Las salas de espera de los aeropuertos son lugares propicios al aburrimiento, la lectura de blockbusters y revistas del corazón –o cualquier otra cosa que no requiera demasiada atención- y los encuentros inesperados. Uno de estos últimos es el que desencadena Cosmética del enemigo, la corta –pero más que contundente- novela de la inquietante Amélie Nothomb, que vendió la nada desdeñable cifra de 150.000 ejemplares sólo en su primera semana en el mercado francés, allá por 2001. A partir de este encuentro entre Jérôme Angust, un hombre normal –en apariencia-, y un inquietante, molesto y pintoresco personaje que responde al cacofónico nombre de Textor Texel se desarrolla toda la trama de Cosmética del enemigo. Una conversación forzada entre un hombre que quiere contarlo todo y otro que no quiere escucharle, una especie de violación de todas las libertades personales a través, como dice el mismo Texel, del más desprotegido de nuestros sentidos: el oído.
Con dos personajes, un sólo escenario y un diálogo suficientemente intenso como para llenarlo -y fantásticamente traducido por Sergi Pàmies- es con lo que se encontró el director y actor José Luis Sáiz a la hora de poner en escena la historia. La elección de los actores, José Pedro Carrión (Premio Nacional de Teatro 1991) y Jesús Castejón –polifacético actor de cine, teatro y zarzuela-, también juega a su favor: los dos se compenetran a la perfección, se hacen uno sólo, se entregan al máximo y desprenden una fuerte energía escénica. Con ellos el público sufre, se sorprende, siente lástima, repulsión, asco, ternura, amor y –aquí viene la única pega del montaje- se ríe. Convertir al plasta de Textor Texel del principio de la obra -cuando todavía nos parece un pesado inofensivo- en un personaje histriónico y con tintes de payaso es, seguramente, el único error de Carrión. Tal vez mostrar sobre el escenario la crudeza del personaje tal cual la muestra Nothomb en sus páginas lo convertiría en alguien tan repelente y desagradable que disgustaría al público, pero este es un riesgo que Sáiz debería haber corrido. La unificación de los estilos interpretativos de los actores a medida que avanza la obra juega a favor de la misma y aporta un extra de credibilidad a la trama final, ligeramente retocada de su original novelado pero igualmente contundente. La escenografía de Baltasar Patiño se resuelve de manera inteligente, colocando al azar a algunos de los espectadores en la sala de espera montada sobre el escenario, y la sobriedad del resto de los elementos refuerzan la sensación de neutralidad y ayudan a centrar la atención en lo realmente importante: los actores y el infierno –que no siempre son los demás, dijera lo que dijera Sartre- que representan.
Nombre del montaje: Cosmética del enemigo
Disciplina: Teatro
Director: Jose Luis Sáiz
Autor: Amélie Nothomb
Reparto: José Pedro Carrión y Jesús Castejón
Basada en la novela de Amélie Nothomb (traducción de Sergi Pàmies).
Dónde: Teatre Fernán Gómez
Dirección: Plaza de Colón, 4
Hasta: 01.11
Horario: Martes a sábados: 20h30. Domingos: 19h30
Precio: 18€. Día del espectador: 15€
Venta de entradas: Tele-entrada (24h): 902 10 12 12, www.telentrada.com
