2 julio, 2015. Por

Verano Chéjov

Teatro Guindalera. Madrid
Verano Chéjov, una delicia cómica que vuelve al Teatro Guindalera
Verano Chéjov

"Hoy podría ser la última función de este teatro…" Es una frase de este montaje que nos ocupa. Una sentencia que podría aplicarse a la misma sala en que se representa (la maravillosa y combativa Guindalera) o a otras muchas de esta ciudad cercada por la incultura. Pero Verano Chéjov no es un montaje reivindicativo sesudo y espeso cual chocolate a la taza invernal, sino ligero y agradable completamente apto para estas épocas de calentamiento global. Y es que no hay nada como una comedia bien hecha con su puntito de lucha para hacerle a uno más llevaderos los calores estivales.

La función, una creación de tres miembros ya conocidos de la familia guindalera como son María Pastor, José Bustos y Felipe Andrés, comienza con un casting de un director algo repelente que quiere montar La petición de mano de Chéjov. Al mismo sólo se presentan una fémina y un caballero que, tras las pertinentes pruebas, representarán la función. Número musicales con piano en directo y alguna que otra amable intervención del público se alternan en una deliciosa muestra de teatro ligero, ideal para la época en que nos hallamos (tanto estacional como culturalmente hablando). Una función que, con los mínimos elementos (ya se sabe, no hay presupuesto ni pa pipas con la que está cayendo) y unos entregados artífices consigue despertar al público de su letargo con unas más que sonoras carcajadas.

Verano Chéjov es un montaje tremendamente agradecido para absolutamente todo tipo de público (desde la abuela hasta el nieto, pasando incluso por los no habituales de las salas) que, a pesar de su aire loco, mantiene el toque Guindalera. Porque la elegancia del texto y la puesta en escena evidencian el saber hacer de estos tres pupilos aventajados guiados por la mano de su maestro Juan Pastor. María Pastor está absolutamente maravillosa, divertida hasta decir basta, en su doble papel actriz/personaje. Felipe Andrés es un partenaire a la altura de la anterior, protagonizando momentos delirantes. Y José Bustos, en otro desdoblamiento actoral, pone la guinda como ese director algo insufrible y subido de ego que acaba interpretando personaje también en la función chejoviana (barba postiza incluida, que vaya juego que da). Y es que son los detalles y ese uso de los códigos de la comedia más clásica (casi homenaje al slapstick y los Hermanos Marx) los que hacen de este espectáculo una auténtica delicia.

Verano Chéjov pone en evidencia así también el sentido del humor de la obra de Chéjov (muchas veces oculto tras una querencia dramática de las puestas en escena), que es también de agradecer. Y si todo esto parte de una base real, y una situación crítica pero tomada con toda filosofía de la que gente así dispone (que es mucha), nos encontramos con un espectáculo mucho más que recomendable. Como nos dicen en esa versión del Let’s do it (Let’s Fall in Love) de Cole Porter, casi leit motiv de la función (y se podría decir a partir de ahora que del espíritu Guindalera): "Ey vamos, hagámoslo". Hagámoslo, sigamos luchando y apoyando el teatro de las salas alternativas.

Verano Chéjov

+ INFO

Nombre del montaje: Verano Chéjov

Disciplina: Teatro clásico

Director: María Pastor, José Bustos, Felipe Andrés

Autor: Anton Chéjov

Adaptaci�n: María Pastor, José Bustos, Felipe Andrés

Reparto: María Pastor, José Bustos, Felipe Andrés

Colaboración: Teatro Guindalera
Supervisión: Juan Pastor

D�nde: Teatro Guindalera.

Direcci�n: Martínez Izquierdo, 20. Madrid

Hasta: 19.07

Horario: De jueves a domingo a las 21h.

Precio: 12 € (general) y 10 € (socios, estudiantes, vecinos, parados y pensionistas)

Venta de entradas: www.teatroguindalera.com