Ser o no ser... Hamlet. Esa es la cuestión a la que Blanca Portillo se tuvo que enfrentar hace algunos meses y que ha dado como resultado este fascinante espectáculo. Pandur y Portillo nos regalaron el año pasado su primer trabajo en común: Barroco. Éxito tanto de crítica como de público. Pero ahí no piensa acabar la cosa, este matrimonio teatral - como en los viejos tiempos - nos cuenta que ésa no era más que la primera muestra de una trilogía. Hamlet es la segunda entrega y, este verano, Medea la concluirá. Pandur, en esta ocasión y como dijimos de su anterior espectáculo, demuestra su ambición desmedida y sus grandes creencias en su modo de hacer teatro demostrando cómo se pueden llevar al límite los recursos de las Naves del Español, construyendo una Dinamarca bajo la lluvia y sobre el agua, como símbolo del renacimiento, un espejo que no siempre devuelve la imagen que uno quiere, que nos enseña, al mismo tiempo, un abismo y una imagen dónde cada uno de los personajes puede caer o verse reflejado.
El Hamlet de Pandur es fiel al de Shakespeare en la palabra, pero no es esclavo de ella. Su Hamlet expresionista se nutre en la dualidad del alma del joven príncipe, mostrando continuamente la paradoja de los contrarios: nos habla del amor y del odio, de la juventud y de la vejez, vida y muerte, masculinidad y feminidad... Y aquí entra su Hamlet - una espectacular Blanca Portillo - convertida en un ser andrógino, pero nacida mujer, que lucha en un mundo de hombres, como uno más, sencillamente, como ser humano. Un reparto de caras conocidas, de jóvenes gigantes de nuestra escena, lo acompañan en el camino. Pandur, junto a su excelente equipo, recrea y nutre la tragedia isabelina acercándola al tercer milenio pero con un componente estético de la Europa de entreguerras. Su universo teatral se mantiene en este nuevo trabajo: es un lugar de cuerpos esbeltos, de espejos, de violencia y sexo, de lugares oscuros e inquietantes, de luces y sombras. Una creación total que reinventa la escena de los comediantes que ayudan a Hamlet, transformándolo en un maravilloso concierto que el gran Asier Etxeandía nos regala durante el entreacto, mientras disfrutamos de una cerveza. Será uno de los espectáculos del año. No se lo pierdan.
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montse 18/03/2009, 17:06Alucinaaaa!!!! Salí de allí alucinaaa. Pero por todo, escenografía, puesta en escena, interpretación, sonido, luz. Bien es cierto, que tienes que saber la historia para enterarte, porque fui con una amiga, que se había leido hace muchos años la obra y la pobrecilla no se entero mucho. Otra de las cosas que me encanto, fue el juego de cortinaje, alucinante!!!!!, El factor sorpresa, increible!!! Y el espectáculo de cabaret en el entreacto fue la bomba, ibamos disparadas a fumarnos un pitillo y cuando salimos nos encontramos con los actores entre el público fue lo más!!!!!!!! Y que decir de la interpretación, un 10, un 10 a todos, porque de verdad que conseguisteis que me enganchará desde que empezó a las 8 hasta que acabó a las doce de la noche. No tengo nada más que felicitar a los actores, al director, y a todos los que hicieron que durante cuatro horas me alejara del mundo y disfrutara de ese pedazo montaje. Ojala haya más espectáculos como este, con actores como estos. Gracias.
juan 17/03/2009, 02:47coincido con roscomon.. es una absoluta decepción. Espectacular estética y escenografía. Indeseable interpretación de la obra, en la que la esencia se pierde con el continuo artificio. Deleite para los ojos, pero para nada más. Imposible meterse en la historia. Blanca Portillo, sin duda, es una grandísima actriz, un monstruo escénico y ves todo su potencial, pero te quedas frío. Vergonzosa dirección de actores: Susi Sanchéz, Manuel Morón y Quim Gutiérrez, excelentes en el cine, parecen no entender que el código teatral es bien diferente y no se esfuerzan más que en estar cinematográficamente correctos, en escena se quedan a medias de todo y en ocasiones ni se les entiende ¡¡En cine seguro que lo que hacen está bien y le nominan a los goya y todo...pero en el teatro NOOOO, es un shakespeare, un poquito de sangre y de articulación por favor.. porque me sabía la historia pero era vergonzoso no enterarte de lo que se decía, estaba en las últimas filas, pero utilizaban micrófonos!! ¡¡encima pagué 22 euros!! . Hugo Silva, la razón de más peso por la que el teatro se llena, hace lo que puede (así esta el panorama teatral).. Y el resto del elenco, con Asier Etxeandía a la cabeza, defiende dignamente su trabajo... El director parece que se ha convertido en un cool del teatro, que bien se podría haber ganado la vida dirigiendo videoclips o anuncios de Jean Paul Gaultier.
roscomon 16/03/2009, 00:48Intragable espectáculo, La mezcla de coreografía cabaretera resultona, mareantes movimientos escénicos a lo Circo del Sol y un apabullante funcionamiento de cortinas, luces y decorados, no casa con una obra dramática a la que se pierde la pista a los 5 minutos.
Nunca se logra la implicación, nunca se coge el hilo del sentimiento. Las palabras, simple disculpa fragmentada para ir enseñando maravillosos escenarios, es un mero residuo en este circo con tintes gays.
Respecto a los actores, la madre de Hamlet y el padre de Ofelia son un absoluto desastre. Laura Portillo bien, pero su sentida voz quedó perdida en medio de esa maraña coreográfica de saltimbanquis, golpes de efecto y luces prodigiosamente manejadas.
Una lástima, porque el efecto dramático con el uso de estos elementos podría haber sido soberbio.
No quiero despreciar tanto trabajo, pero no puedo evitar decir que es un auténtico fraude. Si quiere hacer espectáculo que utilice obras de menos calado y que olvide sus pretensiones dramáticas. Le doy un 3.
Alberto 12/03/2009, 13:02Los actores, llevados por Blanca Portillo, lo hacen muy bien. La puesta en escena es muy buena. Las cuatro horas no se hacen pesadas. En cambio, el espectáculo del entreacto es horroroso. El chico canta muy bien, pero lo que uno descubre allí le tira por tierra lo que ha visto en la primera parte. La primera parte a mí me gustó, pero luego en el entreacto me di cuenta de que estaba ante una versión... NAZI de Hamlet. Eso te tira por tierra la segunda parte y el conjunto de la obra. Repito: lo hacen muy bien, pero asusta que esto precisamente es lo que esté gustando en esta época de crisis. Da miedo.
ana 12/03/2009, 09:58a diferencia del comentario anterior, yo disfrute del espectaculo..no las cuatro horas, ya que se hace un poco pesado, pero me encanto toda la puesta en escena, la musica , el vestuario, y anque si no tienes un poco reciente la historia de Hamlet, te pierdes y no entiendes algunos matices, he de reconocer que Blanca Portillo esta soberbia , llevando todo el peso de la obra asi como Asier Etxendia esta magistral igual que las actrices que hacen de Ofelia y de la Reina, me sorprendieron mucho y gratamente Quim Gutierrez y el actor que hace de Horacio, Felix Gomez, lo que esta claro es que una obra asi requiere una gran concentracion para los actores para hacerlo creible, del resto del reparto, he de reconocer que fui fundamentalmente por ver de cerca al televisivo Hugo Silva, hace de Claudio, y mi opinion es que anque esta un poco sobreactuado no lo hace mal, eso si, le queda un poco hasta que consiga las tablas de sus compañeros, yo la recomiendo, pero eso si, sabiendo lo que se va a ver, que no es ninguna comedia tradicional, ni una funcion del teatro español clasico
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