Francesca Woodman

La Fábrica Galería. Madrid

Esconder el cuerpo exponiéndolo. Demostrar su inconsistencia, su impalpabilidad, acentuando cada una de sus curvas. Borrar su unicidad en una infinidad de réplicas. Obligarle a expresar los sentimientos que es incapaz de probar. Atraparlo detrás de un cristal, de un trozo de papel, en la corteza de un árbol, contradiciendo la mentira de su infinita libertad. La obra de Francesca Woodman es un elegante juego de espejos, donde el cuerpo es el único jugador. Es bastante difícil hablar de Francesca Woodman y no utilizar, por lo menos una vez, como si de una necesidad se tratara, el adjetivo “íntimo”. Sus fotografías, rigurosamente en blanco y negro, de pequeño tamaño y a menudo borrosas, poseen una intimidad fuera de lo común, potentísima, terrible. Las miramos y ya lo sabemos todo de ella. Su soledad, su genio, su tristeza. Su sensualidad que se lanza y que se queda flotando en una habitación vacía, incapaz de volver a tocar el suelo. Su tensión y su fracaso. La intimidad nos mima y nos acaricia, pero en Francesca Woodman agrede, hiere, duele. 

Estas 15 fotografías de las que consta la magnífica exposición Autorretrato sin retoques –junto a un inspirador vídeo que selecciona algunos de los experimentos de la Woodman con la cámara entre 1975 y 1978– hablan constantemente de esta intimidad infinita y lo hacen a través de la imagen, casi obsesiva, del cuerpo de la artista, la cosa que más le pertenece y que sin embargo más parece escapársele. Un cuerpo joven y al mismo tiempo maduro, que se refleja y rebota en otros cuerpos con los que se confunde, de los que se apodera, renunciando a una identidad con la que se siente incómodo y desapareciendo entre ellos. Un cuerpo que es uno y único y a la vez ninguno, que comparte una intimidad feroz, moderna y comprensible. Hay algo fuerte y aterrador en estos 15 pequeños milagros en gelatina de plata que dominan, a pesar de su tamaño, el espacio de La Fábrica Galería. Nos tocan desde cerca, desde dentro, para luego dejarnos allí, en ese espacio de papel de seda en el que la Woodman parece haber vivido toda su breve existencia. Un espacio a millones de kilómetros de aquí, donde los verbos no se conjugan nunca al tiempo presente. No se trata de ser expertos conocedores de su obra o refinados coleccionistas de arte. Ésta es una exposición que se disfruta abriendo bien los ojos, mirando, entrando en esta intimidad y dejándose llevar por su profundo misterio. Nada más. Sin duda uno de los eventos expositivos más importantes del año.

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pilar 6/12/2009, 13:21
Hola! Les escrio porque, visitando vuestra web en busca de exposiciones en Madrid, encuentro lo siguiente: - no hay diferencia entreexposiciones pasadas y las vigentes: se debe pinchar en cada una para saber si se pueden visitar. - hasta que no pinchas, no sabes en qué ciudad es. Tampoco aparece la dirección del centro de exposiciones. Gracias!
Chugo 28/09/2009, 18:47
hola, le escribo de Colombia y me parece que notodo es un buen espacio virtual dentro de todo esta descarga de imagenes por ineternet, me gustaria..no se si sea posible, que haya la posibilidad de cambiar el tamaño de las letras de cada uno de los articulos, en ocaciones al leer es un poco agotador...gracias

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 ►Francesca Woodman. Autorretrato sin retoques
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Untitled. Cortesía George y Betty Woodman
Untitled. Cortesía George y Betty Woodman
Untitled. Cortesía George y Betty Woodman
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Nombre exposición: Francesca Woodman. Autorretrato sin retoques

Autor: Francesca Woodman

Disciplina: Fotografía

Dónde: La Fábrica Galería

Dirección: C/ Alameda, 9

Hasta: 24.10

Horario: De martes a sábado de 11 a 14 h y de 16.30 a 20.30 h