14 noviembre, 2011. Por

Münchhausen

Teatro Valle-Inclán. Madrid
Münchhausen llega al Teatro Valle-Inclán de Madrid
Münchhausen

Cuéntame un cuento o algo. Ésa es la frase que repite el pequeño Nik, incansablemente, cada vez que ve a algún miembro de su familia. Una familia desestructurada con comportamientos patológicos de consecuencias terribles. La madre, sobreprotectora con su hijo hasta la enfermedad y extraña en su propia casa. La abuela, una cínica anciana que se burla de todo y de todos. El padre, un analítico investigador que desprecia a su mujer. La hija mayor, producto de los defectos de sus progenitores. La sirvienta, en humillación continua. Y Nik. El protagonista. El indefenso hijo menor. Víctima de alguna extraña e indetectable enfermedad, no se sabe si física o mental. Que sobrevivió sin saber cómo a su hermano gemelo, muerto después del parto. Un hermano, la mitad perdida de sí mismo, que se le aparece continuamente. Apariciones que no son nada tranquilizadoras, como tampoco lo son los cuentos macabros, enfermos y dolorosos, bien inventados o bien llenos de verdad, que le cuentan a Nik el resto de pobladores de esa casa de asfixiante atmósfera. Así como el Barón de Münchhausen tenía una necesidad patológica de inventar historias, Nik tiene ansias de escucharlas para evitar su propia realidad. O para intentar comprenderla dentro de los límites que le impone su inocencia. 

Este texto de Lucía Vilanova (ganador del XV Premio Assitej España para la infancia y la juventud) que podemos ver en el Teatro Valle-Inclán, es un cuento lleno a su vez de historias en el que seguimos a Nik desde que es un bebé hasta su séptimo cumpleaños. Un relato de lenguaje onírico que huye del realismo pero a la vez pretende representarlo de forma cristalina. El sueño de la familia produce monstruos. Sobre todo si los sentimientos y emociones no afloran a la superficie y se quedan atrapados en un cuarto que se cierra con llave. O si cuando se muestran sólo producen rechazo e incomprensión. El poético lenguaje de los personajes se ve apoyado en una muy estética y efectiva puesta en escena de Salva Bolta. El director utiliza un telón horizontal y otro vertical (algo que casualmente también podemos ver estos días en la ópera Pelleas et Melisande, con puesta en escena de Robert Wilson) para recortar el escenario y así ir creando escenas dirigiendo la mirada del espectador. Bolta crea cuadros independientes para cada momento, como independientes son los “cuentos” que relata la familia de Nik. El público se transforma en voyeur de las estancias físicas y emocionales de estos personajes atrapados en compartimentos estancos. Una fría y antinaturalista iluminación se utiliza también para reforzar este sentimiento. Y un perturbador concepto, el de la figura del hermano gemelo muerto. Para potenciar esa ominosa presencia (también observable en el vestuario de Nik), nos encontramos con la original idea de ver el decorado por partida doble, como si fuera la realidad y su invertido reflejo, en la parte inferior y superior del escenario respectivamente. Al igual que vemos a Nik y a su gemelo, cada uno en su ámbito correpondiente del escenario (uno abajo y otro en una pasarela elevada). En cuanto a los actores, destaca Carmen Conesa como la madre, con su buen hacer habitual sobre las tablas (al igual que Adolfo Fernández como el padre). David Castillo, Nik, muy alejado de su Jonathan de la serie Aída, demuestra que es un joven actor a tener en cuenta sobre el escenario. Y Teresa Lozano (vista en la serie Mujeres, de Dunia Ayaso y Félix Sabroso) en el agradecido papel de la cínica abuela aporta el toque cómico al espectáculo. Un respiro necesario para evitar la asfixia en el drama. Porque Münchhausen es un terrible cuento trágico. El título, además de al famoso barón, hace referencia a un síndrome del mismo nombre, en el cual uno de los padres induce en su hijo síntomas, aparentes o reales, de una enfermedad. Un trastorno por lo visto raro e incomprendido. Y de causa desconocida. Y este espectáculo nos lo presenta así. Nik es una víctima inocente en el seno de una familia enquistada en su propio egoísmo. De manera poética, pero no por ello menos real y dolorosa, Münchhausen nos enfrenta a una situación límite para ver reflejado en esta familia el germen de múltiples enfermedades sociales que, como este síndrome, puede que ni sepamos que tenemos. Münchhausen presenta unos cuadros costumbristas de familia, pero son unos cuadros agónicos y enrarecidos en los que ha desaparecido la aparente felicidad que tendría que reinar en ellos. Una ausencia de felicidad, realidad demasiado dolorosa (tal vez como la obra), que es necesario ver y diagnosticar para poder enfrentarse a ella.

Münchhausen

+ INFO

Nombre del montaje: Münchhausen

Disciplina: Teatro contemporáneo

Director: Salva Bolta

Autor: Lucía Vilanova

Reparto: David Castillo, Carmen Conesa, Adolfo Fernández, Teresa Lozano, Macarena Sanz, Samuel Viyuela, Ileana Wilson

Escenografía: Paco Azorín 
Vestuario: Ikerne Giménez 
Iluminación: Luis Perdiguero 
Música y diseño de sonido: Luis Miguel Cobo 
Vídeo: Eduardo Moreno y Emilio Valenzuela 
Ayudante de dirección: Luis Luque

D�nde: Teatro Valle-Inclán. Sala Francisco Nieva

Direcci�n: Plaza de Lavapiés, s/n.Madrid

Hasta: 23.12

Horario: De martes a sábados, a las 19.00h. Domingos, a las 18.00h.

Precio: 15€. Día del espectador: reducción del 50%.

Venta de entradas: www.servicaixa.com