El título de la muestra que puede visitarse estos días en el centro de Gijón sigue a pies juntillas, aunque lo haga en voz anglosajona, lo que Machado selló en uno de sus más repetidos versos: Caminante no hay camino, se hace camino al andar. El eco que de estas palabras todavía nos embelesa y el sentido metafórico que desprende nos da algunas de las claves de esta exposición interdisciplinar que, sobre lugares recónditos o lugares imaginarios, ocupa las grandes salas de este centro asturiano. Lugares encrespados y remotos, interiorizados y subjetivados, lugares sublimados y proyectados, dispersos o tensados. Lugares que (se) encuentran y que son el camino mediante el que catorce artistas expresan sus particularidades sobre este concepto que los articula y sitúa, ahora, ante nuestros ojos: el periplo por la vasta naturaleza de la montaña y otros lugares apartados.
Bajo la batuta de Steven Bode y gracias a una intervención museográfica y un montaje que casi se mimetiza con la arquitectura del edifico, una de las temáticas más ligadas a los movimientos artísticos contemporáneos (el viaje y la experiencia de la naturaleza) tiene aquí su representación pasando del lienzo al celuloide y de la pintura a los lenguajes audiovisuales. Vídeo, fotografía e instalación (sonora, de vídeo y escultura) que, a través de 26 obras (la mitad de ellas creadas ex profeso para la ocasión – por aquello de que LABoral es un centro de creación – y algunas de ellas sobre el territorio asturiano – y ahora por aquello de que también construyen patrimonio sobre y para el Principado -) nos muestran los peregrinajes de artistas como Axel Antas, Ibon Aramberri, A. K. Dolven, Roberto Lorenzo, Lutz & Guggisberg o Simon Faith. Sorprendiéndonos (de alguna forma) la idea de que la concepción de la naturaleza apenas dista de la pictórica que ya tuvieran los románticos ingleses y alemanes allá por el XIX (la naturaleza voraz e inabarcable que engulle, ésa sobre la que se proyecta y metaforiza el ser humano) asistimos a impresionantes instalaciones como la del vestíbulo, de Annabel Howland, y su fragmentario y lírico paisaje oceánico en Separated Flow (Between Mountains and Sea), los habitantes carbonizados de Population, de Lutz & Guggisberg, la neblina y la percepción confusa e imprecisa resultante de Landascape, de Axel Antas, que como Ergin Çavuşoğlu, nos evocan a óleos de Friedrich o Turner. O la suave inmersión en la de la instalación de El aliento de Chomolugma, de Gabriel Díaz, a través de 4 pantallas y una vista panorámica y oscilante del Everest. La certidumbre o no, de la imagen steady cam de Roberto Lorenzo, que busca esos lugares mágicos siguiendo los pasos de la escaladora Rosa Fernández. También nos interesamos por la aproximación (interdisciplinar) al monte Fuji, de la mano de Erika Tan antes de empequeñecer ante la instalación de A. K. Dolven y el lento (inmutable) ascenso de unos individuos por un paisaje tan místico como atroz. Experiencias en distintas escalas que nos recuerdan lo que ya nos decía el andaluz, que ...son tus huellas el camino y nada más.
Nombre exposición: There is No Road
Autor: Varios autores
Disciplina: Varias disciplinas
Dónde: LABoral, Centro de Arte y Creación Industrial
Dirección: Los Prados, 121
Hasta: 16.03
Horario: De miércoles a lunes de 12 a 20h. Miércoles gratuito
Precio: 5€
