Que Akira Kurosawa fuera un genio del cine, no cabe la menor duda, pero que fuera también un maestro del dibujo y la ilustración, eso resulta más sorprendente para algunos de nosotros (entre los que me incluyo). La mirada del samurái: los dibujos de Akira Kurosawa es el nombre que recibe la muestra acogida en el seno del Museo ABC de Madrid. Un nuevo espacio dedicado en particular al arte del dibujo y la ilustración, cuya puesta en marcha es bastante reciente. Akira Kurosawa (1910-1998) descendía de una familia de samuráis cuyos orígenes se remontan al siglo XI. Su padre le inculcó el sentido de la disciplina y el conocimiento de la historia y la cultura tradicional japonesa, pero también le transmitió su pasión por el cine occidental. Y así se formó un hombre cuyo amor por la pintura fue sustituido más tarde por su pasión por el cine, aunque es indudable su afán por crear imágenes pictóricas en sus películas dedicando especial atención a los siguientes elementos: la luz, el color, el contraste, la textura, la composición, la perspectiva y las atmósferas. A mediados de los años sesenta la industria cinematográfica japonesa entró en una profunda crisis económica y los estudios buscaban apoyar proyectos comerciales de bajo presupuesto. A pesar de su prestigio internacional, Kurosawa tuvo que luchar y convencer a las productoras japonesas elaborando storyboards de sus películas con todo lujo de detalle.
El Museo ABC presenta una serie de estos dibujos de valor incalculable en los que el cineasta plasma cada elemento de la escena con minuciosidad y mucho talento. Akira Kurosawa quiso ser pintor, pero no logró entrar en la escuela de Bellas Artes sin embargo, conservó su pasión por el arte y en particular por Vincent Van Gogh, el impresionismo y el fauvismo. Queda patente en la mayoría de sus dibujos: los colores son fuertes, intensos, predominan en todo momento, los trazos buscan el carácter más que la estética o la perfección y en conjunto el artista pretende crear una atmósfera que sumerja al espectador en su imaginario, un imaginario casi siempre conectado a la Naturaleza. La exposición recoge los storyboards de algunas de sus películas más conocidas y aclamadas como Ran, Rapsodia en Agosto (Hachigatsu no rapusodi), El mar que nos mira (Umi wa miteita), Espera un poco (Madadayo) o Los sueños de Kurosawa (Yume). Junto a ellas, algunas pantallitas están situadas en puntos clave para que el visitante rememore o descubra algunos momentos brillantes de las películas anteriormente citadas. En el primer sótano también nos encontramos con carteles originales de algunas de sus películas, entre ellas la cinta de referencia de muchos cineastas (véase a George Lucas cuyas palabras homenaje a Kurosawa están plasmadas en una pared junto a las de grandes genios de la talla de Orson Welles, Federico Fellini...) Los Siete Samuráis. Quizás sea un buen momento para dedicar una tarde de filmoteca en casa a Akira Kurosawa, quizás para descubrirlo, apreciarlo o quizás para recordarlo, en cualquier caso para disfrutarlo. Porque el cineasta japonés tocó muchos palos y su visión tan acertada de la cultura y las tradiciones japonesas no pasó desapercibida para nadie. Supo hablar de educación, de raíces ancladas en el pasado, de lealtad, honor, respeto (tantos valores en vía de extinción), de naturaleza, del hombre y su entorno, de la tragedia de las guerras, del peligro de la energía nuclear, de los traumas que acecharon a un país entero... Si hoy levantara la cabeza, se sentiría orgulloso del comportamiento de su pueblo, que a pesar de haberlo perdido todo en un abrir y cerrar de ojos, no ha perdido ni la dignidad ni la esperanza.
Nombre exposición: La mirada del samurái: los dibujos de Akira Kurosawa
Autor: Akira Kurosawa
Disciplina: Dibujos e ilustración
Dónde: Museo ABC, centro de arte/dibujo/ilustración
Dirección: C/ Amaniel, 29-31. Madrid
Hasta: 12.06
Horario: Martes a sábado: 11 a 20h. Domingo y festivos: 10 a 14h
Precio: Entrada libre
