La Obra social de La Caixa se supera a sí misma ofreciendo en esta ocasión la grandiosa retrospectiva del maestro francés Delacroix, la mayor muestra del pintor desde hace cincuenta años, que hasta hace pocas semanas se recogía en la sede madrileña del CaixaForum y que ahora recoge la sede barcelonesa de la misma obra social. Más de 130 obras configuran un recorrido por la trayectoria artística de Eugène Delacroix (1798-1863), entre ellas caben destacar algunos de los cuadros más famosos del pintor tales como La Grèce expirant sur les ruines de Missolonghi, Mort de Sardanapale, Femmes d´Alger dans leur appartement o también l´Autoportrait avec gilet vert. Esta exhibición es, sin duda, el punto culminante de un acuerdo de colaboración firmado en 2009 entre la Obra social La Caixa y le musée du Louvre y se inscribe en la estrategria de alianzas que CaixaForum ha establecido con grandes instituciones culturales (Museo del Prado, Louvre, Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, por ejemplo). Siendo sincera, nunca me había quedado clara la orientación artística del CaixaForum, quizás porque acudía un día a ver una muestra de autores clásicos, otro a ver una dedicada a Fellini o a las fotografías comprometidas de Isabel Muñoz. Entendí tarde (¡algunos funcionamos con las agujas del reloj puestas al revés!) que la vocación del CaixaForum era totalmente ecléctica y su afán por exponer a un mastro clásico-romántico de la pintura europea como Delacroix refleja su intención de conectar con un público mucho más amplio reuniendo bajo la misma esfera a entendidos y no entendidos, a amantes de la pintura y a jóvenes estudiantes, a trabajadores, a parados, a turistas, a meros curiosos, a artistas... El arte traspasa una carrera de obstáculos y logra instalarse en la conciencia común gracias, porque no decirlo, a la gratuidad de su acceso. Algo particularmente apreciado en estos tiempos de crisis.
Quizás la pintura romántica-clásica no sea del agrado de las generaciones más jóvenes, incluyendo la mía (que tampoco es que sea muy joven aunque más le gustaría) pero es necesario e incluso imprescindible contemplarla, analizarla, sentirla para entender todo lo que vino después. A pesar de recurrir a temas clásicos de la época como la mitología, las escenas religiosas, la vista nostálgica hacia la grandeza de la Roma y la Grecia Antigua, el desnudo y más, Delacroix demostró un estilo personal y osado al dedicar más atención a la luz y a la paleta de colores que a la precisión académica del trazo. Algunos de sus cuadros son perfectos anticipos de la generación impresionista, véase por ejemplo las tres versiones del retrato de Aspasie, un acercamiento intenso donde la fascinación por la luz y el color de su piel ganan sobre la precisión anatómica. O también el maravilloso autoretrato con el chaleco verde en el que Delacroix también otorga a la luz un papel primordial a la vez que dedica a la expresión y la actitud de su rostro más valor que a la perfección de sus trazos.
El viaje que le llevó a Marruecos y Argelia en 1832 pasando por España desencadenó una fructífera serie de obras entre las cuáles se encuentra el famoso cuadro Mujeres de Argel en su apartamento (obra que más adelante inspiraría a Picasso) un bellísimo trabajo sobre los colores y las texturas. Tampoco pasa desapercibida la potente influencia del maestro Goya sobre el arte de Delacroix, en particular en sus dibujos y grabados. Mucha de su inspiración proviene también de la literatura que le fascinaba, el artista frecuentaba los salones literarios de la época donde había entablado relación con Stendhal, Mérimée, Victor Hugo, Baudelaire, Alexandre Dumas y sentía pasión a su vez por la música. Se relacionó igualmente con Paganini, Chopin, Liszt, Schubert, entre otros. ¡Algunos pagaríamos por un corto e intenso viaje en el tiempo! La muestra del CaixaForum exhibe las ilustraciones del Faust de Goethe. Delacroix se había alejado de la temática mayor que incluía el amor entre Faust y Marguerite para centrarse en la relación de Faust y Méphistophélès, su doble maléfico. Mucho más se podría contar sobre el maestro francés, aunque lo mejor será que vayan a ver la exposición y aprendan un poco más sobre el pintor clásico-romántico y a la vez precursor de su tiempo Eugène Delacroix.
Nombre exposición: Delacroix (1798 -1863)
Autor: Eugène Delacroix
Disciplina: Pintura
Dónde: CaixaForum Barcelona
Dirección: Avenida de Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8. Barcelona
Hasta: 20.05
Horario: De lunes a viernes de 10 a 20h. Sábados, domingos y festivos de 10 a 21h .
Precio: Entrada libre
