11 julio, 2018. Por

Fetén Fetén

Cómo oler el mar a través de las canciones
Fetén Fetén

Hay quien, para escuchar el sonido del mar, se coloca una caracola en el oído y cierra los ojos, intentando que esa reverberancia y esos ecos que quedan adheridos consigan trasladarlo hacia la orilla del mar. Hay otros, como Fetén Fetén, que han querido buscar otra opción para que llegues al mar, estés en Burgos, Madrid, Soria o Albacete: escuchando (sus) canciones.

Y es que sus Melodías de Ultramar huelen a salitre y te dejan arena en las bragas o los calzones tras escucharlas. Con tanto de homenaje a la cultura marítima, a la historia de la gente de los puertos, a esa suerte de nación invisible de todos aquellos que viven cerca, en, desde, para y por el mar, el dúo castellanoleonés ha conseguido llevar el particular y polifónico folclore del mar a un cancionero que nos va zarandeando de orilla a orilla, de Italia a Argentina, del Puerto de Santa María a Quebec, de Galicia a México o Marruecos, en un ejercicio que en vez de levantar banderas nos invita a brazear a nado limpio las orillas culturales de lo que los une.

“Han conseguido llevar el particular y polifónico folclore del mar a un cancionero que nos va zarandeando de orilla a orilla, de Italia a Argentina, del Puerto de Santa María a Quebec, de Galicia a México o Marruecos, en un ejercicio que en vez de levantar banderas nos invita a brazear a nado limpio las orillas culturales de lo que los une”

Hay algo (o mucho) del proyecto que capitanean Diego Galaz y Jorge Arribas en el tratamiento del sonido y la forma de profundizar, explorar y recuperar sonidos, que tiene una perspectiva de divulgación científica: Fetén Fetén se convierten prácticamente en arqueólogos culturales, recuperando tradiciones, ritmos, sonidos e instrumentos, de un modo similar (aunque aportando otros matices) al trabajo de divulgador y músico que ejercen artistas como Carlos Núñez, Jordi Savall, Santiago Auserón o Abraham Cupeiro.

Pero también hay una herencia compartida con la manera de trabajar el folclore, la música instrumental y la mezcla de razas que han demostrado artistas como Pablo Novoa (el álbum que publicó como Radio Pesquera junto a Nono García es el mejor ejemplo), Nacho Mastretta (el artista con el que comparten más genética sonora), Kevin Johansen (icono cosmopolita de la música de autor más sarcástica), Bradien o Julio y Agosto, entre otros.

Fetén Fetén se convierten en arqueólogos culturales, recuperando tradiciones, ritmos, sonidos e instrumentos que no solo te trasladan al mar, sino que te dejan arena en las bragas o los calzones tras escuchar el disco”

Sin embargo, la manera de tratar este material tan sensible como es el trabajar con la historia y las emociones que debería siempre transmitir una música de raíz a la que siempre se le debería ver la tierra entre los dedos al trabajarla, nos deja momentos tan especiales como esa traslación a la tradición celtíbera (Miña Terra No Corazón), magrebí (Pasodoble del Magreb), itálica (Little Italy), rioplatense (Milonga Fetén), centroamericana (Camotero y La vieja emoción: la primera al ritmo del argentino Martín Bruhn, uno de los mejores percusionistas del mundo; la segunda con una providencial Carmen París a la voz) o gaditana (Tanguillos Chicucos, con un espectacular Javier Ruibal recitando-cantando cual juglar rumbero).

Si este verano no vas a poder ver el mar por la razón que sea, cierra los ojos y escucha Melodías de Ultramar: la última máquina de traslación espacial a través de la música.

Gira
14.07: Espinosa de los Monteros. Festival Artimusic
15.07: Villandiego (Burgos). Iglesia
21.07: Ampudia (Palencia). 3yjazz
22.07: Morales de Toro (Zamora). Bodega Pagos del Rey
28.07: Gijón. Plaza Mayor
04.08: Torresandino (Burgos)
24.08: Paredes de Nava (Palencia)
06.12: Pradoluengo (Burgos). 3yjazz

Fetén Fetén