2 enero, 2017. Por

Escenas 2016 (II)

Las mejores obras de teatro y/o montajes escénicos de 2016: aquí, del 20 al 11
Escenas 2016 (II)

<<Del 20 al 11>> / <<Del 10 al 1>>

  1. (DES)DE LOS ESCOMBROS

“Mi abuela me contaba el cuento de la lechera antes de irme a dormir… Ése en el que una niña trabajaba llevando un cántaro de leche…” Sueños hechos pedazos, reflexiones derramadas por el escenario, ideales que no llegan… Estamos acostumbrados a escuchar aquello de que nos han contado un cuento que no se cumple. Pues bien, (Des)de los escombros parte de ahí para elaborar un fresco impresionista intergeneracional. María Prado escribe y dirige este espectáculo, que pone ante nuestros ojos a diferentes generaciones de mujeres, centrándose en la especial relación que tiene lugar entre nietas y abuelas, mostrando a una generación privilegiada (no se trata aquí de los que no tienen trabajo pero tampoco nada que llevarse a la boca) pero inmensamente desdichada a la vez, que puede sobrevivir con ayuda económica de sus ancestros porque no llegan a encontrar ése trabajo que se les había prometido y para el que estaban destinados. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. 40 AÑOS DE PAZ

40 años de paz es una función que (si bien no para todos los públicos) resulta más que recomendable: tremendamende sugestiva, inteligente, reposada y pensada. El retrato de una familia víctima de la situación de un país, desorientada como el mismo. En permanente transición hacia el vacío. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. CARTAS DE AMOR

Pues sí: cartas, en papel y todo, se escribían antes. Un arte, que dirían algunos, éste el epistolar, que ahora se nos muestra en todo su esplendor sobre la escena. Como en todo su esplendor se muestran dos pedazo de actores (de los de siempre) como son Julia Gutiérrez Caba y Miguel Rellán en una función íntima y deliciosa que se cuela en la correspondencia privada de dos queridos enamorados. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. LOS TEMPORALES

Un gurú de la autoayuda llega a las oficinas de una empresa de trabajo temporal para atajar ciertas tensiones que han desembocado en el desmayo de una de las trabajadoras. La deplorable situación de muchos contratados, que acaban por eliminar su vida personal del mapa para dedicarse en cuerpo y alma a una trabajo que detestan, la inestabilidad psíquica de los más frágiles y su incapacidad para afrontar esta situación es sólo una pequeña parte de lo que refleja la autora Lucía Carballal en esta escalofriante radiografía de nuestra realidad laboral circundante a la par que un espectáculo fresco y disfrutable hasta decir basta. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. EL PEQUEÑO PONI

El pequeño poni es una obra necesaria y fascinante, un viaje espacial a lo más profundo de un conflicto familiar y social en la que fondo y forma se dan de la mano para ofrecernos una joya de brillantes y dolorosas aristas. Una función dura, muy dura, pero a la par inmensamente emocionante y poética (mano maestra la de sus creadores para conseguir el tono perfecto). Y es que a veces no hay mejor forma de enfrentarse a la realidad que dejarse llevar por la fantasía. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. INCENDIOS

El veterano director Mario Gas lo tenía complicado puesto que existe una ya mítica (aunque reciente) versión escénica de este montaje (que lamentablemente no he tenido la suerte de ver) dirigida por el propio autor y otra igual de laureada por Oriol Broggi. En su caso (y sin posibilidad de comparar), Gas aporta su saber hacer, su solidez y buen trabajo para ofrecer un viaje de algo más de tres horas que gracias a un ritmo y fuerza indudables pasa volando, llevándonos entre sus escenas (a veces simultáneas) en un viaje catártico. Un escenario de pocos elementos, recubierto de arena y con una plataforma central donde se encuentra una simbólica puerta, algunas proyecciones y ciertas transiciones musicales son los escuetos elementos con los que el director organiza su puesta en escena, que centra en el texto y las interpretaciones. Y Gas sale victorioso, con un espectáculo sólido y de obligada visión. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. ALARDE DE TONADILLA

No hay nada parecido en la escena actual que despierte las sensaciones que irradian estos auténticos tesoros imaginados por Hugo Pérez de la Pica y la troupe tribueñesca. Que culminan ahora con Alarde de Tonadilla, una historia de la copla, un compendio escénico y auditivo de las tonadas que fueron populares a lo ancho y largo de la geografía española (que no va a las coplas como las que conocemos de las de ahora, sino a un folclore más regional) sin hilo conductor aparente (es decir, no hay historia como tal) pero con sentido y ritmo interno. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. EL GRITO EN EL CIELO

Con una iluminación de claroscuros propios de Zurbarán y apenas cuatro elementos en escena (cuatro carros jaula para el transporte de ropa sucia que se transforman en camilla, atáud o laberíntico pasillo dependiendo del caso, una auténtica maravilla), nos sumergen en ese esperpético universo, teatro en estado puro, con momentos espléndidos y negramente divertidísimos (como ese ejercicio de teatro en la que cada de los cuatro ancianos defiende un papel mitológico, y cada uno con su particular estilo) o desgarradores (ese “No hay nada” de la anciana atraviesa el corazón). La Zaranda ha vuelto a celebrar su particular ceremonia teatral y nos han invitado a todos a ella. Los acólitos no pueden más que darles las gracias e interiorizar el mantra esperanzador que ofrendan… “Un manantial cantaba… Yo me acerqué a escuchar su canto… Y era un brotar de estrellas…” [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. LA ESTUPIDEZ

Spregelburd utiliza con maestría un estilo cuasi vodevilesco (con escenas simultáneas) (y cuando digo simultáneas, es que hablan todos a la vez, una locura) que impacta, atora, desconcierta y arranca carcajadas a partes iguales. Pero todo con una profundidad casi metafísica y propia del autor. Los personajes son avariciosos pero extrañamente entrañables. No hay ningún malo malísimo, a pesar de que podría enfocarse de esa manera. No se les insulta en escena. Sencillamente queda al descubierto su estupidez. La estupidez de la humanidad ejemplificada en una habitación de hotel de Las Vegas. [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

  1. PEQUEÑO CATÁLOGO SOBRE EL FANATISMO Y LA ESTUPIDEZ

Una sencilla y gran función sobre lo fanatismos y el dolor. Un acertado muestrario de situaciones lejanas y cercanas derivadas de la estulticie del ser humano. Un repaso al hombre como creador de sombras. Una constatación del miedo y la desesperanza ante el absurdo. Todo eso es este Pequeño catálogo sobre el fanatismo y la estupidez de Ignasi Vidal, que estructura su función en torno a los fanatismos y al miedo a la violencia ejercida de forma organizada por otros seres humanas (porque en este caso, el infierno sí que es el otro, como diría Sartre). [HAZ CLICK EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS]

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