28 marzo, 2018. Por

Fiestas paganas para las estaciones

¿Es la Semana Santa y otros eventos religiosos una forma de tapar fiestas paganas?
Fiestas paganas para las estaciones

Religión o paganismo, huevo o gallina: algo tuvo que venir antes

¿Nació Jesucristo de verdad el 24 de diciembre? ¿Por qué celebramos Semana Santa al inicio de la primavera? ¿Y San Juan saltando hogueras el 23 de junio? ¿Qué conmemora el Día de Todos los Santos a finales de octubre?

Todo tiene una razón cristiana… o no. Porque cada fiesta coincide con un solsticio o cambio de estación. Porque numerosas culturas ya festejaban ritos en las mismas fechas. No hay una respuesta 100% certera a todo esto, pero sí ciertos indicadores que esclarecen bastante el tema. El calendario más antiguo que existe es el de Coligny, encontrado en Francia. De él se reconstruyó el calendario céltico continental. ¿Celtas? ¿Quiénes eran los celtas?

“Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos…
¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor…”

Pues sí, los celtas ocuparon Europa durante la Edad de Hierro, tela de tiempo atrás-; en España, hay constancia de los íberos desde el IV a.C, por lo menos.

Los 8 Sabbats de la rueda anual

Bueno, pues su calendario se regía por las lunas (llena y nueva), su año el 31 de octubre aproximadamente (en la primera luna de Escorpio), y durante todo el año conmemoraba 4 festividades principales (y paganas): Yule, Ostara, Litha y Mabon. Éstas y se celebran con ritos nocturnos, porque para los celtas y los vikingos el cambio de día se producía al anochecer.

Pues de ellos hemos conservado mucho más de lo que creemos, en realidad.

Invierno: Navidad

Resulta que no hay una razón exacta por la que los cristianos celebremos la Navidad el 25 de diciembre, porque no existe ninguna fecha exacta registrada en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento del nacimiento de Jesús de Nazaret. Ninguna.

La primera mención de Diciembre 25 registrada es la del Calendario de Filócalo en el 354 D.C. De hecho, numerosos estudios de la Biblia constatan que, en todo caso, nació en octubre o en verano, y no lo decimos nosotros; lo dice Lucas. María dio a luz 6 meses después del nacimiento de Juan Bautista, que fue en marzo. Así que solo hay que echar números.

“En la Biblia se describe cómo los pastores cuidaban de sus rebaños al aire libre en esa noche, algo imposible en Jerusalén en diciembre. Y mucho menos pudo César ordenar el censo que motivó el viaje de Jesús, María y el niño en invierno”

Además, en la Biblia se describe cómo los pastores cuidaban de sus rebaños al aire libre en esa noche, algo imposible en Jerusalén en diciembre. Y mucho menos pudo César ordenar el censo que motivó el viaje de Jesús, María y el niño en invierno.

En cambio, sí hay pruebas de la fiesta de Yule del solsticio de invierno el 21 de diciembre, cuando los días se hacían más cortos y el Dios cornudo yacía bajo la nieve para congelar y oscurecer el mundo. Quizá por eso encontremos imágenes de tiernas nevadas en el pesebre de Palestina.

Saturnalia: el mejor día del año romano

Y ojo, que los romanos también tenían su Saturnalia, una maratón de 7 días de fiesta para rendir honor a Saturno, del 17 de diciembre al 25. Una nueva coincidencia. ¿Es todo un capricho del destino? El caso es que en las saturnalias reinaban las comilonas, el bebercio y el libre albedrío, tanto que hasta los esclavos tenían días libres y podían saborear un poco de libertad.

Los días 1-2 de febrero, también en invierno, los celtas celebraban el Imbolg, la fiesta de mitad de estación. Fiesta de las luces y de la purificación, donde renace el Dios y los días se alargan. Actualmente, los católicos celebramos La Candelaria (purificación de la Virgen María).

Y no olvidemos Carnaval, cuya razón católica indica el inicio de la cuaresma, tiempo de ayuno y penitencia, pero que se celebraba también en el Egipto antiguo (3.000 a.C).

Primavera: Semana Santa

En el año 325 D.C se estableció la fecha definitiva para la Pascua de Resurrección, la cual nunca debía coincidir con la Pascua judía y debía ser en domingo. Pero mucho antes los vikingos, los íberos y los celtas ya celebraban el Ostara, Equinoccio de primavera, equilibrio entre el día y la noche. Apreciaban mucho este momento, en el que todo renace, en el que regresa la luz.

El Domingo de Ramos se fijó calculando la primera luna llena tras el Ostara. Pero en todo el mundo se celebran fiestas paganas de la Primavera, como en México, donde el 21 de marzo se llena de misticismo y la naturaleza toma un papel principal, o la Muerte de la Manzanna en Polonia, o la fiesta de Holi en India.

¡Y no olvidemos las Fallas de Valencia! La ‘Nit del Fog’ también tiene lugar al comienzo de la primavera; el 19 de marzo. No obstante, numerosas fiestas religiosas se establecieron coincidiendo con estas fechas, como las Romerías y La Feria de Abril.

Procesión de Sevilla en el Siglo XIX

Verano: San Juan

Bien, y llegamos así al caso más peculiar de todos: el de celebrar una fiesta religiosa que conmemora a un santo, con la liturgia pagana original de saltar hogueras. La Fiesta de San Juan tiene su origen en Litha, que se celebraba en realidad el 21 de junio. Entonces se encendían hogueras para dar más fuerza al sol, que a partir de esos días se iba debilitando porque, como todos sabemos, el Equinoccio de Verano es el día con más horas de luz del año.

“Entonces se encendían hogueras para dar más fuerza al sol, que a partir de esos días se iba debilitando”

Hoy lo celebramos el día 24, víspera de San Juan Bautista y 6 meses antes del supuesto nacimiento de Jesús, pero conservamos la tradición celta. Increíble. Entre agosto y septiembre también es común la proliferación de fiestas en pueblos para conmemorar a sus santos patrones, pero esta época coincide también con la recogida de la cosecha, que los celtas celebraban con Lugh-nassad y Mabon.

Una hoguera de San Juan en plan hippie

Otoño: Día de todos los Santos (religiosa) y Halloween (pagana)

Y ya el 31 de octubre de este mismo año, 2018, puedes elegir si celebrar la fiesta pagana del mundo anglosajón, Halloween, o la católica española, el Día de Todos los Santos. Irónicamente, la globalización ha hecho que la tradición inglesa predomine a la cristiana, y prácticamente en todo el mundo se puede ver a gente disfrazada por la calle, con numerosas fiestas temáticas la noche del 31.

No obstante, nuestra tradición fue instaurada por la iglesia Católica también alrededor del año 330 (como se establecieron todas las festividades, al parecer), porque fueron tantísimos los muertos durante la Gran Persecución de Diocleciano, que se dedicó un día para dedicárselo a todos ellos, a todos los mártires. Y, claro, se eligió el 1 de noviembre porque venía muy bien.

“Nuestra tradición fue instaurada por la iglesia Católica también alrededor del año 330, porque fueron tantísimos los muertos durante la Gran Persecución de Diocleciano, que se dedicó un día para dedicárselo a los mártires”

Para los celtas, el Samhain o Soa-hain era la fiesta más grande del año, cuando el calendario comenzaba. Se encendían miles de velas y se celebraba la muerte del Dios cornudo, que volvería a acecharles en el Equinoccio de invierno. Y así, vuelta a empezar. Como el ciclo de la vida.

Lo más bonito de todo es eso precisamente, cómo la rueda del año –religiosa o pagana- se refleja en nuestras propias vidas: nacimiento, crecimiento, declinación y muerte.

Celebración de Samhain

Fiestas paganas para las estaciones