11 mayo, 2017. Por

Fargo (T3)

¿Agotará la fórmula la temporada de la serie protagonizada por Ewan McGregor?
Fargo (T3)

Bienvenidos a la tercera temporada de Fargo, la serie que ha consagrado a Noah Hawley como uno de los grandes creadores de la televisión actual. Cuando ese hasta entonces escritor y productor fue elegido para realizar una serie basada en el clásico de los hermanos Coen, muchos nos temimos lo peor: parecía una idea muy idiota, que solo podría haber pasado por la cabeza de un montón de ejecutivos pasados de cocaína; ¿cómo se iba a adaptar a la pequeña pantalla una película prácticamente perfecta, plagada de momentos míticos y con un reparto en estado de gracia, dirigida por dos de los creadores más inimitables del séptimo arte, sin traicionar el original?

Y sin embargo, Hawley triunfó y, contra todo pronóstico, por un ejercicio de alquimia fílmica casi sin igual, la serie es un homenaje perfecto a la película, que sin embargo posee su propia personalidad y su propio atractivo: de nuevo, los parajes nevados de Minnesota y Dakota del Norte; de nuevo, los personajes con larguísimos apellidos escandinavos, silenciosos, apacibles, pero llenos de oscuras pasiones; de nuevo, un crimen desconcertante que tendrá por escenario la intimidad del hogar y pone en marcha la historia.

La primera temporada, con unos soberbios Martin Freeman y Billy Bob Thornton, logró reformular todos esos elementos en una combinación tan nueva como amena. Y aún mejor fue la segunda temporada, que se despegaba un poco más del modelo de la película, con una sombría historia gangsteril plagada de humor negro y con guiños a otras obras de los Coen como Muerte entre las flores. Hawley, además, se ha introducido en el universo superheroico gracias a la muy brillante visualmente Legión, antes de retomar la serie que lo ha hecho famoso. Sin embargo, un peligro flota sobre esta tercera temporada: ¿se terminará agotando la fórmula?

Tenemos un caso de rivalidad familiar, en este caso entre hermanos (gemelos), ambos interpretados por Ewan McGregor (que tiene pinta de estar pasándoselo francamente bien), un tema clásico de los Coen.  Hay una mirada burlona sobre los mecanismos de la ley y el orden, visible en la actividad de uno de los dos hermanos (Ray) como supervisor de convictos en libertad condicional. Tenemos a la inmensamente atractiva Nikki Swango (Mary Elizabeth Winstead), que protagoniza la mejor escena del piloto como autora de… es mejor que lo vean. Tenemos a un mafioso, V.M. Varga (David Thewlis), tan frío como amenazador. Y una muy responsable agente de la ley con el rostro de Carrie Coon, recién salida de Leftlovers.  Y tenemos, sobre todo, ese tono único de Fargo: oscuro, extravagante, detallista.

¿Podrá igualar dos temporadas, como mínimo, notables? Quizás el principio de esta tercera temporada nos ha parecido algo más dubitativo que sus dos antecesoras. Pero los primeros episodios nos ofrecen los suficientes enigmas como para que nos quedemos a comprobarlo.

Fargo (T3)