En la feria CES de Las Vegas se han dejado ver muchos nuevos modelos de cámaras, pero pocas basadas en la tecnología réflex, que desde hace 50 años ha sido la estrella en los catálogos de la mayoría de fabricantes. A pesar de ello hay una importante excepción: en el desierto de Nevada se han podido ver tras meses de rumores la Nikon D4 y la Canon 1-DX. Ambas cuestan en torno a 6.000 euros y se disputan ser la mejor réflex digital jamás creada.
La nueva bestia de Nikon aunque no añade nada rompedor a la Nikon D3s, a la que sucede, las tres principales novedades que trae son importantes. Frente a la D3s la velocidad alcanza los 11 fps frente a 9 fps, tiene 16 megapíxeles en lugar de 12, y graba vídeo con una resolución de 1920x1080 superando los 1280x720 píxeles del anterior modelo.
Pero esos detalles, con ser claves para algunos profesionales, no son lo más importante para saber si la evolución del buque insignia de Nikon ha tenido sentido. La clave será comprobar si no da ningún error fatal –cosa que a veces sucede en estas máquinas aunque parezca mentira- y si de verdad la calidad de imagen avanza significativamente, incluso a sensibilidades tan elevadas como los 204.800 ISO que alcanza en modo forzado, o si la grabación de vídeo por fin ha mejorado realmente (es uno de los puntos flacos de Nikon).
Aunque en teoría la Nikon D4 sólo añade un puñado de nuevas funciones a la Nikon D3s, y se sitúa en teoría un paso por detrás en la mayoría de las prestaciones a la Canon 1D-X, queda por ver con detalle de lo que es capaz su sensor y el procesador de imagen Expeed 3. De momento las fotos de muestra que ha publicado Nikon Hong-Kong a 6400 ISO apuntan a un nivel de detalle, rango dinámico y capacidad de control del ruido excelentes.
En ese duelo que mantienen Canon y Nikon la D3s se mostró intratable en la comparación con la Canon EOS Mark IV, que sólo superaba a su contrincante en la grabación de vídeo y en resolución. Claro, que precisamente el impresionante rango dinámico de esa cámara viene determinado porque su sensor sólo tiene de 12 megapíxeles (frente a los 16 de la Mark IV a pesar de que su sensor era más pequeño).
Tan tocados quedaron en Canon con la preponderancia de la D3s que incluso han decidido cambiar la denominación de su gama profesional. Por eso es grande la expectación ante los análisis pormenorizados de los nuevos lanzamientos profesionales de ambas empresas niponas.
Será entonces cuando se comprobará si la grabación de vídeo en bruto que permite la D4 supera lo que hasta ahora ha hecho Canon con notable éxito, si esos 14 fps de la 1D-X están acompañados por un nivel de calidad de imagen igual de alto o si se volverán a estrellar contra el muro del ruido a sensibilidades altas. Algo que incluso con las pocas fotos que circulan parece ser uno de los puntos fuertes de la Nikon D4.
El mercado de las réflex ha quedado más que nunca dominado por Nikon y Canon. Tanto es así que sólo Pentax parece seguir apostando con la misma decisión que esos dos fabricantes por la tecnología de espejo. Incluso Sony, que avanza a gran velocidad hacia el tercer puesto como fabricante mundial de cámaras, parece que concentra sus esfuerzos en abandonar el sistema réflex, como ya han hecho de facto Olympus y Panasonic. Algo que se explica porque lograr progresos en una tecnología de hace medio siglo que necesita levantar un espejo para hacer una foto es cada vez más difícil.
Nombre exposición: Nikon 4D / Canon 1-DX
