Si esto fuera un cuento, sería el cuento de una familia y empezaría en la calle. Que se trate de una calle como tantas en un suburbio de clase media americana o de una calle donde acaba la ciudad con todas sus reglas, poco importa. Porque es allí, en la calle, entre improvisadas rampas de skate y muros que están destinados a no sobrevivir al aerosol, donde a principio de los años 90 unos jóvenes con las ideas muy poco claras y las almas puras se juntaron por primera vez. Eran pintores, grafiteros, fotógrafos, diseñadores o simples “vándalos” que se atrevían con todo. Producían arte sin ni siquiera saberlo y acabaron convirtiéndose en una de las generaciones de artistas más brillante de las últimas décadas.
Esta exposición, hermana menor de la que tuvo lugar en el Contemporary Arts Center de Cincinnati en 2004 y que ascendió a este grupo de artistas al Olimpo del arte, representa un poco el final feliz de este cuento. Ed Templeton, Chris Johanson, Barry McGee, Mike Mills, Jo Jackson y compañía ya son artistas reconocidos y apreciados y sus obras han dado la vuelta al mundo en numerosas exposiciones individuales. De esos chicos que no sólo inventaron su arte, sino que también inventaron la manera de promoverlo –a través de fanzines, boca a boca y una galería que incluso dudaba de sí misma (Alleged Gallery, donde se expusieron por primera vez sus obras, significa Presunta Galería)– no debería quedar nada. Pero mirando desde cerca las fotos empapadas de espíritu adolescente de Templeton; las preciosas imágenes de McGinley donde no hay un antes ni un después, sino simplemente algo que está pasando; los rostros dulces y fuertes como la tierra de Margaret Kilgallen; las virutas oníricas de los dibujos y de las instalaciones de Thomas Campbell; mirando toda esta ingenuidad atrapada y detenida, no se tarda mucho en darse cuenta de que esto es algo que no se va. Ni con el tiempo, ni con el éxito, ni con el dinero. La verdadera fuerza de estos artistas ha sido mantenerse fuera de los circuitos tradicionales de promoción del arte, así como se mantuvieron fuera de los bailes de fin de curso en el instituto. Han sabido llevar con orgullo su extravagancia o simplemente su rareza, en la vida como en el mundo del arte, transformándolas en un encanto al que ha sido imposible resistirse. Quizás ahora no duerman juntos en el suelo de una galería en el Lower East Side neoyorkino pero, a su manera, siguen siendo una familia.
Aquí están, los Beautiful Losers, juntos como tienen que estar, en esta exposición pequeña que tiene el mérito de traerlos por fin a España. Aquí están con su candor y con su fuerza. Aquí están con todas esas excepcionales obras con las que han cambiado la historia del arte más reciente. Casi sin querer.
Nombre exposición: Beautiful Losers
Autor: Varios Artistas
Disciplina: Pintura, fotografía, cine, vídeo, diseño
Obras de: Barry McGee, Thomas Campbell, Cynthia Connolly, Evan Hecox, Jo Jackson, Chris Johanson, Harmony Korine, Geoff McFetridge, Ryan McGinley, Ryan McGinness, Clare E. Rojas, Ed Templeton, Romon Yang, Tobin Yelland, Glen E. Friedman, Ari Marcopoulos, Raymond Pettibon, Jo Jackson, Margaret Kilgallen
Dónde: La Casa Encendida
Dirección: Ronda de Valencia, 2
Hasta: 04.01.09
Horario: De lunes a domingo: de 10 a 22h.
Precio: Entrada libre
