18 junio, 2012. Por

Viejos Tiempos

Teatro Español. Madrid
Viejos Tiempos, de Harold Pinter, con Ariadna Gil, Emma Suárez y José Luis García Pérez en Madrid
Viejos Tiempos

Hay cosas que uno recuerda aunque nunca hayan ocurrido. Hay cosas que yo recuerdo, que pueden no haber ocurrido, pero como yo las recuerdo, en realidad ocurren. Esta es una frase de los Viejos Tiempos que podemos ver en la Sala Pequeña del Español. La obra de Harold Pinter, en la que una amiga visita a su antigua compañera de piso y al actual marido de ésta que viven aislados del mundo, es un puzzle de recuerdos, juegos de palabras y miradas inquietantes. Pinter, ganador del Nobel, es un autor al que últimamente estamos viendo bastante por los escenarios (Cenizas a las cenizas, Traición o El montaplatos son sólo algunos ejemplos). Sus textos reflejan situaciones comunes teñidas de inquietud e incertidumbre. Uno nunca sabe bien a qué se enfrenta cuando se trata de Pinter. El subtexto es tan rico que en más de una ocasión se tarda más de lo que a uno le gustaría en saber de qué va la cosa.

Algo así pasa con esta puesta en escena de Viejos tiempos dirigida por Ricardo Moya. Una sensación agradable inunda al espectador en los primeros segundos, al observar la oscuridad de la estancia y los primeros compases de una canción de los cincuenta. Pero poco a poco esta canción se va transformando en el eco de un eco de un eco, y otras versiones de la misma la cubren y se entremezclan con ella. Como los recuerdos de los personajes se mezclan y se confunden los unos con los otros. ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira? ¿Es todo una ilusión acaso? ¿De verdad importa realmente todo esto? El espectador se encuentra en un continuo interrogante sobre lo que se encuentra en escena y las verdaderas relaciones e intenciones de los personajes que, sentados cada uno en un sofá, se interrogan y recuerdan los viejos tiempos que vivieron hace veinte años en el Londres de la posguerra.

José Luis García Pérez es Deeley, el marido de Kate (Ariadna Gil). Un hombre celoso e inquisidor para con la extraña visitante, Anna (Emma Suárez, con la que ya coincidió recientemente en La avería). García Pérez realiza una labor magnífica, dotando a su personaje de la presencia y naturalidad adecuados, a la vez que de una inquietante y latente agresividad. Mientras, las elegantes Ariadna Gil y Emma Suárez resultan desconcertantes como los dos lados de una misma moneda. Al principio uno puede no comprender la actuación de cada una de ellas: la pasividad extrema de Ariadna Gil frente a la alegría impostada de Emma Suárez. En las dos actuaciones se nota algo raro. En sus diálogos. En sus silencios (la obra está llena de ellos, silencios significantes cargados de tensión). Pero en el último tramo, sin duda el mejor, en el que las piezas del rompecabezas encajan (o uno lo interpreta así, porque Pinter siempre es abierto), uno entiende la apuesta de dirección y actuación. Tal vez esa puede ser también la pega respecto al espectáculo: que no se llega a comulgar con él hasta que llega el final. Pero aún así, la sensación de inquietud al abandonar la sala y la obsesión que crea en los momentos posteriores hace ver que ha conseguido su objetivo. Los ecos de los Viejos Tiempos vuelven y se instalan en la mente como fantasmas desconcertantes que se creía haber dejado atrás.

Viejos Tiempos

+ INFO

Nombre del montaje: Viejos Tiempos

Disciplina: Teatro contemporáneo

Director: Ricardo Moya

Autor: Harold Pinter

Adaptaci�n: Luis Escobar

Reparto: Ariadna Gil, José Luis García Pérez, Emma Suárez

Música: Orestes Gas
Escenografía e iluminación: Javier Ruiz de Alegría
Vestuario: Antonio Belart
Ayudante de dirección: Jorge Gallardo
Una producción del Teatro Español

D�nde: Teatro Español. Sala Pequeña

Direcci�n: Príncipe, 25. Madrid

Hasta: 15. 07

Horario: De martes a domingo 20.30h.

Precio: 16 €. Martes y miércoles 12 €

Venta de entradas: www.telentrada.com