El Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona nos tiene acostumbrados a este tipo de re-descubrimientos de llamémosle “otros pops”. Artistas fuera de la órbita anglosajona que practican el arte que popularizaran (valga la redundancia) Warhol y compañía, con un extra de subversión y crítica social. Es el caso del artista Thomas Bayrle, cuyo trabajo cuelga ahora de los muros del blanquito Macba en la exposición Me temo que ya no estamos en Kansas. Bayrle toma prestados algunos de los elementos claves del arte pop (como el uso de logotipos e iconos de la cultura de masas o la repetición) para crear imágenes compuestas, donde centenares de pequeños elementos indistinguibles a simple vista generan un macrodibujo, técnica que el artista bautizó como “máquina pintura”. Las “superformas” (siluetas humanas) que sobresalen de fondos con patrones que se repiten (cheques de viaje, documentos bursátiles o la lista de los 100 artistas más cotizados) son otras de las ácidas pinturas que pueden verse en esta exposición cuyo título nos trae recuerdos de El mago de Oz.
Este es el principal recurso que vemos en sus pinturas, todas ellas con un elemento entre satírico y mareante pero también en vídeos y papeles pintados. Más allá de las salas de exposición, el museo barcelonés ha acogido el trabajo de Bayrle en su propia arquitectura. Las paredes de las rampas del edificio de Meier (Kartoffelzäher) y la distintiva torre en forma de nube están cubiertas por las secuencias de Bayrle. En las rampas se hace referencia a la patata y su influencia en la economía china, mientras que en la mencionada torre es el sexo (o más bien su versión mercantilizada e industrializada), la imagen pornográfica, el motivo de este wallpaper que deja de ser un inofensivo elemento decorativo (M-Formation). Estos dos temas aparecen una y otra vez a lo largo de la muestra, una retrospectiva atípica que no sigue orden cronológico. Así, Bayrle pinto la efigie de Mao antes de que el de Pittsburgh la convirtiera en uno de los grandes iconos de este movimiento, mientras que una gran escultura de cartón y madera a la entrada del museo se refiere al SARS (la neumonía atípica o gripe aviar que atacó a la población del gigante asiático hace pocos años). Por su parte, en un fuego cruzado entre referencias a la oleada de movimientos de liberación sexual y la conversión de lo íntimo en la enésima mercancia, el sexo ocupa un gran número de obras de la exposición (¡haciéndola no apta para todos los públicos!): las piernas abiertas que componen la M del papel pintado M-Formation o de Jacke wie Hose, donde un hombre y una mujer se desnudan infinitas veces.
Nombre exposición: Me temo que ya no estamos en Kansas
Autor: Thomas Bayrle
Disciplina: Pintura, imágenes compuestas, collage
Dónde: MACBA
Dirección: Plaça dels Àngels, 1. Barcelona
Hasta: 19.04
Horario: De lunes a viernes: 11 a 19.30 h. Sábados: 10 a 20h. Domingos y festivos: 10 a 15h
Precio: 4 €
