8 marzo, 2012. Por

FEMEN

Tetas: armas de comunicación masiva
Las tetas como armas de comunicación masiva o la militancia político es-tética de FEMEN
FEMEN

No es la primera vez que los militantes de un grupo protesta se quedan en porretas (algunos enseñando más cacha que otros) para reivindicar una buena causa: ecologistas (Greenpeace, WWF), protectoras de animales (Equanimal, PETA, anima naturalis), ciclistas urbanos (World Naked Ride Bike, Ciclonudistas), pacifistas… son ya todo un clásico, por no olvidar el calendario Pirelli y sus versiones caseras más bizarras; pero también vemos cómo el simple hecho de desnudarse se ha convertido en símbolo de protesta contra la vulnerabilidad y penetrabilidad (válgame el adjetivo recurrente) de nuestra privacidad y de las medidas de control y vigilancia abusivas supuestamente en favor de una mayor seguridad en un mundo “lleno de amenazas” (Pirate Party). Entonces, si quitarse la ropa es una manera de protesta tan habitual, ¿por qué crispa tanto el hecho de que estas bellas muchachas se desnuden en nombre de la liberación femenina? ¿Pura y dura envidia reprimida o realmente un paso atrás en lo que a derechos de la mujer se refiere?

Activismo ético pero también es-tético, y nunca mejor dicho, ya que FEMEN, el grupo feminista ucraniano de moda en los telediarios y la prensa amarilla, echa mano del (des)nudismo para llamar la atención sobre sus manifestaciones a favor de los derechos de las mujeres. Sí, señores: décadas de estudio sobre comunicación, periodismo y publicidad y todo se resume en una simple palabra: TETAS. Y es que en el día de la mujer y con motivo de las últimas intervenciones del colectivo en las elecciones rusas hemos querido poner sobre la mesa tan polémico y controvertido tema y, ya de paso, por qué no, brindaros con una serie de imágenes del colectivo en sus momentos álgidos de acción.

En una primera lectura podría interpretarse como un pretexto barato para llamar la atención y ganar el protagonismo de un público ávido de escándalo. Es cierto que la organización selecciona a las activistas físicamente más atractivas y que las acciones performáticas son escatológicas y grotescas, casi violentas y chabacanas, pero al final parodian una realidad que no es tan diferente de la ficción y que, al radicalizarse, consigue remover las conciencias más templadas y llegar a un nivel de comunicación superior en alcance y reacción inmediata visceral (y seguramente carnal) por parte del público. Al final, el cuerpo desnudo se convierte, efectivamente, en un objeto, pero no sexual, si no en un elemento intermediario entre el mensaje y los espectadores. “Las tetas como arma de concienciación (y comunicación) masiva”. Qué bonito.

La estética que se transluce (una especie de walkirias botticellianas) proviene en realidad de una mezcla de tradiciones locales o nacionales (diademas de flores, tatuajes con motivos regionales…) y ligeramente lésbicas (pantalón vaquero-camisa de cuadros…), pero todo esto sin renunciar a una manifiesta feminidad (sin miedo a la etiqueta babydoll) que se multiplica exponencialmente si tenemos en cuenta que se trata de un país con una belleza interior bruta superior a la media (y eso es así, no nos engañemos).

Y es que tú, que seguramente estuviste en el 15M, piensa que al fin y al cabo ellas también reciben hostias por defender sus derechos, se pelan de frío en la calle y se sienten ridículas al tener que repetir una y otra vez eslóganes cutres, no siempre acertados o coreografías absurdas. Pero sí, es cierto, sí que hay una diferencia: ellas están buenas y tú no.

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