20 junio, 2018. Por

Eugenio

La vida privada del genio de la gran rockstar de la comedia española
Eugenio

Se estrenó hace unas semanas en la 21 edición del festival DocsBarcelona y más tarde en Filmin, en donde, por cierto, se ha convertido en el documental más visto de la plataforma en lo que llevamos de año. Eugenio es un excelente documental producido por TV3 y TVE, y dirigido por Xavier Baig y Jordi Rovira, a quienes les debemos los no menos excelentes documentales: Hoy el día se repite diferente y Joana Biarnés: una entre todos, respectivamente. Eugenio es un documental ágil, entretenido y accesible que recorre la vida de uno de los cómicos más insólitos y populares de nuestra geografía. Es un documental de descubrimiento, ya que gracias a este metraje, muchos neófitos y millennials descubrirán y re-descubrirán a alguien que no sólo era un señor vestido de negro, con barba y gafas oscuras que bebía, fumaba y contaba chistes.

De hecho, lo de Eugenio fue fruto de la serendipia, ya que él nunca tuvo en mente el humor como una forma de ganarse la vida, y sin embargo, el humor fue el responsable de su admisión y posterior expulsión del Olimpo. Imágenes de archivo, audios de archivo y testimonios de amigos, familiares, compañeros, médicos, etc, son las piezas con las que Baig y Rovira montan este riguroso y respetuoso puzzle biográfico.

«Su imperturbable rostro serio y su inseparable outfit negro describían a un personaje que parecía que vivía en una especie de eterno funeral. A alguien a priori incapaz de arrancarle una sonrisa a nadie. Pero lo cierto es que desde el momento en el que empezó a pronunciar las ya míticas palabras mágicas: “¿saben aquel que diu?”, se transformó en una multimillonaria estrella del rock de la comedia»

Una de las primeras cosas que sorprenden del visionado es descubrir que Eugenio fue uno de los nombres importantes de la Nova Cançó gracias a Els dos, dúo que formó con su primera mujer, Conchita Alonso. Conchita era sin duda la voz principal. Eugenio no era sino una voz secundaria, un refuerzo, un acompañamiento. Sin embargo, esa desapercibida y prescindible voz de cantante, poco a poco fue convirtiéndose en una potente y reconocible voz de cómico. Sus happenings empezaron a eclipsar a su mujer y a Els Dos. La Barcelona nocturna de finales de los 70, y pubs como KM, Babieca o Sausalito, fueron testigos de sus primeras actuaciones y del pre-Boom que vendría poco tiempo después.

Esto sólo es el resumen del resumen del resumen del arjé de esta vida y de este docu. Su ascenso, su fama, sus millones, sus excentricidades, sus traumas, su afición por el esoterismo, sus infidelidades, sus ausencias paternofiliales, sus problemas con la cocaína, sus juergas, sus encierros, sus depresiones… Todo es contado de una manera detallada y ordenada por unos directores que han puesto toda la carne en el asador para que tengamos una idea, lo más aproximada posible, acerca de quién fue este enigmático e icónico genio del humor.

Su imperturbable rostro serio y su inseparable outfit negro describían a un personaje que parecía que vivía en una especie de eterno funeral. A alguien a priori incapaz de arrancarle una sonrisa a nadie. Pero lo cierto es que desde el momento en el que empezó a pronunciar las ya míticas palabras mágicas: “¿saben aquel que diu?”, se transformó en una multimillonaria estrella del rock de la comedia. Cuando digo una estrella del rock es que, aparte de abarrotar estadios y reventar las audiencias mediáticas, llegó a vender más de un millón de casetes con sus chistes. Mi padre, sin ir más lejos, tiene algunos en un cajón.

«Quizá se echa de menos en el documental bucear un poco más en esa vida oscura y extraña. En esa cara B que tanto esculpió la personalidad del humorista. Cosas como, por ejemplo, sus coqueteos con el esoterismo y el ocultismo»

Eugenio fue un tipo complejo y fascinante, lleno de secretos, contradicciones y misterios que hizo del oficio de contar chistes (él se consideraba a sí mismo un intérprete de historias o cuentos) algo elegante y respetado. De hecho, perfeccionaba cada chiste hasta la extenuación. Creó cientos de chistes y compró miles, fue un coleccionista, dicen que llegó a comprar más de 50.000.

Quizá he echado de menos en este documental bucear un poco más en esa vida oscura y extraña. En esa cara B que tanto esculpió la personalidad del humorista. Cosas como, por ejemplo, sus coqueteos con el esoterismo y el ocultismo. Sus obsesivos procesos creativos. Sus descensos a los infiernos, etc. Pero entonces, claro está, estaríamos hablando de otro documental.

Eugenio