16 abril, 2018. Por

Gata Cattana

365 días después de su muerte, la mayor promesa femenina del rap sigue viva
Gata Cattana

Quién fue, quién es

No. Este no es un artículo para llorar su pérdida. Eso se hizo en su momento y no tiene sentido continuarlo. Eso lo hicieron sus más cercanos y nosotros no queremos ponernos a esa altura, porque no nos corresponde. No. Este artículo comienza lleno de negativas pero parará pronto, porque todo lo que viene de aquí en adelante es luz. Eso es lo que Gata Cattana ha dejado, en realidad.

El 2 de marzo se marchaba de este mundo la mayor y más joven promesa femenina del rap hasta el momento, Gata Cattana, Ana Sforza o Ana Isabel García Llorente (Córdoba, 1991-Madrid, 2017). Una carrera corta pero unas letras eternas y un sonido potente y limpio; todo en un disco póstumo –algo difícil de conseguir, por la reticencia de las discográficas a sacar trabajos póstumos de artistas de corta carrera – y con una producción impecable que disfrutaremos durante mucho tiempo. Banzai.

El que sería su primer LP, continúa cosechando a día de hoy premios y posiciones en listas como uno de los mejores trabajos de 2017. Se publicó el 6 de octubre de 2017, siete meses después del fallecimiento de su autora a los 25 años. Banzai tiene bases soul pero también guerreras; un completísimo trabajo de 13 cortes que pasan por todos los estados de ánimo de Gata Cattana, hasta una celebración al ‘estar bien’ poco común en la generación millennial, la cual más bien tiende a tirar de trap para expresar su nihilismo, desilusión y desgana con respecto al mundo que le rodea.

“Banzai es un concepto japonés. Es el grito samurai antes de ir a la batalla y también el grito de honor antes de suicidarse porque han perdido la batalla. El disco es justamente eso: ir a la batalla, soltarlo todo y quedarme tranquila”

Eso es lo que decía Ana sobre el que sería su disco; pero no caeremos en el morbo fácil de decir que fue un título premonitorio. Las ganas de soltarlo todo y quedarse tranquilo, vuelven a acumularse con el tiempo. El disco lo produce David Unison y lo diseña Silvia Bianchi, con quien la Gata decía tener una conexión perfecta.

(Desértico)
Llevo más de una tarde, buscando la excusa perfecta
La letra perfecta para antes de irme, honrando a mi estirpe
Ahora que han encontrao’ agua en Marte y uranio en Irán
La cosa se está poniendo interesante
Pero yo na ma’ vine a despedirme

A Gata Cattana se la solía denominar como la heredera de Mala Rodríguez, pero, en realidad, nunca tuvieron mucho que ver, más allá de ser raperas, mujeres y andaluzas. Si acaso, la fuerte influencia flamenca en ambas, pero poco más. Gata Cattana agradecía con honor la comparación, porque la Mala marcó un antes y un después en la historia del rap español. Pero su estilo, el de la sevillana, siempre fue menos concreto, más callejero y de una sensualidad deliberada.

La lírica de Gata, en cambio, conserva ese punto canalla pero está repleta de filosofía, de imágenes oníricas de la Grecia antigua, y de Roma, y de Persia. Un sabor a desierto y a viaje planetario muy poco común en el rap. Ella misma lo afirmaba en una de sus entrevistas:

«El rap siempre ha sido súper purista, siempre hemos estado añorando tiempos pasados.
Ahora ha habido una fusión que para mí tenía que pasar. Tenía que abrirse la veda»

Y siempre dejando claro que la inmortalidad se alcanzaba trascendiendo a través del arte. Algo que, quizá, le hubiese dejado de parecer tan importante con el tiempo, en lo que se hubiese reafirmado; eso nunca lo sabremos realmente. Lo que sí es cierto es que Gata Cattana vino y ya siempre se quedó:

“Mi estilo es bastante crudo, pero en el fondo soy optimista con respecto al ser humano y a la propia sociedad. Creo que hay esperanza y que, a pesar de las condiciones que nos dan, podemos ser seres increíbles y hacerlo lo mejor posible. De eso van mis canciones: de hacerlo bien, de hacer cosas legendarias”

Ana estudió Ciencias Políticas. Se consideraba rapera, poeta, feminista y un montón de cosas más –politóloga a ratos-. Afirmaba querer traer el movimiento del feminismo al rap, a su terreno, donde nunca encontró ningún obstáculo por ser mujer.

(Nada funcionando)
De ná me vale esta jauría de lobos,
Solo quiero ser su reina de Saba,
Ni tesoros, ni templos ni esclavos,
Pero si tú quieres un imperio te lo hago,
Pero si tu quieres un asedio te lo hago,
Pero si tú quieres un naufragio: Toma.

Por qué seguir hablando de ella

Gata Cattana sigue vigente y lo seguirá mucho tiempo, porque su primer y último LP solo lleva 6 meses publicado y ya ha ganado el Premio al Mejor Álbum Underground en los Premios MIN de la música independiente, además de haberse situado en las listas como uno de los mejores trabajos de 2017.

En este primer aniversario de su fallecimiento, se han realizado incontables eventos en homenaje a su nombre y a su obra: el Torneo de Poesía Alhambra; la recopilación de 12 poemas para conmemorar el Día Internacional de la Poesía; el Homenaje en la Sala Mirador el pasado 20 de marzo; el del festival Ellas Crean en el Teatro Conde Duque; el Escaparate de Poesía de Tabacalera Madrid; y, por supuesto, el mural realizado por más de 60 artistas y que se alzó en marzo del 2017.

(Cartas que no repartí)
A mí me gusta jugármelo así
Y convertir el agua en vino
Y convertir el llanto en trino
Y quitarte las penas a ti

Imagen del mural en homenaje a Gata Cattana

“En los conciertos de rap a veces me dicen que yo lo que soy en realidad es poeta, como quitándome mérito, y en los recitales de poesía me dicen que soy rapera. No me toman en serio porque lo que yo hago es un híbrido con fronteras muy finas”

Así era y así hablaba. Tal vez en el futuro se hubiera retractado de sus palabras o hubiese cambiado su estilo –la madurez trae el cambio con todas sus consecuencias, y te hace más sabio a veces y más reaccionario casi siempre-, pero eso no lo sabremos. Gata Cattana será inmortal para siempre. Lo mejor, escucharla en directo:

(El plan)
Tú ponme un plan yo pongo el avión

Tú ponme un plan yo pongo el avión
Tú también lo tienes

Gata Cattana