20 septiembre, 2012. Por

¿Quién teme a…

Teatro La Latina. Madrid
Llega la magnífica ¿Quién teme a Virginia Woolf? al Teatro La Latina
¿Quién teme a…

Who’s afraid of the big bad woolf, the big bad woolf, the big bad woolf…? ¿Y si el lobo feroz estuviese en casa? ¿Justo enfrente de ti? Señores y señoras, ha llegado al Teatro de la Latina el montaje ¿Quién teme a Virginia Woolf?, el brutal texto de Edward Albee dirigido por Daniel Veronese. Y es que es un acontecimiento, porque todo hijo de vecino debería ver esta obra por lo menos una vez en su vida para sufrir un poquito. Y ésta es una oportunidad perfecta. Es imposible olvidar la película de Mike Nichols con Elisabeth Taylor y Richard Burton (no les valía con tener sus trifulcas fuera de la pantalla y necesitaban despellejarse también dentro), obra cumbre cinematográfica del patetismo marital. También recuerdo la última vez que se vio sobre las tablas en nuestro país, en el 99, en un montaje del desaparecido Adolfo Marsillach. Con él y Nuria Espert como protagonistas, acompañados por Pep Munné y Marta Fernández-Muro (que, casualidades del destino, estaba sentada justo delante de mí en el día del estreno de esta versión, qué cosas). Aquella era una adaptación diferente de la que nos encontramos ahora. Era más fría y cerebral, en la que además influía la edad de los protagonistas. Y ahora tenemos ésta, que viene desde Barcelona, con el cambio del catalán por el castellano y de Emma Vilasarau por Carmen Machi. Me habría gustado ver esta anterior, porque Vilasarau me parece una actriz espléndida. Pero el caso, y centrándonos en la que nos ocupa: se puede decir que nos encontramos ante uno de los montajes de la temporada. Qué tendrán estos textos americanos, que saben sacar lo peor de la humanidad de forma tan perfecta. Tennessee Williams, Eugene O’Neill… O la misma Tracy Letts, cuyo Agosto maravilló la temporada pasada (también con Carmen Machi, por cierto). El caso es que son textos en los que las miserias de los personajes salen a la luz de la forma más horrible, en forma de diálogos mordaces que se clavan como puñales y se lanzan unos personajes a otros hasta que el escenario acaba cubierto de sangre (a veces metafóricamente, a veces no). Hasta que acaban extenuados y vacíos. Y esto es ¿Quién teme a Virginia Woolf?

La obra comienza en una noche ambientada en los años sesenta, con un matrimonio de mediana edad, George y Martha, cínicos amantes de las discusiones y los juegos crueles, que reciben a otra pareja más joven (y en apariencia inocente) después de haberse conocido en una fiesta organizada por el padre de Martha, rector de una universidad y jefe de ambos maridos. Los cuatro pasarán juntos toda la madrugada, hasta los primeros rayos del sol. El alcohol regará sus venas, su hipocresía y sus penas. El humo de los cigarrillos cegará sus ojos para poder atacar a diestro y siniestro sin remordimientos. Y las palabras volarán como armas arrojadizas. Y se descubrirá la verdadera cara de todos ellos.

La puesta en escena de Veronese (uno de los directores argentinos de moda) es naturalista a más no poder, desde la interpretación de los actores hasta el decorado de la casa o el ese atrezzo que están continuamente arrojando y tirando por el suelo los actores. Todo respira realismo. Incluidas las caídas o conatos de violencia. Los personajes se pisan los diálogos, se gritan y hacen todo lo que tiene que hacer para que resulten creíbles. Dentro de lo extremo, extremísimo de la situación, y de que a algunos pueda resultar extraño que la pareja visitante no salga corriendo como alma que lleva el diablo. Pero la verdad es que no pueden. Están encerrados allí y hasta que no termine esta ceremonia catártica no podrán escapar. Además de que están borrachos como cubas, que la anfitriona es la hija del jefe y que cualquiera intenta irse con lo bestias que son los otros dos, claro. Ivan Benet interpreta a Nick, el marido de la pareja visitante, un joven apuesto y trepa que poco apoco irá desvelando su verdadera personalidad. Mireia Aixalá es Honey, una inocente y frágil chiquilla que no puede parar de vomitar, una dolorosa imagen peterpanesca. Y ellos dos son machacados (tal vez necesariamente) por la pareja protagonista: un inmenso, absolutamente fantástico Pere Arquillué que interpreta a George, y una no menos maravillosa Carmen Machi (hiperactiva laboralmente hablando y ya imprescindible de la escena actual). Los dos (bueno, los cuatro, espléndidos todos) regalan una lección de interpretación que hace pasar de la carcajada al estremecimiento de forma magnífica en esa vorágine de alcohol, cinismo, ironía y verdad que se ve sobre las tablas. Tal vez esta adaptación haya aprovechado más que otras la vertiente cómica, encontrando muy efectivos puntos de (incómoda, dolorosa) risa. Y así el ritmo del espectáculo no decae en ningún momento. Todo lo contrario, es como una locomotora. Y es que el inteligentísimo texto de Albee ya de por sí es magistral, lleno de réplicas y frases demoledoras. Una radiografía de los problemas de una sociedad en decadencia, reflejados en una relación podrida. ¿Pero podrida por qué motivo? La comprensión final tal vez hace todo más duro todavía. Y es que, a pesar de todo, los personajes son dolorosamente humanos (aunque de repente suene Sigur Rós y nos despiste ligeramente con un etéreo tema). El caso es que con un texto así es muy difícil defraudar, pero se necesitan unos pedazo de actores que se dejen la piel en el escenario para lograr elevarlo al nivel que se merece. Y en esta ocasión lo han conseguido. Sin duda. Así que corriendo a por la entrada, que no estará en cartel durante mucho tiempo. Que luego vendrá el llanto y el crujir de dientes por no haber podido verla. Dicho queda.

¿Quién teme a…

+ INFO

Nombre del montaje: ¿Quién teme a Virginia Woolf?

Disciplina: Teatro contemporáneo

Director: Daniel Veronese

Autor: Edward Albee

Reparto: Carmen Machi, Pere Arquillué, Mireia Aixalá, Ivan Benet

Ayte de dirección: Raimon Molins
Escenografía: Sebastiá Brosa
Vestuario: Mercé Paloma
Iluminación: Txema Orriols
Espacio sonoro: Damien Bazin
Caracterización: Toni Santos
Una producción de Teatre Romea

D�nde: Teatro La Latina

Direcci�n: Pza. de la cebada, 2

Hasta: 12.10

Horario: De martes a viernes a las 20.30h. Sábado a las 18.30 y 21.30h. Domingo a las 19h.

Precio: 18 a 28 €

Venta de entradas: www.telentrada.com