26 junio, 2012. Por

Cenizas a las cenizas

La Puerta Estrecha. Madrid
La Puerta Estrecha prorroga el delirio y la crueldad de la obra de pinteriana Cenizas a las cenizas
Cenizas a las cenizas

Me siento increíblemente mal. ¿Quieres que te cuente por qué?

Subimos. A los privilegiados que allí acudimos se nos guía esta vez hasta una estancia que todavía no conocíamos. En este lugar, en La Puerta Estrecha, nunca nada dejará de sorprendernos. De sobrecogernos. De reconciliarnos, aunque sea por un momento, con el mundo, gracias a la evocación y a la experiencia estética que tan intensamente allí uno vive. Penetramos en ese clima lumínico impreciso y participamos nuevamente de la catarsis de esa tiniebla donde, queriendo ver, el sueño y el anhelo de la retina produce monstruos, configura y bombea espectros en vaivenes de distinta temperatura y se recrea en un delirio tenebroso y propicio para el cúmulo y la exposición del daño. Nuestro daño. Delimitando el nuevo espacio, cuatro emanaciones de luz confinan tabla rasa, a nivel, y fragilizan el contexto bañando (teoría de) cuerda, trepándola, invitándonos a sentir recuerdos de presente y pasado, iluminando orígenes tumorales, desenvolviendo síntomas de lo peor de lo nuestro. Así es como gradual y progresivamente se aparecen a nuestros ojos, o nuestros ojos a sus figuras, Devlin y Rebecca, la muy ambigua y retorcida (explícitamente estrangulada) pareja de Cenizas a las cenizas, la obra de Harold Pinter que dirigen e interpretan Rodolfo Cortizo y Eva Varela en esta diletante sala de Madrid. Un auténtico ritual donde revivir lo atroz y lo traumático, el tormento de la enajenación y el más cruento abuso de poder. Polvo al polvo.

En un ejercicio en el que el autor londinense, avasallado siempre por las imágenes y el dolor de las reminiscencias, refiere y carga el peso y la responsabilidad de la historia en los hombros vencidos de los seres que la poblamos, enfrenta a un hombre y a una mujer en un diálogo pernicioso cíclico, pasivo-agresivo, en una espiral que señala y confunde al tiempo la verdad. Que la muestra y la esconde en el suspense dramático. Hasta su suspenso. En su impasse, los personajes van revelando la condición y naturaleza de su vínculo contorneando en todo momento un perfil relacional confuso, herido y viciado, mientras caminan inertemente sobre la moqueta del salón de lo que parece ser una apacible y burguesa casa de campo. Circunstancia que adquiere exponencial gravedad cuando son Eva Varela y Rodolfo Cortizo, con sus silencios y claroscuros, con sus registros vocales y presenciales, los que vivifican aseverando que donde hay una víctima las más de las veces hay un verdugo. A través de su conversación, un mantra onírico a dos voces entre la crueldad de Artaud y el espejismo sinuoso de Ionesco, se escarba con punzón sobre la idea de un supuesto hecho que relaciona a Rebecca con un hombre que, además de arrebatarle a su niño (cuyo llanto resuena vivamente en el eco de su voz y repercute), le hostigó reiteradamente. En su asedio emocional, en su rotura, ella vaga por recuerdos mientras el hecho descrito se acomoda con el mismo sigilo que aplomo en la intimidad que define la relación que mantiene con Devlin. Mientras, simultáneamente, se va descubriendo de forma pavorosa la carencia empática de éste, el sadismo feroz de sus palabras y la dominación última por sometimiento a yugo. Un recurso seguro para la aniquilación simbólica, para que ella dé pasos atrás y se adentre de nuevo en la cavidad de su sombra. Para que regrese a su sitio, cercada en bloqueo. Al principio y al final. Cuando todo ha empezado como se acaba. Cuando termina. Y son los apagones Cenizas a las cenizas.

Cenizas a las cenizas

+ INFO

Nombre del montaje: Cenizas a las cenizas

Disciplina: Teatro contemporáneo

Director: Rodolfo Cortizo, Eva Varela Lasheras

Autor: Harold Pinter

Adaptaci�n: Rodolfo Cortizo y Eva Varela Lasheras

Reparto: Rodolfo Cortizo y Eva Varela Lasheras

Escenografía, vestuario y atrezo: Taller Las Manos
Iluminación y sonido: La Puerta Estrecha
Diseño gráfico: José Gonçalo Pais
Traducción: Eva Varela Lasheras
Producción: PELDEPA S.L.L.

D�nde: La Puerta Estrecha

Direcci�n: Amparo, 94 Madrid

Hasta: 15.07

Horario: De jueves a domingo a las 21h.

Precio: 15 €. Jueves día de paga lo que puedas