¡No os la perdáis! Con esta frase queremos empezar nuestra reseña sobre la exposición de Anish Kapoor en el Museo Guggenheim Bilbao, porque es un must de la temporada y no defraudará a los amantes del arte contemporáneo. Anish Kapoor, escultor indio y uno de los más influyentes de la escena artística internacional, embriaga desde el minuto uno, sorprende al visitante en cada sala y gracias a esta suma crea una “adicción” artista-público, habitualmente difícil de alcanzar. Las obras de la exposición, en su mayoría de gran formato, han sido creadas en los últimos treinta años, junto a ellas también se puede ver un vídeo muy interesante del método de trabajo de Kapoor y maquetas de sus proyectos arquitectónicos más recientes e impresionantes. Al entrar en la primera sala, nuestros ojos chocan con colores muy vivos, esculturas de pequeño formato, formas lineales y geométricas y a la vez extremadamente sensuales. Siguiente paso, nos acercamos a la segunda sala y nada tiene que ver con la anterior: las esculturas siguen siendo formas geométricas, pero esta vez son semi-círculos grandes y oscuros cuyo misterio reside en el interior ¿tienen o no tienen fondo estas figuras? Lo tendrás que averiguar por tí mismo. Seguimos caminando, ahora ya con ansias de más y también cierto desconcierto, nos encontramos con montones de cemento elaborados por una máquina industrial, en forma de gusanos, excrementos, partes de cerebro o lo que a uno le venga en gana.
Lo mejor de Anish Kapoor es la libertad que le brinda al visitante para asociar sus obras con sensaciones e ideas muy variadas, logra una interacción con el público que pocos artistas pueden pretender y con ella abarca a un público mucho más amplio que el núcleo de “entendidos” intelectuales. El artista juega con los materiales, las formas y las dimensiones, usa pigmento puro y brillante, fibra de vidrio pintada, cemento, busca formas inauditas y le da lo mismo decorar un paisaje de Nueva Zelanda, crear un emblema arquitectónico en Chicago (la famosa alubia) o realizar obras más pequeñas para salas de exposiciones. Uno no cesa de asombrarse con las obras de Kapoor, bien sea por los espejos de acerco inoxidable que perturban el ojo humano y provocan momentos lúdicos instando al público a verse en otra dimensión o bien sea por la instalación Disparos en el rincón, un cañón disparado por un asistente que lanza enormes balas de cera roja por las paredes de la sala. ¿Violencia, sexo, los dos a la vez? Lo que quiera imaginar el espectador, ése es el primer lema de la muestra. El segundo sería: experimenta sin reflexionar, sólo déjate llevar. Como bien dice Kapoor de su obra el material siempre conduce a algo inmaterial... ¡No podría ser más acertado!
Nombre exposición: Anish Kapoor
Disciplina: Escultura
Dónde: Museo Guggenheim
Dirección: Avda. Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta: 12.10
Horario: Martes a domingo: de 10 a 20h. Lunes cerrado, excepto julio y agosto
Precio: 13 €. Tarifa reducida: consultar web
Venta de entradas: www.guggenheim-bilbao.es
