recibimos la devastadora noticia. Me senté en frente del piano con tantas emociones que, una vez dejé caer las primeras notas, fue como si la canción ya hubiera estado escrita antes y que yo solamente tuviera que recordar cómo armarla de nuevo. Queríamos que esta canción capturara la inocencia y la belleza pero nada de la fealdad de la tragedia. Tenía que ser algo que fuera un tributo a la altura de él. Era un chico muy feliz que trajo mucha alegría a las vidas de varias personas.

“Queríamos que ‘Oisín’ capturara la inocencia y la belleza pero nada de la fealdad de la tragedia. Tenía que ser algo que fuera un tributo a la altura de él”

El título Komorebi es una palabra que viene del japonés. Piensa en la interacción entre la luz y las hojas cuando los rayos del sol pasan entre los árboles. Esto viene, en parte, de los bosques de Djouce aquí en Wicklow [Irlanda]. La Naturaleza trae consuelo a mi corazón y este lugar me ayudó a reflexionar acerca de la vida en sus momentos más oscuros. Fue importante aceptar tanto el alentador entorno como la oscura tragedia que acababa de suceder.

Siempre os habéis tomado muy en serio todo el trabajo artístico que acompaña a vuestros discos y conciertos, pero creo que con la portada de Epitaph habéis llevado esto a un nivel superior. Hay, claramente, tristeza y muerte en el trabajo de Fursy Teyssier para el disco [al principio de este artículo]. ¿Cómo os sentisteis la primera vez que lo visteis?

Le dimos a Fursy Teyssier unas pocas canciones y volvió a nosotros con algo que sabíamos que salía directamente de su corazón y que, inmediatamente, resonó con nosotros y capturó todo el espíritu de este disco.

Age Of Fifth Sun (2010) era muy épico y atmosférico, en Origin (2013) explorasteis sonidos sintéticos, Helios | Erebus (2015) sonaba algo místico y Epitaph (2018) es todo melancolía. ¿Intentáis conscientemente reinventar vuestro sonido con cada nuevo disco?

Cada álbum captura los eventos que hemos vivido a medida que lo escribíamos, como la fotografía de una emoción. Simplemente queríamos que el estilo reflejara el tema. Introdujimos una guitarra con un sonido muy apocalíptico (afinada en Drop A) pero con un giro: yo pongo un pedal Earthquaker Rainbow en mi guitarra que “bambolea” la afinación. Esta combinación realmente captura el temor y la fealdad que parte de la música requería.

“Cada álbum captura los eventos que hemos vivido a medida que lo escribíamos, como la fotografía de una emoción”

Rob y Conor (de Xenon Field) nos ayudaron mucho con la post producción y el diseño de sonido. Querían darle al disco un sonido más oscuro, vintage y envejecido que se ajustara mejor a la temática. Hicimos pasar los sonidos a través de varios dispositivos de grabación que les aportaron un tono más oscuro. Incluso utilizamos grabadoras mal alineadas, con notas que se salieran de la afinación, para ayudar a que todo sonara más afligido.

Los teclados están presentes en toda vuestra discografía, pero en Epitaph parece que son los verdaderos protagonistas. ¿Por qué?

Compusimos la mayoría de las canciones en un piano o un teclado. El piano ofrece una combinación más amplia de notas que, por ejemplo, una guitarra, y era muy importante que capturáramos la emoción exacta. Los teclados eran, simplemente, la mejor herramienta para hacerlo.

“‘Epitaph’ me ha recordado por qué escribo música en última instancia. Componer música es un proceso terapéutico”

Estamos acostumbrados a conciertos muy intensos de God Is An Astronaut, pero este nuevo material suena muy diferente. ¿Cómo encaja este sonido más oscuro en vuestro setlist?

Hemos elegido un setlist que funciona bien con el nuevo material. Es importante que las canciones sean oscuras y perturbadoras. Frozen Twilight es una canción que nunca habíamos tocado en vivo antes y que encaja a la perfección con este setlist. Y algunos de los temas nuevos, como Seance Room son excepcionalmente potentes en directo así que, en general, no tengo la sensación de que nos falte intensidad en este nuevo setlist.

Niels Kinsella durante un concierto de God Is An Astronaut en Madrid

¿Dirías que en Epitaph habéis usado la música como una forma de superar vuestro dolor? ¿Os ha ayudado el disco, una vez terminado, a lidiar con la tristeza que os ha producido esta pérdida?

Sí, me ha recordado por qué escribo música en última instancia. Componer música es un proceso terapéutico. La música puede expresar una emoción cuando las palabras, simplemente, fallan. Este disco es muy personal para nosotros y para nuestra familia y sin duda nos ha ayudado a todos a avanzar hacia la aceptación de esta horrible tragedia.

GIRA
09.05: Barcelona, Razzmatazz 2
10.05: Madrid, Sala Caracol
13.07: Viveiro, Resurrection Fest
14.07: Bilbao, Stage Live

God Is An Astronaut