11 noviembre, 2014. Por

El chico de la última fila

Teatro del Barrio. Madrid
El chico de la última fila, de Juan Mayorga, aterriza en el madrileño Teatro del Barrio
El chico de la última fila

La última fila es la mejor “nadie te ve a ti, pero tú les ves a todos”. Cuando llegas al Teatro del Barrio de Madrid, teatro que acoge El chico de la última fila tras haber pasado hace unos meses por el Teatro Galileo de Madrid primero y la Sala Muntaner de Barcelona después, y te sientas atrás de todo, te dices: “Es una señal”. Desde la última fila observas como en un aula al público. Y lo que verás es que este montaje de la obra de Juan Mayorga gusta. Y mucho.

Mayorga es un autor interesantísimo, y El chico de la última fila es un texto espléndido. No es raro que François Ozon se fijara en él para su fascinante película En la casa. La historia sobre el decepcionado maestro que se topa con un alumno poseedor del talento que él no tiene y su posterior inmersión en una relación enfermiza es magnética. El joven le cuenta una historia por capítulos cual Sherezade, protagonizada por él mismo y sus visitas a la casa de un amigo. Si no visteis el film, disfrutaréis enormemente descubriendo a estos personajes en la escena por primera vez (quién pudiera). Y si ya os acercasteis a la película del francés, la capacidad de sorpresa puede verse algo mermada, pero la de fascinación seguirá ahí.

Para amantes de las comparaciones, hay ciertos aspectos, como el tono (aquí más cómico, algo más dramático allí) o detalles de la historia que varían. Pero Mayorga ha construido un puzzle tan interesante con su voyeurístico juego entre realidad y ficción que es imposible no sentirse atrapado en este aula, sea en el formato que sea. Un aula además, porque el director Víctor Velasco ha decidido utilizar como escenografía una enorme mesa con típicas sillas de clase alrededor. En torno a (y sobre) ella transcurre la acción, ya tenga lugar en la casa del profesor, la del amigo, la galería o la escuela. Flexos que encienden y apagan los personajes marcan las transiciones. Una compleja sencillez para una puesta en escena en la que todos los personajes se mantienen permanentemente en escena, otro punto a su favor.

Y en ese elenco destaca sobre todos ese chico de la última fila, Claudio, un chaval sobrio e inquietante que con su interpretación y sus narraciones consigue atraer la atención, desde el comienzo hasta el final. Con su interminable “Continuará…” teje una tela de araña en la que todos los que le rodean acaban atrapados, poniendo de relieve la capacidad fascinadora de los relatos (“La gente necesita que le cuenten historias”) y sus peligros. El chico de la última fila es una historia sobre literatura y vida, relaciones paterno-filiales, la permutación de roles entre maestro y discípulo, que nos hace sentir como el sultán de Las mil y una noches, seducidos sin remisión por ese mundo de la clase media, sin desear salir de él. Pero “Ahora sí, maestro, es el final”.

El chico de la última fila

+ INFO

Nombre del montaje: El chico de la última fila

Disciplina: Teatro independiente

Director: Víctor Velasco

Autor: Juan Mayorga

Reparto: Miguel Lago Casal, Alejandro Pau, Cristina Gallego, Carlos Morla, Jaime Astuy, Natalia Erice

Escenografía: Israel Muñoz & Victor Velasco
Música: Ernie Motor de Cactusound
Iluminación: Eduardo López & Eduardo Vizuete
Producción Ejecutiva: La Fila de al Lado

D�nde: Teatro del Barrio

Direcci�n: Zurita, 20. Madrid

Hasta: 27.11

Horario: Jueves a las 20h.

Precio: 12 €

Venta de entradas: patronbase.com