17 febrero, 2015. Por

Amistades peligrosas

Matadero. Madrid
Una adaptación rococó-punk de la novela de Choderlos de Laclos, en el Matadero
Amistades peligrosas

Una Carmen Conesa de época nos acoje a la luz de las velas tocando un clavicordio de ecos electrónicos. "Paris, 4 de agosto de 1778. Vuelva a París, querido Valmont, ¿qué está haciendo en casa de su querida tía? Le necesito aquí…". Comienza así Las amistades peligrosas, una nueva adaptación de la perversa novela epistolar de Choderlos de Laclos que se puede paladear sobre las tablas del Matadero de Madrid. Una obra que ha gozado de varias adaptaciones cinematográficas; las más recordadas y recientes, aquella Valmont de Milos Forman y la dirigida por Stephen Frears en 1989 protagonizada por una inconmensurable y maligna Glenn Close. También han existido otras adaptaciones teatrales, como una más bien floja versión basada en el guión de Christopher Hampton dirigida por Ernesto Caballero con Amparo Larrañaga, Maribel Verdú y Toni Cantó (estrenada en el ya desaparecido Albéniz hace casi 15 años) (¡qué viejuno que me empiezo a sentir, ay, madre!) o aquella desconstrucción de la relación entre la condesa de Merteuil y el vizconde que era el Barroco de Tomaz Pandur (maravilla). El caso es que esta decadente y conocida historia, con su pareja protagonista aplacando esos aristocráticos tedio y desidia manipulando a todo aquél que se encuentre a su alcance, sigue manteniendo su interés y capacidad de atracción como demuestra esta nueva versión de la compañía Metatarso.

La adaptación planteada por Javier L. Patiño y el director Darío Facal respeta (de forma arriesgada) el carácter epistolar de la novela original, sin actualizar el texto ni la ambientación, ubicada en los años previos a la Revolución Francesa. Pero con la intención de acercarse al espectador actual con un concepto musical próximo a una experiencia de concierto punk-rock. En un escenario practicamente desnudo, los intérpretes (todos continuamente en escena) se pasan micrófonos para lanzar al público sus misivas. Todos ellos, además, tocan algún instrumento (guitarra eléctrica, batería, saxo…) o se desgañitan en una experiencia "rockcocó" en conjunto interesante y que deja con un buen sabor de boca. Un efectivo diseño de luces y un fantástico vestuario (fan total de ese modelo de la Marquesa de Merteuil con una falda- telón roja, otra forma más de apoyar su falsedad) introducen al espectador en el juego de época.

Es cierto que la peligrosa decisión de mantener la estructura epistolar por instantes pierde algo de fuelle y no llega a mantener el interés del espectador de forma constante. Aunque se introduzcan escenas representadas alternándose con esos monólogos y los momentos musicales. Algunos de ellos simplemente rasgueos de guitarra para crear atmósfera mientras los actores disparan sus mezquinas palabras. Esa atmósfera envuelve con mayor fuerza plástico-narrativa en unos instantes que en otros. Algunos de ellos (por ejemplo el orgásmico momento en el que Valmont consigue su objetivo con Madame de Tourvel) o todo el tramo final, absolutamente brutales.

En definitiva, la apuesta y la coral y más que buena interpretación de sus intérpretes se merecen el acercarse estas cínicas, pervertidas y peligrosas amistades. Lola Manzano interpreta una sólida y muy interesante Madame de Volanges (un personaje poco agradecido en principio, pero con la que ella consigue atrapar al espectador). Iria del Río defiende una bellísima e hipnóticamente contenida Madame de Tourvel. Mariano Estudillo (responsable también de la dirección musical) se lanza con un divertido y repelente Danceny. La soprendentemente jovencísima Cécile de Lucía Díaz es todo un descubrimiento (inmejorable para transmitir esa ingenuidad que después será corrompida). El neng de Castelfa (aunque ya se ha merecido con creces que le recordemos por otros papeles teatrales) Edu Soto defiende un Valmont algo elocuente por momentos pero magnífico a la hora de transmitir el vicio de su personaje. Y Carmen Conesa interpreta a la Marquesa de Merteuil, un difícil papel (pero un bombón para cualquier actriz), que ella aprehende a las mil maravillas, dejando su excelso monólogo (qué inteligencia el colocarlo en ese momento) seguido por una escena final (con esa mirada intensa, devastada y devastadora de un solo ojo, de cara al público) para el recuerdo y acabar en alto.

Que estremece, fascina y pone los pelos como escarpias… "Siendo soltera todavía, comprendí que estaba condenada al silencio. Aprendí a observar lo que trataban de ocultar y a ignorar lo que me mostraban. A mí misma me obligué a dominar los gestos de mis semblante, adoptando un aire de placer mientras me causaba dolores voluntarios clavándome tenedores por debajo de la mesa… Si el mundo quiere vencerme soy yo quien vence al mundo. Es preciso vencer o morir"

Amistades peligrosas

+ INFO

Nombre del montaje: Las amistades peligrosas

Disciplina: Teatro contemporáneo

Director: Darío Facal

Autor: Choderlos de Laclos

Adaptación: Javier L. Patiño y Darío Facal

Reparto: Carmen Conesa, Edu Soto / Cristóbal Suárez, Iria de Río, Lucía Diez, Mariano Estudillo y Lola Manzano

Iluminación: Manolo Ramírez
Sonido: Álvaro Delgado
Diseño de vestuario: Guadalupe Valero
Vestuario: Eva San Miguel
Diseño de peluquería: Chema Noci
Maestra de esgrima: Rosibel Vindel
Efectos especiales: The Stunt Club
Fotografía: Ana Himes y Daniel Pérez
Vídeo promocional: The Other Side Films
DiseñogGráfico: Thomas Schulz
Diseño de iluminación: Juanjo Llorens
Dirección musical: Mariano Estudillo
Producción: Metatarso

Dónde: Matadero

Dirección: Pza. de Legazpi, 8. Madrid

Hasta: 08.03

Horario: De martes a sábado, 20.30h. Domingos 19.30h.

Precio: Martes, miércoles y jueves 15€. Viernes, sábados y domingos 20€

Venta de entradas: www.ticketea.com