5 junio, 2014. Por

Peceras

La casa de la portera. Madrid
La experiencia teatral de Peceras se repone en La casa de la portera
Peceras

Peceras. Mundos dentro de otros mundos. Fantasías construidas. Paredes de cristal a través de las cuales espiar la intimidad. Según palabras de José Martret (fundador, junto a Alberto Puraenvidia, de La casa de la portera, espacio donde se repone la obra), es uno de los espectáculos más arriesgados quehan pasado por el espacio. Ya el programa advierte: "El contenido de la Pecera puede herir su sensibilidad. Si abandona su interior no podrá volver a entrar. Siéntase cómodo y disfrute. Se encuentra bajo nuestro control".

Es muy difícil hablar de Peceras, porque el efecto sorpresa es parte del propio espíritu de la función. Con lo cual no desvelaré nada del argumento, a riesgo de resultar críptico. Peceras es, efectivamente, un experimento arriesgado que, comenzando de forma amable (aunque insospechada), se desarrolla por caminos inesperados, duros e incómodos. Una incomodidad que se palpa en el ambiente. En las caras de los asistentes. La cercanía de los espectadores con respecto a la acción resulta un revulsivo. Y es que la involucración que los actores consiguen para con el público (siempre respetando los límites), hace de ésta una auténtica experiencia teatral, sin duda singular. Porque, y sin quererlo, el espectador se transforma en cómplice involuntario de los hechos que ante sus ojos se presentan. Hechos que hacen replantearse la moral y la ética (la suya y la de la sociedad) ante determinados temas socialmente sensibles. Peceras es un espectáculo en juego permanente, con el fin de provocar diferentes sensaciones. Pero también es una función profundamente intelectual, que plantea temas sociales candentes, desde una óptica muy particular. Acerca los hechos como con un microscopio de aumento. Pero a la vez mantiene un desarrollo conceptualmente frío que invita a la reflexión más profunda.

Ya desde el comienzo se dejan entrever de forma clara las intenciones de la obra, de forma muy sencilla pero increíblemente efectiva. En pocos minutos se experimentan una serie de sensaciones que serán la base para el resto de la función: la incertidumbre, la incomodidad, el miedo… Carlos Be, su director, y los actores nos convierten en integrantes de un mundo bizarro, pero inquietantemente próximo. La estructura: por cuadros, que potencia el carácter de estudio de este espectáculo, como si de una tesis sociológica se tratara. El nuevo escenario, el Àtic22 barcelonés en su primera excursión condal. Y los actores: dos hombres y una mujer que consiguen transmitir al público un complicado juego de emociones. Fran Arráez e Iván Ugalde realizan retratos muy efectivos de dos tipos humanos francamente inquietantes. Y Carmen Mayordomo realiza una labor magnífica como la única mujer de este experimento teatral que nos sumerge de lleno en esta pecera de irrespirable ambiente. Por lo visto algún espectador se ha ido en medio de la función debido a la dureza de lo que transcurre a escasos centímetros (aunque tal vez resulte algo exagerada la reacción). De cualquier manera avisados estáis. Porque Peceras es una experiencia. Si no para todos los gustos, sin duda muy interesante y de potente contenido y reflexión. Dejaos introducir en este hábitat asfixiante y salid si podéis.

Peceras

+ INFO

Nombre del montaje: Peceras

Disciplina: Teatro contemporáneo

Director: Carlos Be

Autor: Carlos Be

Reparto: Carmen Mayordomo, Fran Arráez e Iván Ugalde

Reservas: 649397571

D�nde: La casa de la portera

Direcci�n: Abades, 24, bajo derecha. Madrid

Hasta: 24.06

Horario: 20.30h.

Precio: 15 €