Una de las grandes bazas de la compañía L´Om Imprebis radica en su afán por incorporar música en directo en todos sus espectáculos, algo que es de agradecer sobre todo por su sutil integración en la obra. Los instrumentos nunca pisan el texto ni ganan protagonismo en detrimento de los actores, sino que aportan ese pequeño plus, ese riesgo que hace más grandes las compañías que lo toman. Mezclar artes y géneros no es tarea fácil, sin embargo se hace cada vez más necesario si queremos sorprender al espectador y proporcionarle nuevas experiencias, sensaciones visuales u auditivas en una obra. La creación contemporánea nos lleva inevitablemente hacia una mejora fusionando estilos, instrumentos, danza y teatro, acrobacias, magia...convirtiendo el espectáculo en una unidad de creatividad, sin extremismos ni desajustes sino con buen gusto y justa medida para que el espectador no se disperse completamente con el envoltorio y siga emocionándose con el contenido de la obra.
En el caso concreto del Calígula dirigido por Santiago Sánchez, resulta cada fundamental subrayar la genialidad del autor Albert Camus, con un texto sin fisuras, con verdades como puños, ingeniosidad, inteligencia y sutileza. Porque el autor no se limita a describir la tiranía de un loco sino que se adentra en las causas, en analizar si realmente se trata de locura y sus porqués, en posicionarse al lado de Calígula para entenderlo y situarse enfrente para criticarlo también. Camus construye un imperio gobernado por el poder, el dinero, obsesionado con la riqueza y lo material. ¿Tan descabellado es pensar que la vida humana ya no cuenta para la sociedad? Pues, no tanto... No hace falta irse muy lejos para sentirse identificado con los diálogos y monólogos de la obra. Con un texto de esta envergadura, la mitad del trabajo ya está resuelta. Lo difícil luego consiste en no deslucir esta obra con un montaje aburrido, clásico y engorroso. Afortunadamente, no es el caso de L´Om Imprebis quien ha intentado actualizar a su manera este Calígula, incorporando ritmos, canto, acrobacia y movimiento escénico. Lástima que no siempre funcione, el aporte externo no tapa necesariamente todas las carencias del espectáculo y se detectan algunos fallos en los propios actores. Por ejemplo, el vaivén constante del personaje principal en la primera parte, que gracias a un ajuste del propio actor (Sandro Cordero), recupera su naturalidad y su credibilidad en la segunda parte. El reparto de personajes secundarios es bastante desigual, si bien destacan Cesonia (Garbiñe Insausti), Helicón (Gorsy Edú) y un consejero cobarde de Calígula, los demás brillan por su rigidez corporal y falta de intención. Aún así, el conjunto se sostiene en pie y no deja indiferente al espectador. No es nada fácil montar Calígula, y menos actualizarlo con elementos externos (música, baile...), L´Om Imprebis sale airosa de esta apuesta, aunque todavía falten cosillas por pulir. Pero, ¿cómo no le vamos a dar un voto de confianza a una compañía que investiga, trabaja, experimenta e innova en su terreno, si muchas de las demás sólo se limitan a ponerle voz a un texto?
Nombre del montaje: Calígula
Disciplina: Teatro
Director: Santiago Sánchez
Autor: Albert Camus
Reparto: Sandro Cordero, Garbiñe Insausti, Gorsy Edú, Sergio Gayol, Marina Barba, Carles Montoliu...
Duración: 2h10 (intermedio de 15 mn)
Dónde: Teatro Fernán Gómez
Dirección: Plaza de Colón, 4
Hasta: 11.04
Horario: Miércoles a viernes: 20h. Sábados: 18 y 21h. Domingos: 19h.
Precio: 20 €. Miércoles y jueves: 16 €
Venta de entradas: www.telentrada.com
