12 febrero, 2013. Por

Breve ejercicio para sobrevivir

La casa de la portera. Madrid
La casa de la portera acoge Breve ejercicio para sobrevivir: un drama relacional a dos bandas
Breve ejercicio para sobrevivir

La dependencia debida puede llegar a ser el peor mal de todos los males. Allende los mares, y sumidos en un halo de catarsis contagiosa, nerviosa y neurótica, los protagonistas de Breve ejercicio para sobrevivir claman por un final decoroso, confunden risa con llanto y libertad con independencia, se automarginan y autoflagelan, se tiran puyas y se duelen a la vez que se necesitan. Y de esa misma necesidad, nace un ejercicio que clama entre el alto grado de corrosión emocional y la ambigüedad de un texto que se debate entre excesivamente excéntrico y monologar (por parte del violento, narcótico y extremo personaje de Bárbara Lennie) y más terrenal, frágil y dócil (por parte del enamoradizo y juvenil pero roto personaje que encarna Santi Marín). Y en medio de ese equívoco fatalista, dos actores exponen sin piedad ni descanso un finísimo trabajo interpretativo llevado al extremo (sobre todo por Marín, un joven tartamudo que explosiona sus posibilidades cada vez que abre la boca) pero que, por momentos, se disuelven entre el exceso lirista y la confusión conceptual.

Lautaro Perotti
dirige en La casa de la portera a Bárbara Lennie y Santi Marín para purgar las tensiones emocionales y los bloqueos de matriz racional en Breve ejercicio para sobrevivir, una adaptación libre de No puedo imaginar el mañana de Tennessee Williams. Y de ese mismo sentimiento de libertad y, a la vez, de encierro exclusivo que se nos permite presenciar a escasos centímetros de la escena, como elementos de un paisaje al borde del colapso, este Breve ejercicio para sobrevivir se debate entre dos perspectivas diferentes de recepción del espectador: el mismo espacio escénico que derriba sus muros y nos coloca contra las cuatro paredes de una de sus salas, mutadas en caótico salón nos invita a pensar en alternativas saludables a esa relación indefinida entre dos jóvenes actores vencidos por la profesión pero que no deja en claro bien si la pérdida de su lucha es una cuestión más por superar sus soledades y marginalidades sociales y relacionales con el mundo o si el muro es de la supuestamente dañiña relación de bloqueos, trabas y conflictos interiores expuestos a un vacío absoluto. Tan indefinido e inerte como ambiguo y ceñido a un guión que peca tanto de poético como de excéntrico, aunque funda y confunda a partes iguales.

Breve ejercicio para sobrevivir

+ INFO

Nombre del montaje: Breve ejercicio para sobrevivir

Disciplina: Teatro independiente

Director: Lautaro Perotti

Autor: Lautaro Perotti

Reparto: Bárbara Lennie y Santi Marín

Basado en: No puedo imaginar el mañana, de Tennessee Williams
Duración: 45 minutos
Reservas: 649397571 (de 11 a 14h. y de 17 a 20h.)

D�nde: La casa de la portera

Direcci�n: Abades, 24. Madrid

Hasta: 01.03

Horario: Sábados y domingos de febrero a las 20 y 21.30h. y jueves 28 de febrero y viernes 01 de marzo a las 22h.

Precio: 12 €