Takashi Murakami es fruto exacto de un tiempo y un espacio muy determinados. De un Japón mixto que acumula un bagaje milenario, iza una de las economías más potentes del planeta y se actualiza y revisa diariamente a través de la tecnología más avanzada. Es habitante activo, prescriptor y reflejo de una sociedad ultramoderna que, además de ostentar una desbordante creatividad, es capaz de asimilar un purismo exacerbado al tiempo que equilibra los híbridos más imposibles y fagocitar, sin ninguna alteración respiratoria, todo occidente para revisarlo y devolverlo, tras un proceso de reinvención y fascinación nipona, como un ex novo único. Pura inspiración. Y por fin un museo español, el Guggenheim de Bilbao, dedica una exposición monográfica y retrospectiva sobre el trabajo su obra. Un trabajo expositivo que vertebra y dilucida uno de los discursos más contemporáneos y radiográficos de la cultura japonesa tal y como se construye. Un discurso en el que cohabitan referencias que parten la propia estampa japonesa y el ukiyo-e, la iconografía clásica de la pintura tradicional, el anime y el manga derivados, el infantilismo, lo otaku y lo kawaii… y una constante profusión multiplicada de elementos obsesivos que se instalan perfectamente en la que es la más importante sociedad de consumo dominada por una fuerza publicitaria y marketiniana incontestable e incombustible. Imposible que no nos dejemos hechizar por su imaginario. Bienvenidos al maravilloso mundo de ©Murakami.
El artista tokiota se formó en la Universidad de Bellas Artes y Música y, aunque le hubiera gustado en un principio dedicarse a la animación, terminó formando parte de una generación de artistas neopop que asumían una serie de signos definitorios de la cultura y el espacio-tiempo japoneses. Especialmente por el uso crítico y analítico de lo que ese infantilismo sensible del consumidor potencial japonés desarrollaba como obsesión posesiva y como víctima complaciente, pero nunca complacida, del exceso. Hasta el punto de convertirse en una marca, con lo que asentimos el tino del título de esta fantástica muestra. Por eso, si Andy Warhol tenía su Factory en una incipiente cultura de masas, el mismo Murakami sofistica esta idea con Kaikai Kiki Co., Ltd., su propia compañía, para dilatar este concepto desde el propio contexto del hiperconsumo y la cultura de masas más desplegada. Y así brotan, en su rico (en todos los sentidos) y delicioso imaginario ideal, sus característicos Mr. DOB, Kai Kai, Ki Ki, Tan Tan, Pi-chan, Spica…, maravillosas criaturas del Planeta 66, que conviven con sonrientes y enternecedoras florecillas y setas de múltiples ojos; entre otros personajes más próximos al manga, como los de su Proyecto ko² o el magnífico Mi vaquero solitario. Su particular cosmos estético, a placer para nuestra retina, se ha trasladado a más de dos mil metros cuadrados del museo bilbaíno con casi cien piezas que, de la pintura a la escultura, de la moda al diseño industrial, nos sume en un sueño alucinante de colores, dimensiones y materiales y en una continua expresión de sorpresa y emoción que todavía no desdibujamos. Mucho Takashi Murakami. ©Murakami.
Nombre exposición: ©Murakami
Autor: Takashi Murakami
Disciplina: Varias disciplinas
Dónde: Museo Guggenheim. Bilbao
Dirección: Avenida Abandoibarra, 2
Hasta: 31.05
Horario: De martes a domingo de 10 a 20h. Lunes cerrado
Precio: 6€
