27 agosto, 2018. Por

Gatomidi

“Es atrevido decir que si cantas en castellano te va a ir mejor. No es la panacea.”
Gatomidi

Desde Valencia y en 2011 el indie nacional recibió las sacudidas de un terremoto llamado Gatomidi. Un trío formado por Jimena Queijo (responsable de letras, bajo, teclado y voz),  Nolasco Contreras (guitarra y voz de la banda) y Julián Dolado (batería), evocaba lo mejor del post-punk oscuro y ruidoso pero que hacía un uso vitalista y sorprendente de los lugares comunes del pop. Ahora viven en Madrid y Gatomidi es uno de esos secretos a voces imprescindible todos los amantes del noise-pop.

Este año les ha visto lanzar su segundo LP, The Flower’s Cavern: un disco autoproducido y grabado en su propio estudio que, además de un catálogo musical del optimista estado en el que se encuentra Gatomidi, es una tarjeta de presentación de su faceta como productores. Hablamos con Jimena y Nolasco sobre la evolución de Gatomidi en la escena musical de nuestro país y de cómo les ha llevado a producir música para otras bandas.

Vuestra anterior disco, Enclosed Spaces (2013), e incluso vuestra demo de debut, Facing Destiny (2011) sonaban a post-punk, muy oscuros, con ramalazos electrónicos. Con momentos que recordaban a Interpol, She Wants Revenge e, incluso, Crystal Castles. En cambio The Flowers Cavern (2017) es todo pop, color, alegría y algunas concesiones de rock clásico. ¿De dónde ha salido todo este cambio?

Jimena: Ha sido una evolución bastante natural. Nosotros siempre solemos identificar nuestra música con el momento que estamos viviendo. Y es que a lo mejor en este momento estamos mucho más abiertos y dispuestos a encontrar algo diferente en nosotros, porque para nosotros también es más fácil hacer lo anterior. Pero creo que en este caso estas diez canciones son muy fieles al cómo nos sentimos en este momento: mudarnos a Madrid, cambiar de batería…

Todo eso ha ido evolucionando en nosotros hacia algo mucho más directo y sincero. Aunque sea más luminoso creemos que tiene mucha fuerza. El muro sónico de guitarras sigue estando, sí, con melodías más alegres, pero en nivel de distorsión es casi el mismo.

“Todo el ruido que metíamos antes nos costaba escucharlo hasta a nosotros. Nos gustaba, evidentemente, pero en este momento nos ha salido esto.”

En realidad el pop emerge más en la armonía vocal, ¿no?

Jimena: Sí, pero ahora también está más trabajado. Hemos experimentado mucho hacia algo más agradable para oír. Porque está claro que todo el ruido que metíamos antes nos costaba escucharlo hasta a nosotros. Nos gustaba, evidentemente, pero en este momento nos ha salido esto.

¿Tiene mejor acogida?

Jimena: Yo creo que sí. La calidad de la grabación también ha cambiado mucho. El sonido de antes era bueno, pero en este lo hemos pulido a nuestro gusto porque lo hemos grabado en nuestro propio estudio. Hemos tenido más tiempo y hemos podido probar más. Así, cuando haces algo como te gusta, lo grabas. Pero sí, creo que tanto el público general como los más fieles nos han agradecido el cambio. No nos lo creíamos mucho, cuando nos preguntaban cómo estaba quedando el disco siempre decíamos que, contra todo pronóstico, muy alegre.

Nolasco: También hemos tenido la oportunidad de poder encontrarnos a nosotros mismos y ver qué facetas podíamos mostrar a los seguidores de la banda. Yo creo que en los conciertos desde que en 2015 sacamos el EP con la primera parte de The Flower’s Cavern, ya se vio un cambio en el sentido en el que iba a ir la banda. En los conciertos la gente sí que se nos acerca y nos dice que hemos cambiado pero que conjuga muy bien con lo que teníamos antes. Y la verdad es que como ha sido un cambio natural, no estaba planeado, ha funcionado bien.

Jimena: Nos dicen que ambas facetas encajan mejor en directo que al comparar los discos. La potencia en el directo es otra.

Nolasco: En este proceso también te das cuenta de cosas nuevas que puedes aportar, porque siempre nos gusta descubrir cosas que no sabemos que tenemos dentro y éste es el caso.

Jimena Queijo durante un concierto de Gatomidi

Auto produciros también ayuda con eso, ¿no?

Jimena: Siempre nos hemos autoproducido. Antes solíamos tener a alguien por el estudio para echar un cable pero esta vez hemos estado completamente solos. Tiene sus pros y sus contras porque sabes que tienes que ofrecer un sonido que esté a la altura del de tus grabaciones anteriores, pero no sabes cuándo parar. Siempre pensábamos que la siguiente toma iba a ser mejor y a veces eso no es cierto. Con respecto a la libertad, hay más flexibilidad para hacer lo que quieras. Pero tienes que estar más pendiente de todo.

Nolasco: Pero sí nos ha permitido grabar una línea de voz y dejarla reposar para volver a escucharla a la mañana siguiente a ver si funciona. Es algo que luego podemos aplicar a la hora de producir a otros grupos que vengan a grabar al estudio.

“Es atrevido decir que si cantas en castellano te va a ir mejor. No es la panacea.”

¿A quiénes estáis produciendo ahora?

Jimena: Estas últimas semanas empezaron a grabar en nuestro estudio The Iceberg. Sacarán un EP en breve. Nosotros ahora nos metemos con la ampliación de nuestro estudio y no nos da tiempo a producir más. Queremos orientarlo hacia grupos de Madrid que quieran pasar varios días grabando fuera de la ciudad, en Cuenca, porque tiene posibilidad de residencia.

Nolasco: Desde nuestro primer disco siempre nos ha interesado mucho la producción. Empezamos con nosotros mismos y siempre hemos pensado que en grabar a otros grupos sería una buena ocupación.

Jimena: Además, siempre aprendes. De The Iceberg me quedo con la métrica que tienen en sus versos. A mi no me salen de esa forma. Pero de todos los grupos, aunque no sean famosos o los tuyos de referencia, siempre sacas cosas distintas a las tuyas.

Nolasco: A mi me pasa lo mismo. Cuando alguien entra al estudio ves otras maneras de trabajar, otras formas de hacer canciones. Y lo mejor que puedes hacer es coger lo que tu puedes aportar y añadirlo a lo que ellos traen para sacar el mejor producto de sus canciones. Estamos muy contentos con ello, es algo que queríamos hacer desde hace tiempo y por fin vamos a poder lanzarlo.

Sacasteis el EP con la primera parte de The Flowers Cavern hace un par de años. Os lo habéis tomado con calma. Daba la impresión de que ibais a sacar el disco en varias entregas, cosa que es una idea interesante, pero al final sacasteis el disco completo. ¿Qué ha pasado con todo esto?

Jimena: La idea inicial era sacarlo por partes, pero no nos dedicamos solo a esto y, afortunadamente, no estamos atados a nadie, así que podemos hacer lo que nos dé la real gana. Tiene pros y contras, como todo. Pero vimos que nos demorábamos y sacar una segunda parte ya no tenía sentido. Así que decidimos publicarlo entero y tener así algo del estudio publicado y que se pudiera escuchar.

Nolasco: También nos juntamos con un montón de canciones, y preferimos sacarlas. La idea original nos interesaba, porque ahora mucha gente graba una canción, o saca un EP de tres canciones y, bueno, es una manera en la que la música se transforma.

Jimena: Das al consumidor un tiempo para que escuche lo que estás ofreciendo. No es lo mismo ofrecer diez canciones que dos. Te da tiempo a renovarte a ti mismo también. Para mi los EPs tienen mucho sentido, no tienen ningún menosprecio en absoluto. La industria musical avanza tan deprisa que al oyente no le da tiempo a procesar todo lo que se saca. Y cuando más en pildoritas se lo des, a lo mejor, lo procesa más. Y siempre parece que estás haciendo algo nuevo.

 

Pasan los años y seguís escribiendo en inglés, cuando la tendencia en España es una muy distinta. De hecho muchas bandas empiezan en inglés y se pasan al castellano porque dicen que es un problema. ¿Vosotros véis cantar en inglés como un problema?

Jimena: No, un problema no. Es una opción más o menos viable para avanzar. Pero desde luego no lo veo como un problema en absoluto. Tampoco es algo que descartemos [cantar en castellano], pero creemos que es algo que te tiene que salir. Nosotros, toda la música que escuchamos es en inglés. Entonces al final todas las referencias que tenemos, los fonemas que se te ocurren cuando estás titubeando una canción es en inglés. Te salen las frases prácticamente hechas. Para nosotros es la forma natural de componer, lo raro es lo contrario.

Nolasco: También es atrevido decir que si cantas en castellano te va a ir mejor. No es la panacea.

 

Llama la atención porque, al igual que el tono y el colorido del disco, da la impresión de que va muy a contracorriente de lo que se lleva ahora en España. Ahora se lleva mucho el rock agresivo y áspero o las cosas abiertamente deprimentes.

Jimena: Sí, solemos ir a contracorriente. Hacemos cosas cuando no están de moda. Cuando nos pongamos a hacer ruidaco otra vez se pasarán de moda.

“En este disco, aunque haya salido más colorido, es en el que más reflejamos que nos gusta Nirvana

Este disco recuerda mucho a algunos trabajos de Metric, Stars o Ra Ra Riot. Siempre decís que vuestra principal inspiración es Oasis. ¿Habéis incorporado algo más estos años?

Jimena: Ostras, no sé si diría que nuestra principal influencia es Oasis. Oasis nos gusta, a Nolasco mucho, pero hay más cosas. Pero es verdad que, a lo mejor, en el tono guitarrero de este disco sí que sale mucho a relucir Oasis. Sobre todo en alguna canción como Feel High o en The Fortunate Ones. Pero influencias… cada vez que escuchamos algo que nos gusta, nos da igual el rollo, que sea rock, pop, noise, shoegaze, dream-pop… cualquier cosa que nos gusta, no es que la intentemos imitar, pero cuando algo te cala, intentas hacerlo parte de ti.

Nolasco: Cuando creas algo todos esos granitos se incorporan a esa creación.

Jimena: Hay canciones que me fascinan tanto que me dan ganas de coger el piano o el bajo y ponerme a tocarlas. No es una necesidad de imitar, es una forma de dar salida a lo que sientes escuchándolas. Me pasó eso viendo el capítulo de Twin Peaks en el que salieron Au Revoir Simone, luego no paraba de escucharlas.

Nolasco: De Twin Peaks nos pasó lo mismo con los Chromatics… Pero bueno, Oasis nos lleva gustando casi desde que nos conocemos. Pero otros grupos que nos calan mucho son Ride, My Bloody Valentine… O grupos de ahora de esa onda como Alvvays, The Horrors… Pero es que escuchamos de todo clasicazos como Kiss o Wolfmother. Como no tenemos limitaciones a la hora de escuchar, cuando haces un disco todas esas cosas se ven.

Jimena: Oasis de hecho ha estado muy escondido hasta ahora.

Nolasco: Porque antes tirábamos más por la vertiente post-punk, un rollo The Psychodelic Furs o Sonic Youth. Pero en este disco, aunque haya salido más colorido, es en el que más reflejamos que nos gusta Nirvana.

Nolasco Contreras durante un concierto de Gatomidi

Sin contar con la versión de la Velvet, ¿cuál es la canción de The Flower’s Cavern a la que le tenéis más apego?

Jimena: Hostia, esta es difícil. Porque como desde el principio nos hemos comido todo lo bueno y lo malo de cada una solos, es complicado. A mi Space me gusta mucho, aunque la grabamos en otro estudio fue una canción que, es muy raro que ocurra, el compositor la tenía en la cabeza tal cual quería que quedara. Eso es complicado, porque las cosas en el estudio evolucionan, cada cual aporta su forma de tocar y lo que le hace sentir esa canción y, precisamente Space es una canción que ha sonado exactamente igual como yo la tenía en mente.

Nolasco: A mi If You Want me gusta mucho. Tiene el pop, el shoegaze y es muy Gatomidi. Pero por sensaciones y porque es muy personal me quedo con Stay. Porque la letra habla del fallecimiento de un familiar mio, que fue bastante difícil hacerlo porque yo le pedí a Jimena que escribiera una canción sobre esto sobre un batiburrillo de ideas que yo le dí. Luego como intérprete es difícil, porque ella escribe las letras pero las canto yo y a veces me cuesta meterme en el papel. Pero en este caso fue fácil porque Stay quedó exactamente como lo que yo quería decir. Entonces cuando canto esa canción en directo y la tocamos, creo que entre los tres hay una química muy especial. Es con la que me quedaría.

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