Nada más terminar la Guerra Civil española, Franco decide rendir un homenaje a sus generales con una exquisita cena en el Hotel Palace. El teniente Medina, encargado de llevar a buen puerto todos estos preparativos, se ve obligado a sacar de la cárcel a todos los cocineros titulares del hotel, presos por ser de izquierdas, y los junta con los camareros, afines al régimen de Franco. Con esta premisa, se inicia una obra que, curiosamente, cumple con los antiguos requisitos teatrales: unidad de lugar (la cocina), unidad de tiempo (un día) y unidad de acción (la elaboración de la cena). A pesar de los 130 minutos de obra (¿alguien podría por favor pedir a directores y dramaturgos que reduzcan sus piezas magistrales o que intenten aguantar, sin distraerse ni un momento, más de dos horas de teatro?), La cena de los generales entra con suavidad y se digiere con facilidad y con un sabor agradable. El gran trabajo corporal de Juanjo Cucalón (el teniente Medina) mantiene el ritmo de comedia a lo largo de la obra, su personaje se convierte en un soplo de aire fresco en cada una de sus apariciones y la verdad es que el papel está hecho a su medida, pero no por ello le vamos a restar importancia a su espléndida actuación, su presencia, su dicción y su volumen de voz. Últimamente, el último concepto mencionado escasea por completo en la escena madrileña. ¿Sería posible que los directores hicieran énfasis sobre algo tan básico como la voz? Si no se escucha bien en la fila 6, imaginen en la 15... Aunque Sancho Gracia sea todo una institución del teatro y cumpla perfectamente con su papel de maitre “ni de derechas ni de izquierdas”, este apunte vale también para él.
Al margen de este detalle de suma importancia, cabe destacar el trabajo de algunos actores secundarios, el realismo de la puesta en escena (aunque, a veces, la disposición del decorado obliga a más de un actor a interpretar de espaldas al público, algo poco efectivo...), los detalles del trabajo de elaboración de la cena, los momentos de alegría y canto, la complicidad que se instaura con el espectador en determinadas ocasiones: en especial con el humor y la risa, pero también al final, cuando se acaba la jornada y cada uno vislumbra su futuro más cercano: la cárcel, y todo lo que conlleva. La cena de los generales no es una obra fácil ni para los actores ni para el director, Miguel Narros, porque toca nuevamente la fibra sensible de muchos españoles cuyas heridas de guerra aún no han cicatrizado, porque propone echar la vista atrás sin ira y con humor. Una apuesta arriesgada que combina elementos claramente trágicos con otros cómicos, de la cual salen airosos los actores en casi todas las ocasiones.
Nombre del montaje: La cena de los generales
Disciplina: Teatro
Director: Miguel Narros
Autor: José Luis Alonso de Santos
Reparto: Sancho Gracia, Juanjo Cucalón, Lorenzo Area, Candela Arroyo, Antonio Escribano...
Dónde: Teatro Español
Dirección: C/ Príncipe, 25. Madrid
Hasta: 11.10
Horario: Martes a domingo: 20.30h.
Precio: 4 a 22€
Venta de entradas: www.telentrada.com
